La comisión, considera, tiene que ser más transparente, incrementar su diálogo con el gobierno y elevar la eficacia de sus recomendaciones.
"Esto tiene que ser una caja de cristal donde el que quiera mire aquí adentro", señala en entrevista.
Para aumentar la eficacia de las recomendaciones, propone que si una autoridad las rechaza o no las cumple, sea llamada a cuentas por el Congreso.
Indica que tuvo buenos interlocutores en los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, como Luis Ernesto Derbez, Rafael Macedo de la Concha y Juan Camilo Mouriño, pero con otros funcionarios tuvo fricciones, como Jorge Castañeda, Daniel Cabeza de Vaca, Eduardo Medina Mora y Fernando Gómez Mont.
Admite que no se puede decir que México está mejor hoy que hace 10 años en materia de derechos humanos, sobre todo por el incremento de las violaciones a los mismos cometidas por militares, tema en el que, dice, la CNDH pudo haber hecho más.
¿Esta México mejor hoy que hace 10 años en derechos humanos?
En algunos aspectos sí se ha mejorado el clima de libertades, pero por otro lado se ha empeorado en temas como tortura o la participación del Ejército en tareas de seguridad pública.
¿Pudo haber hecho más la CNDH en este tema?
Pudimos haber hecho más. Es muy difícil en un momento determinado valorar hasta qué punto se puede estar permanentemente llamando la atención sobre ciertos problemas. Finalmente la opinión pública se cansa de ellos.
¿Cómo define su relación con los gobiernos de Fox y Calderón?
Con el Presidente (Vicente) Fox era una relación extraordinariamente superficial, era una relación que inclusive yo calificaba de frívola. Algunas ocasiones me recibió, en varias oportunidades tuve ocasión de plantearle problemas y no pasaba de ahí, no tomaba medidas.
Hubo funcionarios que me escucharon, que me atendieron, hubo otros que me tomaron como el enemigo a vencer y me combatieron. A otros que no les importó el tema.
¿Quiénes estuvieron en su contra?
Con la Secretaría de Gobernación empezamos teniendo muy buena relación, después empeoró mucho. En la administración de Carlos Abascal mejoró. Fue así, con altibajos. Igual con Relaciones Exteriores. Tuvimos mejor relación con Luis Ernesto Derbez que con Jorge Castañeda. Con la Procuraduría General de la República, parece mentira, pero tuvimos mucho mejor relación con el general Macedo de la Concha que con el licenciado Cabeza de Vaca. La relación con el Ejército en esta etapa fue muy diferente a la actual; no estaba metido directamente en el combate al crimen organizado.
¿Y con Calderón...?
La relación con el Presidente Calderón ha sido en lo personal cordial. Sin embargo yo entiendo que es un hombre que está metido en muchísimos problemas y que su prioridad no son los derechos humanos.
La relación con Gobernación fue muy buena cuando estuvo Mouriño, era una relación estupenda. Con Gómez Mont es una relación muy mala. Prácticamente no hay relación. Con decirle que ya ni me saluda. Con la PGR tuvimos muy mala relación con Medina Mora.
¿Cómo fue su relación con las organizaciones civiles?
Hay aproximadamente unas 2 mil ONG y tuvimos una relación buena con aproximadamente mil 800. Hicimos convenios, participamos en cursos, o sea, tuvimos una relación positiva.
Hubo un grupo muy específico de ONG de la Ciudad de México que no tuvieron buena opinión de nosotros y a mí me resultó muy difícil tener una relación con ellos.
¿A qué lo atribuye?
A dos cosas. Que yo no era políticamente correcto. Y por otro lado, yo las quise tratar igual que a las demás; me imagino que ellas esperaban un trato especial. Muchas veces dijeron mentiras de nosotros y salimos a defendernos.
¿Cuáles son los retos del próximo ombudsman?
Se tiene que incrementar el diálogo con el gobierno. No podemos tener un diálogo de sordos, porque finalmente somos órganos del Estado. Se tiene que trabajar más en la eficacia de las recomendaciones. Tengo la propuesta de que cuando una autoridad no acepte una recomendación o no la cumpla, el Congreso la llame a cuentas.
Hay que trabajar más en el tema de la información. No quiero hacerlo como justificación, sino como explicación. Venimos de una cultura de una gran cerrazón por parte de las autoridades públicas y vamos hacia una cultura de la apertura.
Esto tiene que ser una caja de cristal donde el que quiera mire aquí adentro, sobre todo en el trabajo ordinario. Tenemos que transparentar más a la sociedad lo que hacemos.
¿Se equivocó como ombudsman?
Claro que me he equivocado. Por ejemplo, en esto mismo que decía, en dar la información.
Yo lo reconozco, estuvimos más preocupados en contestar o más preocupados en tratar de controvertir algo que a mí me pareciera inadecuado, cuando debimos haber trabajado más en la información.
Hay críticas por el alto presupuesto de la CNDH en contraste con sus resultados...
Me gustaría conocer si hubiera por ahí algún estudio económico de algún especialista que hiciera el análisis del gasto y de los resultados y que no nada más salieran con ocurrencias o con imaginaciones.
Al menos tres personas que forman parte de su equipo aspiran a sucederlo. ¿Es un aspecto a tomar en cuenta?
Yo me he propuesto no opinar sobre los candidatos. Si yo digo que eso es bueno estaría yo opinando y dirían que estoy tratando de hacer campaña por las personas que salieron de esta comisión.
¿Qué perfil se necesitaría?
Es muy importante que la persona que ocupe el cargo sea una persona conocedora del sistema jurídico, por eso dice la ley que sea preferentemente licenciado en Derecho. Nosotros revisamos los trabajos de las comisiones estatales, y se ve luego luego cuando en una comisión estatal está al frente de un abogado y cuando no lo está. Las características están en la ley, no agregaría más porque no quiero hacer retratos hablados.
Le voy a decir como dijo Cagancho. Cuando le preguntaron "maestro, ¿qué se necesita para ser torero?", respondió "lo primero, parecerlo". Yo digo ¿qué se necesita para ser ombudsman?, lo primero, parecerlo".
¿Los candidatos lo parecen?
Sí como no, hay muchos y muy buenos. En su mayoría son muy buenos candidatos.
¿Cómo hacer las recomendaciones más eficaces?
Hay una reforma pendiente en el Congreso en materia de derechos humanos, que el senador Creel ha estado impulsando con mucha vehemencia. Seguramente después del paquete económico uno de los grandes temas que se deberán abordar es la reforma en derechos humanos, y uno de los puntos es precisamente la eficacia de las recomendaciones, que una solución puede ser ésta que yo he propuesto.
¿Prevé avances en el tema del fuero militar?
Es un tema de definición por parte del Congreso, que es cuando en los eventos militares hay participación de los civiles entonces tienen que entrar los tribunales civiles a conocer y no los tribunales militares.
Yo considero que el fuero de guerra tiene una función, que es la disciplina militar, pero ahora cuando se vean afectados los intereses de los particulares, no sean los tribunales militares los que conozcan, sino los tribunales civiles. Mi opinión es en ese sentido, pero la decisión tiene que venir de parte del Congreso.
¿Qué sigue para José Luis Soberanes?
Lo único cierto es que tengo mi plaza en la UNAM, que el día 17 de noviembre me presentaré ahí a darme de alta. Estoy a punto de cumplir 60 años. Yo me siento en la plenitud de mis facultades intelectuales, físicas, y si me dedicara al 100 por ciento a la vida académica, pues creo que podría dar mucho todavía.
Saldo
Indicadores de la gestión de José Luis Soberanes al frente de la CNDH:
- 43,583 expedientes concluidos entre 2000 y 2009
- 3,960 inconformidades por sus resoluciones
- 561 recomendaciones emitidas
Fuente: CNDH
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