Este nicho, que antes era ignorado por los proveedores del servicio, ahora hasta se lo disputan, ya que se ha empezado a generar una guerra en la que se trata de ofrecer la tarifa más atractiva para ganar esta audiencia, lo cual se ha traducido en un beneficio al consumidor de 25% en promedio de reducciones en precios.
Especialistas consultados coincidieron en que la llegada de Dish fue el parteaguas, pues a raíz de que esta empresa (formada por MVS-Echostar y Telmex) incursionó con la tarifa más baja para atacar a los niveles socioeconómicos C, C menos y D, se desataron los lanzamientos de paquetes a menor precio.
La oferta de Dish marcó un hito en la tv paga de América Latina: nunca un operador del servicio había lanzado una suscripción, no promocional, tan barata, cercana a 12 dólares, dijo Carlos Blanco, director de investigación de mercado de Signals Telecomm Consulting.
“Definitivamente la guerra de precios ya ha comenzado. Cablevisión y Cablemás junto con Megacable y su paquete ‘Yoo’, por 499 pesos, representa en su paquete más sencillo un ahorro de hasta 24% respecto a los precios de paquetes de algunas de las empresas. Sky también empezó a bajar sus precios hasta 25% después de la entrada de Dish”, asegura José Manuel Mercado, analista de la firma Frost and Sullivan.
Para Gabriel Sosa Plata, especialista en telecomunicaciones, Dish vino a remover el mercado de la televisión de paga, que es un mercado altamente concentrado, con una estrategia muy agresiva al poner un servicio de bajo costo como el que tiene en MVS en MasTV, pero ahora con tecnología satelital.
Lo que está en juego
En México existían hasta junio de este año, un total de 7 millones 346 mil 700 suscriptores del servicio de televisión restringida, según la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel). Es decir, los competidores tienen un buen espacio por atacar en este mercado.
Los cálculos de Frost and Sullivan son que existe un mercado potencial que hay en México para el servicio de televisión de paga, que es de aproximadamente 13 millones de hogares, que son los que tendrían posibilidades de pagar este tipo de servicios de tv.
Para Signals Telecomm Consulting, en 2014, este mercado en México, medido por suscriptores, debiera ser más del doble que el existente a finales de 2008, lo que significa que en seis años se sumaría más cantidad de usuarios que en los últimos 20 años.
Los planes de Dish son llegar a un total de un millón de suscriptores al cierre de 2009, una cifra récord para un operador de tv de paga, pues tan sólo en un año captaría 13.6% del mercado total.
La pelea por el mercado
Sosa Plata destacó el acelerado ritmo en la captación de clientes por parte de Dish, lo cual atribuyó a su agresiva estrategia; esto muestra que se puede ser competitivo aun en tiempos de crisis.
El también profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Cuajimalpa dijo que otro de los efectos de la competencia de Dish fue que los operadores de cable dejaran de incrementar sus tarifas, como lo hacían año con año, lo cual deja ver que cuentan con un buen margen para reducir sus precios.
Dish inició operaciones en noviembre de 2008, con una oferta de 32 canales por 149 pesos.
La respuesta de su competidor Sky, que también cuenta con tecnología satelital, no tardó en llegar, pues en abril de 2009, lanzó un paquete llamado Mi Sky, con 27 canales por 219 pesos, con la flexibilidad de adicionar módulos por géneros de programación.
En mayo de este año, los cuatro principales operadores de cable del país, Cablevisión, Megacable, Cablemás y TVI, se unieron para lanzar una agresiva oferta comercial del servicio triple play (telefonía, internet y televisión de paga), bajo la marca Yoo, un paquete por 525 de pesos, o 499 pesos si el pago es con cargo a tarjeta de crédito.
Pero la madre de todas las batallas, hasta ahora, la desató Sky el mes pasado, cuando por primera vez este operador de televisión, que se había caracterizado por atender a los segmentos de mayores recursos, lanzó la oferta de VeTV, totalmente dirigida a atacar el mercado de bajos recursos.
Este paquete de programación tiene un costo de 169 pesos por 40 canales, y a diferencia de la que Dish ofrece a los consumidores, sí incluye los canales de televisión abierta.
Ésta fue una afrenta total para la oferta comercial de Dish, porque se trata de un paquete que se comercializa en colonias populares, es decir, compite directamente en el mercado que engrosó la cartera de clientes de la empresa formada por MVS-Echostar y Telmex.
Esto generó una guerra de declaraciones entre los propios dueños de las empresas. Primero, Ernesto Vargas, presidente de Dish México, acusó a Sky de prácticas discriminatorias en la distribución de este nuevo paquete, ya que no está disponible para los actuales suscriptores de esa empresa.
De inmediato Sky salió a responder refutando tales señalamientos, y fue en esa misma semana cuando Emilio Azcárraga Jean, presidente de Grupo Televisa, hizo declaraciones en las que calificó de “un error” las acusaciones de Vargas y cuestionó que Dish quiera que Televisa le entregue sus señales de televisión abierta de manera gratuita, cuando esta empresa va a cobrar a sus clientes por recibir estos canales abiertos como parte de sus paquetes.
El capítulo se cerró (aunque la guerra sigue) con las afirmaciones de Eduardo Pérez Motta, presidente de la Comisión Federal de Competencia (CFC), quien dijo que hasta el momento no había evidencias de prácticas desleales por parte del sistema Sky y dio la razón a Televisa en el sentido de que esta empresa sí puede realizar cobros por sus contenidos a otros operadores de sistemas de televisión de paga.
Para Carlos Blanco, de Signals Telecomm Consulting, lo que ocurre en México es una diversificación de la oferta, a través del lanzamiento de paquetes dirigidos a los segmentos de menores recursos, que incluyen pocos canales a un precio final relativamente bajo.
“Sin embargo el costo por señal incluida en esos paquetes es mucho más alto que el de cada unidad incluida en los paquetes más amplios. Eso sin contar que esos paquetes no siempre incluyen señales populares. Vale decir entonces que el abordaje a los sectores más populares ha sido por medio de una segmentación de la oferta más que por una guerra de precios, que sí la hay”, sostuvo.
Pero Blanco advirtió que los operadores deben tener cuidado con esta estrategia para no descremar el mercado, pues los clientes más valiosos podrían optar por contratar paquetes más baratos, con lo cual la guerra de precios queda aislada dentro de ese segmento.
Advierten riesgos
José Manuel Mercado, de Frost and Sullivan, advirtió que la reducción de precios tiene un límite y no será la estrategia que se mantenga en el tiempo por parte de los competidores.
“Los propios operadores comenzarán a incrementar el contenido y la calidad de los servicios como un valor agregado que les diferencie de su competencia”, señaló el analista.
Advirtió que la entrada de Telmex al mercado de la televisión de paga implicaría una competencia más aguda, pues esta empresa tendrá la posibilidad de ofrecer su triple play con el distintivo de ser el mayor proveedor de IPTV (Televisión sobre Protocolo de Internet) en México, la cual es una tecnología con gran cantidad de aplicaciones convergentes.
En tanto que Blanco, de Signals Telecomm Consulting, consideró que la entrada de Telmex como proveedor directo del mercado de televisión de paga no cambiaría demasiado los términos de la competencia, pues podría decirse que, de hecho, ya está dentro de ese mercado, a través de su alianza en Dish.
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