El párroco alude a la reciente masacre en Ciudad Juárez: "a los casos actuales y a los del pasado los une la impunidad, el grito de justicia, de que no quede sepultado ni uno solo de los crímenes", afirmó el cura del poblado de Creel, situado en la entrada a la región de los tarahumaras en Bocoyna, Chihuahua.
En breve será inaugurada una plaza en memoria de las víctimas en el lugar del ataque. La Plaza de la Paz, como le llamarán, tiene al centro una escultura de Fermín Gutiérrez, quien diseñó también el espacio, y al frente tiene un espejo de agua del que salen 13 bloques rectangulares que representan a los 13 caídos.
Esa tarde del 16 de agosto un comando abrió fuego contra 19 personas y mató a 13 a las afueras del centro social Profortarah, mientras jugaban carreras. Trece murieron, incluido un bebé de apenas un año.
Como en la reciente masacre en Ciudad Juárez, la autoridad dio al principio versiones absurdas del crimen y dejó entrever que entre las víctimas se encontraban personas relacionadas con la delincuencia, lo cual nunca fue corroborado.
A la fecha, la investigación en Creel ha arrojado sólo dos aprehensiones y una sentencia. Luis Raúl Pérez Alvarado fue sentenciado por homicidio calificado.
Pérez Alvarado auxilió a los asesinos para ocultarse y evadir la acción de la justicia. Lo mismo habrían hecho los otros dos detenidos: Sandro Romero y Jorge Salvador Villa Cruz, quienes también facilitaron la fuga de los criminales.
La autoridad ha dicho que busca a Iván Alejandro Montes, "El Col"; Óscar Mancinas Pérez, "El Guacho", y José Antonio Casavantes Calderón, "Malandro".
"La autoridad ha sido indiferente a nuestras exigencia", dijo el jesuita. "Hemos hecho señalamientos concretos, peticiones, y no se han tomado en cuenta. No hay retenes federales, como prometieron, y los sicarios continúan circulando libremente.
"Ahora con lo de Juárez (la reciente masacre) nuestras heridas vuelven a abrirse. El grito de justicia permanece".
El sacerdote señaló que se han simulado operativos en Creel.
"Sólo de vez en cuando elementos de la PFP o de CIPOL, apoyados a veces por ministeriales e incluso agentes de vialidad, instalaban esos retenes para hacer revisiones.
"La presencia de la PFP en Creel trajo más problemas que soluciones: extorsionaban a personas con carros 'chuecos', detenían borrachitos, cateaban casas, golpeaban, provocaban conflictos en los bares cuando no estaban de servicio, pero luego se la cobraban cuando andaban armados y uniformados".
La masacre en Creel se habría derivado de la batalla que protagonizan "La Línea", brazo armado del Cártel de Juárez, que lidera Vicente Carrillo Fuentes, contra la agrupación criminal de Joaquín "El Chapo" Guzmán.
En marzo del 2009 fue asesinado el padre de una de las víctimas de la masacre. El cuerpo del transportista Daniel Parra Urias, quien pedía justicia por su hijo, fue hallado sin vida en la carretera que separa Chihuahua y Cuauhtémoc.
Por respuesta, añadió Ávila, los deudos de la masacre en Creel colocaron una manta en el pueblo: "Perdónenos, hijos, por no seguir gritando justicia, pero la muerte de Daniel nos asustó".
Del crimen al homenaje...
El espacio en que se registró la masacre ya no existe como tal, y en memoria de las víctimas fue edificado un monumento:
Febrero 2010
Plaza de la Paz. En breve será inaugurado en Creel el memorial de las 13 víctimas.
Agosto 2008
Centro Profortarah. El salón de eventos fue remodelado después de la masacre.
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