Aceptan perredistas catástrofe electoral

El PRD reconoce que los resultados del 3 de julio fueron una "catástrofe electoral", que los llevó a un retroceso de cara a la elección presidencial del próximo año.

En el balance que presentará la dirigencia del partido hoy ante el Consejo Nacional, los diversos grupos perredistas detallan sus propios errores: pugnas internas, creación de estructuras paralelas, intereses personales o de grupo, falta de cobertura de casillas, carencia de presupuesto de la dirigencia nacional y deficiente coordinación o ruptura con los partidos de Oposición.

"Resultado: Catástrofe del 3 de julio del PRD, de sus aliados Convergencia y PT, con resultados peores que en la elección intermedia del 2009, colocando a toda la Oposición en la situación de los primeros años de la década de los 90", indica la evaluación.

El documento intenta suavizar la responsabilidad de los grupos afirmando que también se enfrentaron a contiendas inequitativas, a órganos electorales cooptados y a un nivel de abstencionismo preocupante.



Estado de México

En la entidad gobernada por Enrique Peña Nieto el PRD alcanzó un 21 por ciento de la votación, contra el 62 por ciento del PRI.

Aunque los perredistas argumentan que su votación subió en comparación con la elección del 2009 -de 943 mil 510 a un millón 30 mil 997-, frente a los 3 millones del PRI el resultado es una catástrofe para los perredistas.

El análisis del Grupo de Acción Política, ligado a Andrés Manuel López Obrador, afirma que se crearon dos estructuras paralelas, una institucional, encabezada por Alternativa Democrática Nacional, ADN, antagonista del tabasqueño, y la otra creada por Alejandro Encinas; sin embargo, las dos tenían las mismas tareas y no hubo coordinación entre ellas.

"Algo que nunca se debe de hacer en una campaña es hacer estructuras paralelas una de la otra", indican los perredistas en el reporte.

Añaden que se implementó una estrategia para atraer votos que resultó negativa, pero no se modificó, y se cumplieron en un 60 por ciento los pactos internos.

Reconocen que en los municipios de la zona orientes colindantes con el DF, los perredistas capitalinos ayudaron en la promoción del voto, lo que frenó un poco la caída.

Por su parte ADN indica que la pugna interna frenó la alianza con el PAN, que los pudo haber salvado de la debacle; y la dirigencia nacional no apoyó con recursos económicos, por lo que aunado al retraso de las partidas del Instituto Electoral local, se generó un estrangulamiento financiero.

Además, el compromiso de figuras nacionales de asistir a los actos masivos de Encinas no se cumplió.



El resto

En Hidalgo, el PRD pasará de gobernar 14 municipios a siete. Y aunque en alianza con el PAN ganó nueve, en la mayoría se impusieron los abanderados blanquiazules.

El balance electoral indica que las pugnas internas llevaron a varios perredistas a abandonar el partido para irse a competir por el PAN, sin alianza, así como con el PT y Convergencia.

El peor escenario se vivió en Nayarit, donde el PRD llevaba una tendencia a la alta, pues del 42 por ciento que tenían en la última elección a Gobernador, pasaron al 10 por ciento.

Se reconoce que el candidato del PRD, Guadalupe Acosta, no quiso declinar a favor de la abanderada del PAN, Martha García, ex perredista, por lo que el partido se fraccionó. Sin embargo, atenúan, la responsabilidad fue del blanquiazul, pues no quiso ceder en la última parte de la campaña alcaldías y diputaciones, por lo que el sol azteca no hubiera recibido nada a cambio de la declinación.

En Coahuila, la crisis, ejemplifican, llegó a tal nivel que había dos dirigencias estatales, por lo que los intereses de grupo llevaron al partido a perder el registro, al no alcanzar ni el uno por ciento.



Rumbo al 2012

En el documento se advierte que la dirigencia nacional y las corrientes deben tomarse en serio los malos resultados de la elección del 3 de julio, para corregir errores rumbo a la elección del 2012.

Como primer punto, indica, se debe crear una línea política institucional del PRD frente a Enrique Peña Nieto y el PAN.

"En la estrategia electoral del 2012 se debe recuperar la corriente de izquierda, cambiar el perfil de nuestro partido y poner como eje central la unidad del partido, por lo que se debe mantener una relación constructiva con Andrés Manuel López Obrador y su movimiento, así como con Marcelo y su fundación", indica.


Érika Hernández, Reforma, 22 de julio.

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