Le han dicho que es el último de los mohicanos por aferrarse, desde su diócesis en Coahuila, a la defensa de los derechos humanos. Implora alto y fuerte contra todo aquello que le es injusto. No es un obispo común.
¿Tener 66 años, le resulta cabalístico?
No, para nada. Cada año para mí ha sido diferente.
¿Ha valido la pena?
Muchísimo. Estoy muy contento. Las etapas de mi vida las he vivido como debe de ser.
¿Tiempo de cosechar?
Pues en este momento estamos cosechando en un plan pastoral que acabamos de inaugurar en la diócesis.
Lo cierto es que si no es el único, quedan muy pocos obispos como usted.
No. Yo creo que hay muchos. Todos tenemos buena voluntad.
¿Como usted?
Bueno, cada quien es diferente y a mí me ha tocado un itinerario difícil. Por eso dicen que no soy igual.
¿Méndez Arceo, Samuel Ruiz estarán a la izquierda del padre?
El padre no tiene izquierda ni derecha.
¿Seguro que ya habrán implementado el psicoanálisis en los cielos?
Allá el psicoanálisis no existe como tal. Hay un cuento muy bueno que al final te lo cuento a ti.
¿Aquí, en la tierra, fracasó la teología de la liberación?
De ninguna manera ha fracasado. Hoy la teología latinoamericana, que inició con este nombre, está en todo el magisterio de la Iglesia.
Volvamos, ¿que llega tarde a la vocación sacerdotal?
No creo. Yo llegué en el momento justo.
Se perdió de la formación y el encierro monástico.
Bueno, como dominico, nosotros nunca hemos tenido encierro monástico.
¿Quizá eso propició que tocara más a la gente?
La gente fue muy generosa y tuve que serlo con ellos.
¿No se pregunta todavía qué hace un químico con sotana?
No. Porque la química me dejó una sabiduría. Yo, por ejemplo, siempre me he preocupado que la Iglesia tenga procesos organizados.
Tenía 22 años en 1968 y además estudiaba en la UNAM.
No me perdí ninguna de las manifestaciones. Excepto Tlatelolco, porque me llamaron para reprogramar mi examen profesional.
¿Ello lo revolucionó moralmente?
Sí, me hizo cambiar mucho mis puntos de referencia personal.
¿También debió conocer sobre carnes y placeres?
Bueno, diré que no tenía dinero.
¿Nada, don Raúl?
No tenía dinero, repito. Y no porque haya sido bueno, no tenía dinero.
¿Mota?
No.
Por cierto, ¿el placer tiene sexo?
El placer también tiene sexo. La sexualidad es parte integral de lo humano.
¿Y de los curas?
También. Sólo que los curas hacemos la misma promesa que una persona que se casa: promete fidelidad a su esposa. Nosotros prometemos fidelidad a nuestro pueblo y elegimos el celibato.
¿Y lo cumplen?
Trato de hacerlo.
¿Está diciendo que en ocasiones no puede?
No. Hasta ahorita no he tratado de hacerle mal a nadie en ese terreno.
¿Ni en sueños?
Bueno, eso y sobre todo cuando era joven, claro. De joven sí.
¿Debería haber obispas, don Raúl?
Mira, en las condiciones que tiene en este momento la Iglesia sería un martirio para ellas.
Pero no dice que no…
No sé. Yo no voy a vivir al final del siglo XXI. Debo decir, eso sí está claro, que no hay ningún impedimento teológico para que un ser racional, como la mujer, lo tenga.
¿Y qué tal una mujer en la Presidencia?
No estaría nada mal. Yo creo que una mujer podría darle un tinte más humano.
¿Si ya Josefina le ha pedido a Dios que la haga viuda, seguramente le está rogando que llegue a Los Pinos?
No soy el confesor de Josefina.
No pensará que Dios es misógino, ¿o sí?
¡Dios no es misógino!
¿Y los mexicanos?
Bastante. Sí lo somos, bastante.
En fin, Cordero en sí ya parece señalado por el señor.
Por el partido, por el partido. No hay que atribuirle al señor cosas.
¿A poco a usted todavía lo ilumina El rayito de esperanza?
¿El rayito de esperanza? A mí me ilumina la esperanza en la medida que me comprometo con los valores por los que luchas.
¿Creerá que el PRI volverá al poder?
¡No se necesita creerlo, es un hecho! Y lo ha propiciado el papel que el partido gobernante ha hecho.
¿El PRI de los Moreira?
Pues no solamente son los Moreira. El PRI de muchos.
Por cierto, ¿ya se quedó con las orejas de Humberto Moreira?
Pues la tiene bien puestas.
¿Para ser sumiso se requiere no tener memoria?
No solamente no tener memoria. Se necesita no tener voluntad y no tener criterios.
Detengámonos en Chiapas, ¿qué milagro sucedió ahí con usted?
El milagro que sucedió es que tuve ojos para ver y oídos para escuchar.
¿El Tatic lo transformó?
Yo conocí a un obispo que entendía perfectamente el Concilio Vaticano II. Y yo, desde Ciudad Altamirano, quería que la Iglesia se construyera en el modelo del concilio.
¿Que no lo designó Prigione precisamente para combatirlo?
Nunca recibí esa orden, nunca.
¿Lo movieron hasta Saltillo por no alinearse?
Pues nunca me puse a indagarlo seriamente. No sabría decirlo. Pero me ha ido muy bien en Saltillo.
¿Hay resentimiento?
¿Qué yo tenga resentimiento? Gracias a Dios no, al principio tuve dolor…
En fin, ¿tenemos un Papa sensible?
Es un Papa sumamente inteligente porque es un hombre muy profundo, pero el Papa tiene condiciones. No sé si han visto películas de Juan XXIII, ahí se revela todo por lo que un Papa debe pasar.
¿Es tan sensible como lo jerarcas mexicanos?
Pues al Papa no lo conozco profundamente.
¿Pero si conoce a los jerarcas mexicanos, son sensibles?
Nos condiciona mucho una mentalidad de poder. Y cuando nos queremos contraponer contra los poderes establecidos es cuando nos da trabajo.
¿Lo apoyan ahora con las denuncias de desaparecidos?
Pues no digo que me han apoyado en el sentido estricto de la palabra. Pero por lo menos no se han opuesto.
Hablando de sensibilidades, ¿aceptaría un pagaré de una viuda moribunda?
¡Qué terrible eres! Bueno, esa viuda la conocí personalmente, era mi amiga.
¿Iglesias por lavado de dinero?
¡No es posible eso! Aunque hay una declaración de uno de mis hermanos que ya murió… El dinero que viene de ahí es un dinero desde su fundamento podrido.
¿Qué cardenal resiste un cañonazo de millones de dólares?
Eso yo no te sé decir. Es una pregunta muy difícil. Porque realmente yo estaría mintiendo si no hay un problema de esos.
¿Seguiría a Norberto y en una homilía exaltaría los dones de Elba Esther para multiplicar los panes?
Yo no sé si Norberto lo hizo, pero yo no lo haría.
¿Quién es más intocable: Norberto o Elba Esther?
No pues hay mecanismos políticos que le pueden dar mayor seguridad a la señora Elba Esther. A la Iglesia cuando ya no le somos útiles se deshace de nosotros. Ahí tenemos al cardenal Posadas, ¿no?
Hablando de conciencias, Calderón ya pidió perdón a las víctimas, ¿usted lo perdona?
Si un día se viene a confesar conmigo, pues debo escuchar sus razones. Pero la manera en la que él está negándose a cambiar su estrategia… sinceramente el señor está fuera de puesto.
¿Sigue pensando que debe renunciar?
Por lo pronto, debe cambiar su estrategia.
¿Y tiene perdón El Chapo?
Mientras El Chapo no se salga de eso… Si a mí me llega El Chapo y me pide esto, le voy a decir: ¿te vas a salir de todo eso?, ¿vas a tratar de hacer justicia a todas las personas que has matado o que tu equipo ha matado?
¿Dónde estará, por cierto?
Pues a lo mejor el arzobispo de Durango lo sabe, porque yo no.
¿Hay que otorgar el perdón al Ejército?
El Ejército tiene un problema, porque tiene al jefe de las fuerzas armadas frente a él. Y el Ejército ha perdido prestigio con esta famosa guerra en la que ha sido metido.
En fin ¿tenemos solución?
En este momento que estamos en una situación de guerra y donde no se persiguen los delitos, no vamos a tener solución.
¿Ni rezando?
Siempre rezamos, pero a Dios rogando y con el mazo dando, dice el dicho popular.
Fernando del Collado, Milenio, 24 de julio.
“El padre no tiene derecha ni izquierda”
Derechos Humanos, Iglesia Medios México domingo, 24 de julio de 2011 0 comentarios
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