Familiares de 23 desaparecidos de San Luis de la Paz, Guanajuato, han vivido un calvario de 4 meses tratando de localizar a sus parientes, que salieron del poblado guanajuatense el pasado 21 de marzo, con la intención de cruzar a Estados Unidos.
En fólders, Minerva Hernández Guzmán, Carmen Bernardo, Cristina Castillo Ramírez y Verónica Castillo, esposas, primas y hermanas de los desaparecidos, cargan sus actas de nacimiento, media filiación y fotografías para presentarlas ante la Procuraduría General de la República, en la Ciudad de México, ya que la autoridad estatal no les ha resuelto nada.
Entre los papeles, llevan la copia de una fotografía de 68 hombres sentados en un jardín, con el rostro pixeleado. La imagen fue tomada por la Policía Federal el pasado 20 de abril cuando rescató a los migrantes secuestrados en Reynosa, y distribuida en los medios de comunicación.
Minerva la vio por televisión y alcanzó a reconocer la playera amarilla de su esposo, el ancho de su espalda, su gesto al sentarse. Lo que sentía en el corazón no le dejaba la menor duda: Ricardo Salazar era ese, el que estaba en segunda fila de los rescatados.
"Pasaron la fotografía y dijeron 68 rescatados en Tamaulipas y al tiempo de verla uno se emociona bien porque siente, como uno conoce a las personas de mucho tiempo, uno luego luego le llega el sentimiento de que son ellos, una corazonada de que son ellos", dice Minerva.
Como ella, Verónica reconoció a su primo Gregorio Coronilla Luna por la camisa. Cristina a su hermano Alejandro Castillo, de 18 años, el más joven de los desaparecidos, por la playera y el reloj que portaba, como otras más lo hicieron con sus familiares.
Con esa pista, acudieron a la delegación de la PGR en Guanajuato, que sólo les mostró una lista con el nombre de los rescatados, pero no las fotografías originales. Ninguno de los nombres era de sus familiares.
"Si sólo una reconociera a su familiar, pues creeríamos lo que nos dice la autoridad. Pero coincide que de 23, en total 12 reconocimos a nuestros familiares entre los rescatados y a otros que son del pueblo", dice Carmen Bernardo.
"Lo que queremos es que nos muestren las fotos y salimos bien de la duda, si sí son o no son. Si no son, pues ya seguir buscando. Si sí son, pues que nos digan dónde están porque ya pasaron casi 3 meses de que fueron rescatados", reclama Minerva, que como las otras, dejó a su hija en San Luis de la Paz mientras ellas tocan puertas en el DF.
Antes, las familias habían buscado a los suyos en las fosas de San Fernando, Tamaulipas, sin suerte. Aquella ocasión, el 9 de abril pasado, 4 hombres del pueblo consiguieron raid hasta Matamoros. Partieron con la esperanza de que entre los cuerpos no estuvieran sus paisanos, quienes habían salido en un autobús comercial con destino a Monterrey, para luego transbordar a Reynosa y finalmente Camargo.
En Matamoros les dijeron que se devolvieran a su pueblo y presentaran una denuncia en el estado. Que ahí les tomarían muestras de ADN para cotejarlas con los cuerpos. A la fecha no conocen los resultados de los exámenes que les hizo la autoridad guanajuatense.
Los 23 hombres salieron del pueblo la mañana del 21 de marzo. Guiados por el pollero José García Morales -también desaparecido- debían llegar a un hotelito en la frontera donde entrarían en contacto con quien los cruzaría a Houston, Texas.
Casi todos habían hecho la travesía del migrante con anterioridad. Pagaron los 300 dólares para el pasaje hasta la frontera con Texas, el resto lo pagarían cuando estuvieran en Estados Unidos.
Enjundiosos, los hombres -y tres jóvenes de 18 años- partieron sólo con la muda de ropa que sus mujeres les habían preparado la noche antes. Ninguno llevaba celular ni credencial, porque el pollero lo prohibió. Sólo Héctor Castillo Salazar, esposo de Verónica, la llevó consigo en su cartera.
Las mujeres recibieron apoyo sicológico de la procuraduría estatal de Guanajuato. Sólo acudieron un día a terapia. Lorena Bravo, la sicóloga, intentó convencerlas de que se resignaran, que ya no los buscaran, que era mejor olvidarlos.
De la esperanza a la frustración
Familiares de 23 hombres de San Luis de la Paz han sufrido un Vía Crucis para saber dónde están sus parientes.
2011
Marzo 21. Un total de 23 hombres salen de San Luis de la Paz con el fin de cruzar a EU
Marzo 29. comienzan los rumores de secuestro en San Luis de la Paz
Abril 6. Encuentran fosas en San Fernando con restos de migrantes presuntamente secuestrados en autobuses
Abril 9. Familiares de los 23 migrantes parten de San Luis de la Paz a Matamoros para buscarlos en las fosas
Abril 12. Familiares de los desaparecidos se hacen pruebas de ADN para verificar si sus familiares están entre las víctimas halladas en las fosas
Abril 20. La SSP anuncia el rescate de 68 migrantes en Reynosa. Familiares de los desaparecidos identifican a algunos de ellos entre el grupos de rescatados
Agosto 1. Llegan a DF a exigir a PGR y SSP informes sobre los rescatados y sus desaparecidos.
Evidencia
Familiares de desaparecidos de San Luis de la Paz identificaron a ocho de ellos en esta fotografía tomada por la PF y difundida el 20 de abril luego de un rescate de 68 personas que habían sido presuntamente secuestradas.
Ricardo Salazar Sánchez
Mariano Luna Jiménez
Alejandro Castillo
Miguel Jaramillo
Valentín Alamilla Camacho
José Antonio Guerrero López
Gregorio Coronilla Luna
José Luis Duarte
Daniela Rea, Reforma, 2 de agosto.
Sufren calvario por desaparecidos
Derechos Humanos, Migración Medios México martes, 2 de agosto de 2011 0 comentarios
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