Informes más recientes de la PGR y de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal señalan que prácticamente en todo el país operan células de los cárteles de Sinaloa, Juárez —aliados en La Federación—, del Golfo y Tijuana, que controlan el narcotráfico en México.
Los centros de operaciones históricos de poder, señalan, siguen siendo Baja California, Sinaloa y Tamaulipas.
Sin embargo, en los últimos años se han sumado a esta lista zonas de la geografía nacional que antes no figuraban en su mapa de influencia, como el Distrito Federal, Hidalgo, Aguascalientes y Tabasco.
En los reportes oficiales se reconoce que precisamente la ruptura de los límites de las áreas de operación de los cárteles, que antes se respetaban, forman parte de las disputas y ola de violencia que protagonizan desde 2006, para defender lo que consideran sus territorios, incluso contra las fuerzas del Estado.
Los centros de operaciones históricos de poder, señalan, siguen siendo Baja California, Sinaloa y Tamaulipas.
Sin embargo, en los últimos años se han sumado a esta lista zonas de la geografía nacional que antes no figuraban en su mapa de influencia, como el Distrito Federal, Hidalgo, Aguascalientes y Tabasco.
En los reportes oficiales se reconoce que precisamente la ruptura de los límites de las áreas de operación de los cárteles, que antes se respetaban, forman parte de las disputas y ola de violencia que protagonizan desde 2006, para defender lo que consideran sus territorios, incluso contra las fuerzas del Estado.
Silvia Otero, El Universal, 1º de junio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario