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Se estrena en EU Fraude: México 2006

Los Ángeles, 3 de octubre. El cineasta Luis Mandoki regresó a Hollywood para promocionar su documental Fraude: México 2006, crítica del recuento de las elecciones de hace dos años en México, que se proyectará en Estados Unidos a partir del 10 de octubre. Mandoki trabajó en Hollywood 17 años, donde dirigió a estrellas, como Liv Ullmann, Melanie Griffith, Paul Newman y Kevin Costner, entre otras.

“Pero en 2006 me tocó vivir de cerca el proceso electoral, repleto de fantasmas de la época del PRI, pero esta vez con gente del PAN,” indicó Mandoki.

A raíz del polémico recuento de 2006, del cual se dio a conocer como ganador el actual presidente, Felipe Calderón, Mandoki dejó atrás el cine romántico para narrar lo que consideró un fraude.

“Habían pasado tres días de la votación y existía un clima muy tenso en las calles, entonces se me ocurrió hacer una convocatoria a la gente, para que filmara el proceso” desde su perspectiva, contó.

“Recibimos más de 3 mil horas de material. Luego teníamos que entrevistar a los protagonistas de esta historia, y el único que aceptó fue Andrés Manuel López Obrador”, el candidato del PRD, quien fue declarado perdedor por estrecho margen.

Sin palabras
“Felipe Calderón, Vicente Fox, Carlos Salinas y Manuel Espino se negaron a dar declaraciones”, recordó.

Esta negativa hizo tambalear el proyecto, “porque se inclinaría sólo hacia un lado”, admitió Mandoki. Finalmente, utilizó declaraciones oficiales de los políticos en el poder y decidieron hacer esta crónica sobre el proceso que dejó heridas abiertas, y que ahora promocionan en Estados Unidos Mandoki junto a López Obrador.

El filme tuvo un presupuesto de millón y medio de dólares, y fue casi tan taquillero como Fahrenheit 9/11, de Michael Moore.

La proyección del documental en Estados Unidos será seguida por el lanzamiento en devedé, y se suma a una serie de documentales y programas de televisión que se enfocan en elecciones polémicas y procesos dudosos, a menos de un mes de las elecciones para el sucesor de George W. Bush en la Casa Blanca.

AFP, La Jornada, 4 de octubre.


Premian cinta de Mandoki en LA

Fraude: México 2006, “primer documental que registra un fraude electoral en el mundo”, según su director Luis Mandoki, y que incluye aspectos previos y las protestas posteriores a la elección presidencial en México y la estafa que reclama el candidato perredista Andrés Manuel López Obrador, fue premiado como mejor documental en la categoría de premio del público en el Festival Internacional de Cine Latino de Los Ángeles (LALIFF, por sus siglas en inglés).

El sábado pasado concluyó esta reunión fílmica que convocó a más de 130 cintas, algunas de ellas ya han tenido corrida comercial en sus países, como Fraude..., que entre “censuras disfrazadas”, como lo comentó Mandoki en estas páginas, pudo ser visto por mucha gente en el país.

La importancia de este reconocimiento es que el filme fue apreciado por una audiencia que está acostumbrada al tipo de cine que se hace en Hollywood. “El triunfo de Fraude... es de todos”, comentó Mandoki, quien aseguró que este trabajo es para “hacer un contrapeso al crimen que se realiza en los medios, que es la desinformación”.

“La gente juzgará si Fraude: México 2006 es objetiva. Nuestra intención no fue emitir opiniones, sino mostrar hechos, cosas que sucedieron, como otras que se dijeron, sin contar con las evidencias visuales que nos llegaron (más de 3 mil horas de filmación de ciudadanos)”, expresó en aquella entrevista con La Jornada, con relación a lo subjetivo que pudo haber sido este trabajo.

Yo sólo ofrezco mi trabajo

Cabe señalar que Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox, Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo, entre otros, no quisieron verter su opinión en el filme.

Cuando Mandoki decidió rodar este suceso no sabía quién había ganado o perdido; “por eso me interesó invitar a la gente a filmar. Cuando los vi, me abrieron los ojos y como director lo que veo o siento es lo que puedo trasmitir al espectador.

“Fue importante que se me abrieran los ojos y quienes lo hicieron fueron los ciudadanos, que por voluntad democrática se fueron a ver qué estaba sucediendo. La cinta abrirá los ojos a algunos, otros dirán que esto no sirve para nada. Yo sólo ofrezco mi trabajo”, dijo.

La Jornada, 23 de septiembre.


“Declaraciones de los productores de Fraude... causan percepción errónea”

Miguel Ángel Dávila, director general de Cinemex, aseguró que los productores de la película Fraude: México 2006 realizaron declaraciones “irresponsables”, que provocaron una percepción “errónea” respecto de que esa empresa censuró la proyección de la cinta. Entrevistado al término de la firma de un convenio con México Unido Contra la Delincuencia, se dijo dispuesto a demostrarle a Luis Mandoki y a Federico Arreola que a ese documental “se le dio un trato preferencial, justo, e inclusive uno mejor que a muchas películas extranjeras que estaban exhibiéndose en ese momento”.

No se censuró Fraude: México 2006, “esa es una percepción errónea causada por declaraciones irresponsables de los señores productores de la película; en ningún momento se dejó de la lado su proyección. Es más, Cinemex fue la principal cadena que la exhibió; en particular nosotros aportamos más del 35 por ciento de la taquilla que recaudó, es decir más del doble de nuestra participación normal.

“Lo que pasa es que es buen negocio generar polémica alrededor de un título en particular para ver si ello provoca más asistencia”, dijo el empresario.

Según el director de Cinemex esa compañía exhibió el filme en todas sus salas, “absolutamente en todos los cines se proyectó. Sin duda tuvimos problemas de proyección, como en todas las películas, pero que haya un problema en una función en particular no quiere decir que hubiera un complot o un boicot en contra de alguna cinta en particular.

“Es una percepción desafortunadamente triste y errónea que se dedicaron a difundir los productores para tener una reacción en taquilla. Creo que la película Fraude... fue una cinta muy exitosa en su género, pero en términos del contexto general de películas no lo es tanto”, refirió.

Fraude: México 2006 se colocó en tercer lugar en recaudación de taquilla en nuestro país, según el empresario, ya que habría obtenido entre 12 y 13 millones pesos.

En el promedio
“Las películas comerciales exitosas recaudan arriba de cien millones, el documental más taquillero fue El extranjero, con 25 millones, pero debe recordarse que en México se estrenan 300 películas al año; de esos filmes 80 por ciento gana menos de 20 millones de pesos, lo que quiere decir que si hace 12 millones está en el rango promedio”, mencionó Miguel Ángel Dávila.

La salida de la cinta de las salas de exhibición se debe a un “tema estrictamente económico, ya que la corrida de la película fue muy buena, y si fuera Mandoki me sentiría muy contento, muy complacido por haber recaudado tanto dinero en una película que vieron 300 mil mexicanos, y que además, en términos promocionales, la escuchamos y la vimos todos.

“Fraude... estuvo en nuestras pantallas como mínimo tres semanas, empezó a salir entre la cuarta y quinta semana después de su estreno. En el caso de esta cinta yo diría que le ayudamos más de lo que merecía para su tercera semana, se le dieron más pantallas, se le dejó más tiempo del que le correspondía respecto de otras películas”, concluyó Dávila.

Nota de Gustavo Castillo, La Jornada, 20 de diciembre.


Sociedad de Directores apoya documental de Mandoki

La Sociedad de Directores, que agrupa a 400 realizadores cinemtografícos mexicanos, publicará desplegados de apoyo a Luis Mandoki, porque considera que su documental Fraude: México 2006, no ha recibido un tratamiento adecuado por parte de los distribuidores.

Jaime Casillas, presidente de la agrupación, señaló que fue a Cinépolis Perisur para ver la cinta de su colega pero se encontró con una sorpresa desagradable.

Resulta que le dieron el boleto de otra película, pero al reclamar, el empleado le contestó que no importaba, que con esa podía ingresar a la sala.

“Sabes lo que está sucediendo: le están poniendo el dinero a otra película para quitárselo a Mandoki y que no llegue a su tope. Esto que me ocurrió fue la semana pasada en los cines de Perisur.

“Quise llamar al gerente para reclamarle, pero no estaba, no existía quien me hiciera una aclaración. Otros me han contado que llegan a los cines y no está de acuerdo con los horarios de los periódicos. ¡A esa película la están tratando indebidamente!”, subrayó Casillas, presidente de la agrupación.


De esa manera apoyarán a Mandoki, quien en su documental Fraude: México 2006, muestra las faltas ocurridas durante el proceso electoral presidencial del año pasado.

“El director, Luis Mandoki tiene todo nuestro apoyo, espero que sea esta semana cuando todas las organizaciones firmemos esta denuncia de maltrato y censura que están haciendo con la película”, recalcó Jaime Casillas.


Siguen contra las televisoras

Casillas recordó que lo de Mandoki es sólo una de las luchas que la Sociedad ha emprendido para que se respete a los creadores.

Desde 2005 sostienen una demanda contra Televisa y Televisión Azteca por la mutilación de obras cinematográficas y el no pago de derechos de autor, desde hace 10 años.

“Las televisoras se están amparando y algunos jueces le están dando entrada a eso. Desgraciadamente no podemos hacer más, seguimos luchando”, comentó Casillas.

El pleito inició en abril de 2005, cuando un juez aceptó dar trámite a una demanda en contra de Televisa por violar los derechos de autor de varios directores de cine mexicano, quienes se inconformaron por la transmisión de versiones “mutiladas y modificadas” de 14 películas en la pantalla chica entre ellas Rojo amanecer y Perfume de violetas.

En lo que respecta al derecho de autor, que consiste en pagar 1.60% de lo que se comercializa en una transmisión, Casillas recordó que ya es una década que se hace caso omiso de la situación.

La demanda se encuentra en esto momentos en el seno de la Suprema Corte de Justicia, pero lo amparos han detenido todo el proceso.
Nota de César Huerta, El Universal, 13 de diciembre.

Cuestiona la mitología de Mandoki

Luis Carlos Ugalde sabe que, para sus críticos, él forma parte de la "mitología" de la política mexicana, junto a personajes como Carlos Salinas o Elba Esther Gordillo.

Esta galería, afirma, es recreada por Luis Mandoki en su película "Fraude, México 2006".

"La película de Mandoki mezcla escenas del Cardenal Norberto Rivera, salen imágenes de Salinas de Gortari, de Roberto Hernández, de Ugalde, de Elba Esther Gordillo, salen imágenes de otros empresarios.

"Es como la mitología en donde Ugalde es parte de este grupo selecto de mexicanos que se orquestan para generar cierto tipo de comportamientos", señala.

Admite que no ha visto el documental de Mandoki, pero agrega que algunos de los protagonistas le han contado una historia muy diferente a la expuesta en la pantalla.

"Un vocal distrital del IFE en el DF me narró que, en julio de 2006, recibió una petición del tribunal para dar copia de las actas de votación en su distrito, y convocó a los partidos, incluido el PRD, para entrar a la bodega y extraerlas.

"Me comentó que el representante del PRD pidió permiso para grabar el hecho, y él le dijo que tenía todo el derecho de hacerlo; pero dice que, un año después, ese video grabado por el representante del PRD, quien firmó de conformidad para entrar a la bodega, ahora es usado por Mandoki como una muestra de que se alteraron los paquetes electorales", expone Ugalde.
Nota de Margarita Vega, Reforma, 30 de noviembre.

Presiones políticas están obligando a retirar Fraude... de cines: Mandoki

Contra la censura y la represión política, la resistencia ciudadana. Tal es la nueva consigna que harán suya los simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador en todo el país tras el boicot velado que las principales cadenas de exhibición cinematográfica sostienen en contra de la primera película que explica y demuestra cómo Vicente Fox y los panistas se robaron las elecciones presidenciales de 2006.

Y es que a pesar del éxito que ha tenido en sus dos primeras semanas de exhibición en el circuito comercial, en el que se ha destacado como una de las cintas más taquilleras del año, Fraude: México 2006, será retirada el próximo viernes de un aproximado 70 por ciento de las 200 salas donde se proyecta, denunciaron ayer el realizador Luis Mandoki y el productor Federico Arreola.

“El domingo pasado, en el Cinépolis Valle Oriente de Monterrey, donde las funciones fueron a las dos y a las cuatro de la tarde, el documental recaudó 22 mil pesos, mientras El pasado, de Héctor Babenco, en la que sale Gael (García Bernal), apenas levantó 9 mil pesos y eso que la dieron en cuatro funciones. Pero la van a dejar y a nosotros nos quitan. Esto es censura”, precisó Mandoki.

“¿De qué se trata?”
Ese mismo domingo 25 de noviembre, pero en Cinemex Cuicuilco de la ciudad de México, donde sí hubo cuatro funciones, a la de las ocho de la noche entraron 233 personas, “pero el reporte final del día fue de 267 boletos vendidos”, expuso Arreola. “¿Qué pasó ahí? ¿Nos están diciendo que a una función entraron 233 personas y a las tres restantes un total de 34? Y encima de eso este viernes nos quitan o nos programan en funciones compartidas. Hacerle esto a una de las películas que más está vendiendo. ¿De qué se trata?”

“A la gente de Los Pinos lo que más le puede es que el documental está permeando al público panista, les está abriendo los ojos a los que creían en el supuesto triunfo de (Felipe) Calderón. Eso es lo que no soporta la gente del gobierno”, aseguró Mandoki. “Pero los exhibidores están haciendo su trabajo y nadie los puede acusar de estar apoyando una película que no mete gente a los cines; es obvio que en el caso de Fraude… las presiones políticas los están obligando a sacarla del circuito comercial”.

Para Arreola no cabe duda de que “si nos quitan la mitad de las funciones, en el mejor de los casos recaudaremos la mitad del dinero. Esto no es justo. A pesar de todas las triquiñuelas que los exhibidores han hecho para que la gente no la vea, nuestra película está entre las más taquilleras. ¿De qué se trata? Obviamente de censurarnos, de reprimirnos”, enfatizó.

Sin embargo, tanto el director como el productor de Fraude… reiteraron que se sienten optimistas porque la gente seguirá apoyando la difusión del documental. Mandoki anunció que muy pronto saldrá a la venta el dvd y confió en que será distribuido por todo el país gracias a las redes ciudadanas que participan en el movimiento encabezado por López Obrador.

Llamado a los exhibidores
“Quiero aprovechar el espacio de La Jornada para hacer un llamado a todos los exhibidores independientes, a los que tienen salas y foros alternativos, para que se pongan en contacto con nosotros. Vamos a iniciar una segunda etapa y a pesar de la censura continuaremos dando la pelea”, subrayó Mandoki.

Que nos escriban, agregó, “a contraelvientofilms@gmail.com, y nosotros iremos a promover el documental, cuando lo proyecten, a cualquier lugar del país. Por lo pronto, vamos a comenzar a dar funciones en la sala de la Universidad de Guadalajara”.

Arreola, por su parte, respondió a la pregunta de qué pasa con la distribución internacional. “Eso se lo hemos encargado a un equipo de profesionales que están haciendo los contactos para que Fraude... entre al circuito comercial de Estados Unidos, América Latina y Europa”.

Mientras tanto, las grandes cadenas exhibidoras de México filtraron que Fraude... saldrá de cartelera debido al estreno de una estadunidense de dibujos animados, que estará en 60 por ciento de los cines del país, algo que sería imposible en Estados Unidos donde, explicó Mandoki, “por ley ninguna película puede acaparar más de 10 por ciento de las pantallas”.

Ahora habrá que esperar y ver qué sucede después de pasado mañana, viernes, cuando la nueva cartelera haga palpable la censura contra Fraude… y la gente reaccione en consecuencia. Ello coincidirá con el incio de la campaña nacional, convocada por López Obrador, para que el movimiento ciudadano fije en las ventanas de sus casas carteles de protesta en rechazo al aumento del precio de la gasolina y la entrada del maíz y el frijol estadunidenses. Así que esto no se acaba hasta que se acaba.

Nota de Jaime Avilés, La Jornada, 28 de noviembre.


Fraude: México 2006 logró el efecto que busqué, afirma Luis Mandoki

La permanencia en la cartelera de la película Fraude: México 2006, es incierta, “pero el efecto que busqué se logró”, afirmó ayer el director Luis Mandoki en plática con estudiantes de la Universidad Iberoamericana (Uia), sobre todo con quienes cursan materias relacionadas con el séptimo arte, pero también asistieron profesores de otras disciplinas, interesados en lo que se plantea en el documental.

Reiteró algunas ideas que ha expuesto en otros foros. Precisó que después de la exhibición en el circuito comercial seguirá la venta del dvd, con escenas inéditas, así como la proyección en países como Estados Unidos, donde será fundamental ver esta producción, por los millones de personas de ascendencia mexicana que trabajan en ese país. “Estamos viendo que el costo no sea muy alto”, acotó.

Simplemente hace reflexionar
Sobre Andrés Manuel López Obrador dijo que lo que le impactó de él “no fueron sus ideas políticas, sino sus compromisos con el país”. Añadió que ha sido diversa la reacción del público después de ver la cinta, desde quienes se dicen panistas y que han visto la luz donde antes sólo veían oscuridad, y viceversa. “Me han dicho que esta película es muy tranquila, porque no busca convencer sobre el tema.

“Simplemente muestra las cosas y hace reflexionar. En general, la gente que creía que hubo fraude reacciona con mucha emotividad y llanto, y a quienes dudaban les impacta y les deja muchas preguntas.”

Sobre si el PRD se está desligando de López Obrador, comentó que “eso es lo que dicen algunos medios. En Estados Unidos, cuando hablan de los partidos políticos siempre exponen los dos lados y hay un debate, pero acá no. López Obrador infunde miedo a ciertas personas porque saben que es honesto.

“Los medios de comunicación han sido usados para infundirle miedo a la población. La gente no analiza, sólo escucha lo que dicen los medios y ya es hora de empezar a pensar”, agregó.

Dijo que de la película ¿Quién es el señor López?, se vendieron más de 2 millones de copias “con nuestra red de distribución. Eso quiere decir que hay que liberarse de las formas tradicionales de hacer las cosas”.

Espera que Fraude: México 2006 sea un ejemplo a seguir. “Espero que los jóvenes sepan que hacer cine ahora es mucho más fácil que hace 10 o 20 años, por la tecnología. Expuso que hacer cine en Hollywood es mucho más fácil. “La película que menos dinero costó de las que hice tuvo un presupuesto de 20 millones de dólares. Voces inocentes costó 5 millones de pesos, que es muy alto para México, y Fraude… sólo 15 millones de pesos.

“¿Qué si me van a vetar? Televisa seguro que sí, pero nunca he trabajado para ellos. No pienso ni creo en esas cosas. Esa es un cultura mexicana de preocuparse de si hago esto qué me va a pasar. Yo hice Fraude… por mi pasión por México. Amo a este país, del que creo que es grandioso, pero que ha estado en manos de una maquinaria de corrupción, pero ¡ya basta! Claro que volveré a la ficción, pues ya mis ahorros se están acabando. Se me están abriendo puertas. Hay quienes me preguntan si esto es un documental o una película, y les respondo que es una película documental. Que si es de suspenso. Que tiene elementos de terror.. será por la maestra Elba Esther Gordillo. Tiene ciento por ciento de realidad”.

Informó que Fraude… sufre mucha presión para ser retirada de la cartelera. “Esta semana vienen dos estrenos que van a acaparar; hay una presión hacia nuestra película para sacarla lo más rápido posible. Nos van a sacar de algunos cines, pero de otros no. Pero la película ya cumplió con el impacto que yo quería. Viene la etapa del dvd”, finalizó.

Nota de Arturo Cruz Bárcenas, La Jornada, 27 de noviembre.


Regalan boletos para ver documental de Mandoki

El director mexicano de cine Luis Mandoki estrenó el pasado fin de semana su polémico documental Fraude: México 2006, en el que explora las presuntas irregularidades en las elecciones generales de los comicios del año pasado.

En entrevista con Crónica, el cineasta habló de las dificultades que tuvo para realizar, producir y distribuir esta cinta. Cabe recordar que Mandoki realizó también en 2006 el documental ¿Quién es el señor López?, sobre el entonces aspirante izquierdista y el intento de desafuero que enfrentó el entonces jefe de gobierno de la ciudad de México.

El realizador comentó que durante la realización de Fraude: México 2006 , intentó entrevistar a otros actores de la contienda política, como el ahora presidente Felipe Calderón, los ex mandatarios Vicente Fox y Carlos Salinas y la poderosa líderesa del sindicato de maestros, Elba Esther Gordillo. “Sin embargo, ninguno me quiso dar entrevista”, explicó el director, quien se cuestionó entonces si seguir adelante, algo que finalmente decidió hacer porque tenía “material histórico”.

Y el único que accedió a dar la entrevista fue López Obrador, que hoy recorre el país para defender su “gobierno legítimo” frente a la presidencia Calderón.

Según narró en realizador Warner no quiso distribuir el material argumentando que el documental no era rentable, pero Mandoki asegura que Videocine, la filial de Televisa encargada de distribuir en México los filmes de la productora estadunidense, recibió presiones.

Por esta razón, el largometraje es distribuido por Contra el Viento Films, una productora fundada por Mandoki, su hermano Pablo y el periodista Federico Arreola, con un total de 200 copias para exhibirse. En cuanto a cómo va en la taquilla respondió: “ va muy bien, pero al mismo tiempo están pasando cosas muy extrañas ahorita, por ejemplo, estamos en Guadalajara en la cadena Cinépolis y estamos viendo que aquí nos están exhibiendo sólo en la mañana, además de que cuando la gente quiere comprar boletos para la película dicen que están agotados, cuando en realidad las salas están a la mitas de su capacidad. Estamos pasando una serie de obstáculos que sorprenden”.

—¿Censura disfrazada? se le preguntó al cineasta
— “No sé, espero que no”, comentó el cineasta, pero “el hecho es que no se está exhibiendo el trailer como se debe. La razón es interpretación de cada quien”, agregó.

Mitin en la sala.
Durante la película algunos asistentes gritan consignas políticas; por ejemplo, cuando salga Calderón gritarán espurio!”, o simplemente chiflarán para expresar su descontento. También se escucharán algunas consignas como: “¡Es un honor estar con Obrador!” o “¡Voto por voto, casilla por casilla!”, los cuales se repetirán varias veces a lo largo de la función para convertir así la sala de cine en un espacio para un mitin.

Regalan boletos.—
Sabías que se están regalando algunas entradas para la película. ¿Estás enterado?.
“Sí, de hecho es para contrarrestar los problemas a los que se han enfrentado el documental. Se están regalando boletos para que la gente vaya a ver la película, ya que nuestra publicidad es boca a boca”.
—¿Cuántos boletos se están regalando? —se le cuestionó—.
—Son pocos, realmente estamos regalando 10 o 20 boletos.
—¿Quién los está financiando?
— Yo, hasta donde tengo entendido, están saliendo de mi bolsa.
—¿Cómo se hizo el arreglo con el cine?
— No se hizo ningún arreglo, son boletos que se compran en la taquilla.

Sin embargo, esta reportera tiene una de las “cortesías” para ver el documental y no se trata de boletos de taquilla como lo hizo notar el productor, si no de “vales” que son canjeables en la taquilla por una entrada para ver la película.

Además, el folio de los boletos conseguidos son los números 028480 y 028481, lo cual indica que se han regalado más de 28,000 entradas gratis para está cinta, las cuales según el director fueron financiadas por él.

Cifras en taquilla
Desde su estreno a la fecha 1,829 personas han visto el documental, de las cuales 96 entraron con “cortesía”. El sábado 17, día de estreno, asistieron 291 personas mientras que a Hannibal, el origen de mal, que comparte cartelera con la cinta mexicana, en su primer día consiguió 192 entradas. Ahora bien sí la comparamos con películas como Beowulf, la cual tuvo 405 entradas tan sólo en su primer día.
NOTA: Cabe destacar que los datos proporcionados sólo
corresponden al complejo Cinemex Galerías.
Nota de Montserrat Carmona, Crónica, 26 de noviembre.

Hay intentos por retirar Fraude: México 2006, pese al éxito logrado

En sus primeros nueve días de exhibición, la película Fraude: México 2006, de Luis Mandoki, ha sido vista por decenas de miles de personas. De acuerdo con datos oficiales de la empresa Nielsen, especialista en medir el éxito económico de las cintas, en tan corto lapso ha recaudado mucho más dinero que algunas películas con actores de Hollywood que llevan entre 10 y 14 semanas en cartelera.

Pese a lo anterior, el productor Federico Arreola y el propio Mandoki temen que, debido a “presiones” de Los Pinos, el documental –que demuestra cómo el PAN se robó las elecciones del año pasado– sea retirado del circuito comercial dentro de cinco días. Aunque no perdió una sola de las 200 pantallas en que debutó el viernes antepasado, en Guadalajara y Monterrey fue reprogramado a las funciones de la hora de comer para disuadir a la gente de verlo.

Todo, explicó un miembro del equipo de Mandoki, para poder decir, a partir de mañana lunes, que “ya se cayó” o “fue un fracaso” y quitarla el próximo viernes. Pero los números de Nielsen no mienten. En sólo dos semanas, Fraude... ha ganado lo mismo que el nuevo éxito de Diane Keaton, Porque lo digo yo, que tiene ya 5 semanas en cartelera y está 2 millones de pesos arriba de El pantano, que permaneció 10 semanas, o Mentes en blanco, que se quedó 13 semanas.

Según Nielsen, en nueve días, Fraude... ganó lo doble que Asesino de la carretera en 11 semanas, 5 millones más que todos los trabajos del Tour del Cine Francés, que lleva 10 semanas, y 7 millones más que Conspiración en septiembre, con Juliette Binoche, que duró 12 semanas, o tres veces más que la obra maestra de Carlos Reygadas, Luz silenciosa, que entró en su séptima semana, y aunque arrancó su temporada al mismo tiempo que El pasado, la más reciente de Gael García, la ha superado tres veces en términos de taquilla.

Los exitosos resultados de Fraude... han sido documentados por Nielsen pese a que en muchos complejos de las cadenas Cinépolis y Cinemex los boletos se expenden a nombre de otras películas, o ésta no se anuncia en la marquesina, o no colocan el cartel promocional ni la sinopsis que explica de qué se trata. Ayer a las 2 de la tarde, en un complejo de Cinépolis en Valle Oriente, Monterrey, una taquillera se desvivía por convencer a un espectador de que viera otra cosa porque la de Mandoki, según ella, era “malísima”.

Pero el multimillonario panista Mauricio Fernández la vio precisamente en Monterrey, porque el periódico ultraconservador El Norte le da una calificación de tres estrellas, es decir, la más alta, y según testigos presenciales, al salir de la sala, el hombre aseguró que le había parecido “muy buena”. Mientras tanto, una sobrina del cineasta, que había sido marginada en su escuela por su “fanatismo hacia López Obrador”, sus compañeros de clase fueron a ver Fraude... y regresaron a pedirle perdón y a decirle que sus padres los “engañaron” acerca de la supuesta “victoria” de Felipe Calderón en los comicios.

De acuerdo con una investigación de La Jornada, en el Distrito Federal y la zona conurbada del estado de México, Fraude... se proyecta actualmente en 34 salas de Cinemex, 17 de Cinépolis, seis de Cinemark y siete de Lumiére, con un total de 305 funciones diarias (162 en Cinemex, 74 en Cinépolis, 39 en Cinemark y 30 en Lumiére).

En cambio, en Guadalajara sólo es proyectada 20 veces al día (13 en complejos de Cinépolis; cinco en Cinemex y dos en Cinemark). Las funciones son a las 11:05, 16:10 y 21 en Las Plazas, y a las 14:00 y 18:00 en Cinemex Guadalajara; a las 20:15 y 22:30 en Cinemark, y desde las 14:05 hasta las 21:25 en Cinépolis.

Peor aún es en Monterrey, donde no hay Cinemex, y Cinépolis la pasa en sólo cinco de los 13 complejos que tiene en esa ciudad con un total de 10 veces al día y con tres funciones a las 2 y 4 de la tarde (en San Roque, Valle Oriente y Galerías Monterrey) y cuatro más, a las 19 y 21:00 en Sendero y a las 19:40 y 22:00 en Cumbres, en tanto Cinemark la da a las 21:20 y 23:00 en sus únicas dos salas.

En Puebla, Cinépolis la pasa 31 veces al día en seis de sus siete complejos, Cinemex cuatro veces más y Cinemark dos más, mientras en Toluca Cinépolis la ofrece en cuatro funciones, Cinemex en dos más y Cinemark no existe. Cinépolis la exhibe en al menos otras 17 ciudades.

Nota de Jaime Avilés, La Jornada, 25 de noviembre.


FRAUDE 2006, LA PELÍCULA DE LUIS MANDOKI: PRESENTACIÓN.

Durante los primeros días de septiembre comenzaron a circular las notas sobre Fraude México 2006, la película que Luis Mandoki realizó a propósito del proceso electoral mexicano que se llevó a cabo el 2 de julio del año pasado. Esas primeras notas, publicadas en su mayoría por La Jornada, abordaron los problemas que el cineasta mexicano enfrentaba para la exhibición de su película. Notas que gradualmente fueron accediendo a otras en las que se daba cuenta de que Fraude… se estrenaría el viernes 15 de noviembre en más de 200 salas cinematográficas del país.
Las características de la información contenida en estas notas propiciaron que fueran sistematizadas en este Observatorio. De ahí que nos dimos a la tarea de hacer lo mismo con los comentarios de que ha sido objeto la película de Mandoki, 84 en total, organizados de la siguiente manera:
1. Los primeros treinta comentarios, 35.71% se refieren a la producción y están subdivididos en el director, los obstáculos, la producción y las exhibiciones previas.
2. Otros treinta comentarios, con su correspondiente 35.71% se centran en la película.
3. Finalmente, los últimos 24 comentarios, 28.57% se refieren a la exhibición y al contexto en el que ésta se ha desarrollado.

Finalmente, cabe añadir que las 16 notas sobre el tema pueden consultarse en este Observatorio, en la etiqueta “Luis Mandoki”.

FRAUDE 2006, LA PELÍCULA DE LUIS MANDOKI. 1. LA PRODUCCIÓN.

Como se destacó en la Presentación, en este tema se han concentrado 30 comentarios, trece de los cuales, un 43.33% corresponden a los obstáculos que tanto Mandoki como su equipo de producción tuvieron que enfrentar para lograr que Fraude: México 2006 fuera exhibido, así como en la oposición de algunos grupos radiofónicos a promocionar el material. Otros cinco comentarios, 1.67%, se refieren a Luis Mandoki y se centran en esta película, aunque el de Miguel Ángel Granados Chapa da cuenta de su obra previa. Diez comentarios, 33.33%, giran en torno a la producción mientras que los dos restantes, 0.66% se refieren a las exhibiciones previas.

LUIS MANDOKI.
Que el cineasta Luis Mandoki tuvo un momento de amnesia ayer.
Dijo en una entrevista de radio que el único diario que no lo había entrevistado por su documental Fraude era MILENIO.
Se le olvidó que horas antes había sido entrevistado por uno de los reporteros históricos de MILENIO, Juan Alberto Vázquez.
El trabajo se publicará en los próximos días.
“Trascendió”, Milenio, 15 de noviembre.

Hoy se estrena en las cadenas de cine comercial la película de Luis Mandoki titulada Fraude: México 2006, que narra el prolongado y a la postre exitoso esfuerzo por evitar que Andrés Manuel López Obrador fuera presidente de la República. Su publicidad propone el desafío a que se refiere el título de esta columna: atrévete a ver la verdad.
Mandoki ha sido un triunfador en la industria cinematográfica. Su primera obra, realizada mientras estudiaba cine en Londres, fue premiada en Cannes en el rubro de cortometrajes, en 1976. De vuelta en México, en 1980, su película El secreto obtuvo el Ariel de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas. Luego emprendió una cinta sobre Gaby Brimmer, una joven afectada por la parálisis cerebral desde su nacimiento, que sólo podía expresarse trazando letras con el pulgar de su pie izquierdo. La historia, abordada también en la literatura por Elena Poniatowska, llevó a Mandoki al cine de Hollywood, donde permaneció 15 años. La película de su debut estuvo en las ternas del Óscar de 1987 y de los Globos de Oro. Desde el sitio que ganó en la sede de la más notoria cinematografía, Mandoki dirigió a estrellas como Susan Sarandon, Paul Newman, Meg Ryan, Kevin Costner, Kevin Bacon y Jennifer López.
Precedido por esa fama volvió a México para hacer Voces inocentes, una intensa narración sobre los niños protagonistas y víctimas de la guerra en El Salvador, que obtuvo el Oso de Cristal en el Festival de Berlín y el premio Stanley Kramer. Igualmente, Mandoki fue galardonado como el mejor director de 2005 por la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública” Reforma, 16 de noviembre.

No es otra la lógica de quienes, como lo registra Mandoki, se han empecinado, antes y después de las elecciones, en descalificar moralmente la figura de López Obrador. Según el realizador, la película va dirigida a todos los mexicanos, “a los que creen que hubo fraude, pero no saben realmente cómo sucedió; a los que no saben si hubo, pero que no les gusta no saber y quieren conocer la verdad; a los que piensan que no hubo fraude y desean otra fuente de información, y a los que piensan que sí hubo fraude y que éste era bien merecido”. La cinta se estrenó ayer en 230 pantallas y en 32 ciudades del país
Carlos Bonfil, La Jornada, 18 de noviembre.

El cineasta Luis Mandoki fue víctima del fraude. Electoral, pensarán. Pero no, sus usurpadores fueron los vendedores de videos pirata, quienes ayer pululaban en la plancha del Zócalo con motivo de la Tercera Convención Nacional Democrática. A tres días de su estreno en las salas de cine, su cinta Fraude. México 2006. Una película de millones de mexicanos, ya estaba en venta ilegalmente. La situación preocupó a los perredistas, a punto tal que, minutos antes de que AMLO tomara la palabra, un integrante de la CND, Jorge Zárate, exhortó a los seguidores a no comprar la película pirata y mejor acudir en masa a los cines donde la proyectan.
“Frentes Políticos”, Excélsior, 19 de noviembre.

Su película Fraude: México 2006, estrenada el viernes pasado, nos presenta en pantalla un trabajo dedicado exclusivamente a los simpatizantes de una corriente política: el lopezobradorismo, ya que, inclusive, el PRD es desdeñado en la cinta, al ubicar a AMLO muy por encima del principal partido por el que contendió para la Presidencia de la República. “A Mandoki le faltaron contrapesos, ser más imparcial”, apuntan algunos. Se equivocan.
Y se equivocan porque ningún cineasta del mundo tiene la obligación ni legal ni moral de ser imparcial. Tiene la absoluta libertad de hacer un trabajo de acuerdo con su óptica, ideología y visión de vida, sin que ninguna ley le exija ser equilibrado. Mandoki ejerció su derecho de libertad al dirigir la película. Así vio las cosas y así las filmó.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, Excélsior, 20 de noviembre.

LOS OBSTÁCULOS.
Luego de un comentario hecho en esta columna, Luis Carlos Ugalde y Luis Mandoki entraron en contacto directamente para que el consejero presidente del IFE fuera entrevistado por el cineasta que afirma haber buscado varias veces al funcionario para incluir sus palabras en la película que este viernes 16 será estrenada. Dado que ya no sería posible insertar la entrevista con Ugalde en Fraude, México 2006, la sesión sería agregada al DVD en preparación. Ayer, el consejero electoral saliente informó a esta sección cinematográfica que él y Mandoki “habíamos quedado para desayunar este martes a las 8:30 y agendar una entrevista. El lunes canceló el encuentro aduciendo razones de viaje”…
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 14 de noviembre.

Para la realización de la cinta, Mandoki integró con Federico Arreola la compañía Contra el Viento Films, SA, que con aportaciones de ambos y de mucha gente concluyeron el documental hace algunas semanas. Cuando estaba en su fase final, el director en México de Warner Bros, Juan Manuel Borbolla, interesado en que Mandoki retomara el megáfono para una cinta comercial, se interesó también en distribuir el documental que ya se llamaba tal como hoy se le verá en la cartelera: Fraude: México 2006. Hasta anticipó a los productores 2 millones de pesos, 10 por ciento de la cantidad que esperaba recaudar. Pero cuando se vio aparecer en la pantalla a los jefes superiores de Televisa, Emilio Azcárraga y Bernardo Gómez, Borbolla se atuvo al criterio de Fernando Pérez Gavilán, director de Videocine, la filial del consorcio en ese ramo, y canceló su compromiso de hacer ver la película al público mexicano. / Otros distribuidores, en cambio, percibieron el potencial del trabajo de Mandoki, sus colaboradores inmediatos y la cauda de ciudadanos que aportaron sus imágenes, y resolvieron difundir la cinta a través de los consorcios de la exhibición, para lo cual grabaron 200 copias que podrán ser vistas a partir de hoy en toda la República. Quienes la vean lo harán con provecho, cualquiera que sea su posición ante López Obrador o ante el fraude. Será especialmente importante para quienes, a lo largo del último año, han descreído, en número creciente según encuestas, de la pureza del proceso electoral y de su resultado.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 16 de noviembre.

Esa misma ley del fastidio desgastante le ha sido aplicada a Fraude, México 2006, el documental dirigido por Luis Mandoki, al que se le ha pretendido obstruir su difusión mediante maniobras entre empresas trasnacionales, co-mo Warner Brothers, y nativas, como Televisa y Cinépolis, convertida ésta en Censurópolis. Salvado el problema de la distribución (que conllevaba el de la falta de dinero para elaborar copias de la cinta) y ante un despliegue de trabajo, imaginación y solidaridad que permitió enviar más de mil tráileres a salas de cine (avances que no fueron adecuadamente programados ni difundidos), carteles (mal colocados o de plano no utilizados) y contar con más de 200 copias, ahora el documental esclarecedor se ha topado con que anuncios en radio que ya habían sido pagados no han sido difundidos por no confesas pero sí adivinables razones. Con tales maniobras de censura se pretende que haya poca asistencia a las salas, que a partir de hoy deben poner en pantalla la cinta y, a causa de esas supuestas leyes del mercado, retirar el material indeseado en pocos días
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 16 de noviembre.

Aunque abatieron los obstáculos para la exhibición de Fraude: México 2006, la productora Contra El Viento Films enfrenta dificultades en la víspera del estreno. Sus socios expidieron ayer un comunicado donde denuncian, sin especificar, que "no pocas radiodifusoras de distintas entidades del país nos rechazaron el spot que quisimos pautar, pagado. La razón que nos dieron los radiodifusores es que 'atenta contra el poder en el país y que RTC nos podría multar'. El mencionado spot... está tomado del sonido original de la película. Cabe recordar que la película tiene una clasificación de RTC de 'apta para todo público (A-11802)'". También exponen los productores de la cinta que "en los últimos días hemos visto fuertemente reducidas las posibilidades de entrevistas... incluso (algunas) previamente pactadas y que fueron canceladas a última hora. Particularmente nos referimos a 4 entrevistas confirmadas en el Canal 40 y luego canceladas por 'no convenir a los intereses de la empresa', así como entrevistas en Radio Capital por los mismos motivos".
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 16 de noviembre.

Al frente de esos aguerridos “defensores de la libertad de expresión” aparecían Enrique Pereda Gómez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), y Rogerio Azcárraga, presidente del Grupo Radio Fórmula. Junto a ello, cualquier cantidad de jilgueros electrónicos, quienes a una sola voz aseguraron que no los movía el recorte publicitario implícito en la mencionada reforma, sino “la defensa de la libertad de expresión”.
A nadie convencieron con sus gritonas cuan repetidas mentiras, pero poco después de su fracasada aventura en el Senado de la República, a los barones de los medios electrónicos se les presentó una oportunidad de oro para, cuando menos, disfrazarlas, en el entendido que ellos venden espacios publicitarios, “no servimos a nadie” y promueven la “libertad de expresión”.
Pues bien, esos tres elementos que tanto “defendieron” en el Senado fueron flagrantemente violados por ellos mismos en una simple transacción comercial: la adquisición de espacio publicitario para promover una película (Fraude: México 2006). Recibieron el dinero y la reserva completos y a tiempo, y los barones de los medios electrónicos simplemente se robaron el primero, unilateralmente cancelaron la segunda, jugaron a la Secretaría de Gobernación (más papistas que el Papa, censurando en defensa del inquilino de Los Pinos) y atentaron en contra de la tan por ellos cacareada libertad de expresión.
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 17 de noviembre.

El cineasta Luis Mandoki, director de Fraude: México 2006, explicó la situación: “nos censuraron y bloquearon cabrón. Parece que no salimos de lo arcaico”, y entre las estaciones que censuraron el espot publicitario están la Poderosa, la Nueva Amor y EXA (de Veracruz), Radio Fórmula, Súper Turquesa y MIX (Cancún), la Z, la Tremenda y Digital FM (Morelia), la Kaliente, la Mejor y la Nueva Amor (Hermosillo), la Comadre, Máxima y la Ke Buena (Culiacán), la Comadre, la Nueva Amor y la Ke Buena (Acapulco), la SJ y la Nueva Radio (Saltillo), Sonido Cristal, Digital y Ultra 101.3 (Toluca), la Tropical Caliente, Digital 90.1 y la Grupera Mera Mera (Puebla), EXA FM, la Nueva Amor y Radio Lobo FM (Pachuca) y la Comadre, Radiológico y EXA (Cuernavaca).
Mandoki subraya: “esto es grave, porque son ciudades en las que habíamos planeado una estrategia de promoción y no hay otra forma de difundir el filme. Nos tienen que regresar el dinero, pero más allá de eso los vamos a demandar ante un juzgado civil. No quiero interpretar, pero los hechos son ésos y otros; Canal 40, por ejemplo, había pactado cuatro entrevistas conmigo; nos canceló ‘por razones de contenido’. El hecho es que tanto Televisa como Tv Azteca no nos han abierto un sólo espacio. Que no hablen de apertura y libertad de expresión; no la hay”.
Lo que son las cosas: en aquella tarde de septiembre en el Senado de la República, desgañitados se observaba a los principales gatos de angora del duopolio televisivo y el oligopolio radial, “en defensa de la libertad de expresión”. Y tan sólo dos meses después, descaradamente ejercen la censura y se roban el dinero de los anunciantes.
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 17 de noviembre.

Mandoki adelantó los nombres de algunas estaciones radiales, pero omitió el de sus propietarios. Supongo que él los conocerá, pero no necesariamente el público que se quedó con las ganas de escuchar los promocionales de Fraude: México 2006.
Para que los radioescuchas lo piensen dos veces a la hora de seleccionar estación en su cuadrante, van algunos ejemplos de las que censuraron el referido promocional y a quienes pertenecen, todos ellos aguerridos “defensores de la libertad de expresión”:
La Comadre, Nuevo Amor, Mix, La Z y Digital FM, del Grupo ACIR, propiedad de Francisco Ibarra; La poderosa y La Tremenda, de Radiorama (afiliada a Televisa Radio), cuyo dueño es el actual presidente de la CIRT, Enrique Pereda Gómez; EXA y la Mejor, de MVS Radio, de Joaquín Vargas, también propietario de Multivisión.
Además, la Ke Buena de Televisa-Grupo Latino de Radio (su hermana es Cadena Ser, propiedad de Unión Radio, a su vez propiedad del Grupo Prisa, editor de El País de España, que en México opera 89 estaciones de radio, entre ellas W Radio, 40 Principales, Estadio W, y Bésame, en AM y FM; Unión Radio maneja mil 235 emisoras en América y Europa, y opera en más de 17 países, 13 de ellos en Latinoamérica).
Por si fuera poco, está Súper Turquesa, propiedad del Grupo Turquesa, de Gastón Alegre López, que opera en el sureste mexicano; Máxima, de Radio Trece; Grupera Mera Mera, de Radiodifusoras Asociadas, Rasa, de Alejandro Laris; La Tropical Caliente, de Puebla, propiedad de Marconi Comunicaciones de Rafael Cañedo Carrión; Ultra 101.3 y Radiológico, de Imagen Comunicaciones, propiedad de Olegario Vázquez Raña, y Radio Fórmula, de Rogerio Azcárraga.
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 17 de noviembre.

Se merecen un aplauso los directores de Cinepolis y Cinemex, Alejandro Ramírez y Miguel Ángel Dávila, respectivamente, que sin tapujo abrieron las salas a la versión cinematográfica de Luis Mandoki sobre los mantras de Andrés Manuel López Obrador. El pasado fin de semana se observó a símiles de León Trotsky con palomitas en mano y pandroanarquistas comiendo helados en los mismos complejos cinematográficos donde neonostálgicos de los Beatles fueron a ver Across the Universe o turbas de chamacos y papás en pos de El mundo mágico de Terabithia.
Pero la amigable convivencia let it be se pulverizó el domingo, cuando la pandilla más fanatizada con la “verdad” del Peje le dio por echar a patadas a la libertad de culto de la Catedral Metropolitana en un acto de furibunda intolerancia que ni por error debería minimizar Marcelo Ebrard.
Mauricio Flores, “Gente detrás del dinero”, Milenio, 20 de noviembre.

Un punto resta legitimidad a Fraude: México 2006: que el productor se llame Federico Arreola, un personaje desprestigiado que al olisquear la conveniencia política se convierte en genuflexo de los poderosos en turno. Servil, melifluo, Arreola es el mismo que propuso la reelección de Carlos Salinas; el que se convirtió en insoportable adulador de Luis Donaldo Colosio y, desde hace buen tiempo, es el paño de lágrimas de Andrés Manuel. Qué lástima que el nombre de Mandoki aparezca junto al de Arreola.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, Excélsior, 20 de noviembre.

Y, mientras Fraude: México 2006 sigue adelante, a pesar de bloqueos como el de MMC Cinemas, que “tiene una relación estrecha con el grupo Multimedios y Televisa”, según denuncia de Federico Arreola…
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 20 de noviembre.

¿Cuánto tiempo estará en cartelera Fraude: México 2006? Dependerá de la taquilla, de cuánta gente vaya a verla y no de otra cosa. Pero el tema se habría extinguido sí Felipe Calderón hubiese seguido el consejo que en 2006 le dieron en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM: con un recuento legal sin duda habría ganado. Pero optó por los consejos de Daniel Cabeza de Vaca y la negativa de Luis Ugalde, y por ello la versión pejista seguirá como esas malas películas que repiten sin cesar en televisión.
Mauricio Flores, “Gente detrás del dinero”, Milenio, 20 de noviembre.

El nuevo texto del artículo 41 de la Constitución, publicado en el Diario Oficial de la Federación este pasado 13 de noviembre y en vigor a partir del 14 de noviembre, establece que "Ninguna otra persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor ni en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular" (III apartado A).
Esta redacción del artículo 41 de la Constitución tuvo ya su primera víctima. Luis Mandoki y los productores del documental Fraude: México 2006, actualmente en cartelera, enfrentaron la negativa de numerosas emisoras de radio de distintas empresas para difundir unos comerciales con audios tomados de la película. Los anuncios, que se emitirían en ciudades de los estados, estaban ya contratados y aprobados por las emisoras, pero la entrada en vigor del nuevo artículo 41 de la Constitución puso freno a su difusión.
Sergio Sarmiento “Jaque Mate”, Reforma, 21 de noviembre.

¿Por qué? Porque estos anuncios serían seguramente interpretados como propaganda política de los partidos y grupos que apoyan a Andrés Manuel López Obrador. El que la contratación de tiempos la haya hecho Mandoki no exonera sino que agrava la falta. Lo peor de todo es que los castigados no serían Mandoki ni el PRD sino las emisoras de radio que difundieran los anuncios. El apartado D del nuevo artículo 41 de la Constitución señala que el Instituto Federal Electoral sancionará por "procedimientos expeditos", esto es, sin derecho a juicio o a defensa, a quienes violen esta ley. Y los castigos "podrán incluir la orden de cancelación inmediata de las transmisiones en radio y televisión, de concesionarios y permisionarios, que resulten violatorias a la ley". Es una sanción que sólo los peores regímenes autoritarios contemplan.
Sergio Sarmiento “Jaque Mate”, Reforma, 21 de noviembre.

Ya nomás eso faltaba: por Internet se hace llegar la acusación (obviamente, sin pruebas) de que Fraude: México 2006, fue apoyada con millones de dólares por el presidente venezolano Hugo Chávez. Tal como sucedió en la campaña electoral del año pasado, los correos electrónicos difamatorios provienen de oficinas del gobierno federal, en este caso del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), de una de cuyas direcciones IP, la 132.248.69.201, se enviaron los mensajes de guerra sucia…
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 23 de noviembre.

LA PRODUCCIÓN.
“El presidente legítimo” la hizo de censor y editor en la reciente cinta del director Luis Mandoki, Fraude: México 2006. Andrés Manuel López Obrador enlató a varios personajes que pusieron dinero para la producción del documental, entre ellos a Jesús Ortega, líder de la corriente Nueva Izquierda. El tabasqueño montó en cólera contra Chucho y de paso también mandó a la lata los agradecimientos a Leonel Cota y Dante Delgado, nos aseguran
“Bajo reserva”, El Universal, 14 de noviembre.

Federico Arreola tuvo la idea de convocar a los productores, fundamentalmente de la clase política perredista. Quedaron Ortega y Alejandro Díaz Durán (este último en sustitución de Marcelo Ebrard). Al final, el legítimo vetó la aparición del jefe de gobierno de la ciudad de México, que sólo tendrá un paneo de 15 segundos en la cinta. El tabasqueño mandó a volar a todos.
Ortega confirmó que sí sacó dinero de su bolsillo para la producción de Mandoki y que le entraron unas seis o siete personas más. Nos dicen que la película, que se estrena el viernes 16 de noviembre, se inscribe en el pleito por la dirigencia del PRD. Mañana le daremos más datos de dónde y quiénes escogieron las escenas
“Bajo reserva”, El Universal, 14 de noviembre.

Grave, cuestionable y muestra de la capacidad autogoleadora del “legítimo”, si lo que se deslizó ayer en la columna Bajo Reserva de El Universal se llegara a confirmar: a) que AMLO participó como censor de la cinta de Mandoki, y éste, además, lo permitió; b) que la censura obedece además a la coyuntura del relevo en el PRD. ¿Cómo librará ahora Federico Arreola este pequeño bombazo? ¿Se estará escribiendo desde ahora otro capítulo más del Complot nuestro de cada día? No se pierdan esta historia que despertará sin duda pasiones bajas.
David Gutiérrez Fuentes, “Perro Mundo”, Crónica, 15 de noviembre.

Dos parejas hicieron la edición de la cinta del director Luis Mandoki, titulada Fraude: México 2006. Con el material del cineasta, decidieron quiénes aparecen, las secuencias y los créditos. Trabajaron arduamente con un criterio político, en medio de la sucesión por la presidencia del PRD, nos dicen.
Lo hicieron en la casa del escritor José María Pérez Gay. ¿Quiénes son tan distinguidos editores del nuevo cine mexicano?, se preguntará usted. Se trata de Chema y su esposa Lilia Rossbach y, por supuesto, de Andrés Manuel López Obrador y su cónyuge Beatriz Gutiérrez Müeller. La parte técnica estuvo a cargo del experto, nos aseguran
“Bajo reserva”, El Universal, 15 de noviembre.

Como sucede con todo movimiento social y político trascendente, la lucha de 2006 por el respeto al voto popular, y la posterior resistencia pacífica a la usurpación, han generado expresiones artísticas y culturales diversas. Una de ellas está por estrenarse mañana en varias salas cinematográficas, luego de vencer obstáculos proporcionales a su importancia. Luis Mandoki, al frente de un equipo de trabajo comprometido y profesional, y apoyado por cientos de ciudadanos armados de cámaras caseras de video, ha tejido una constancia histórica de lo sucedido en las elecciones que aún mantienen al país dividido y en tensión. Es evidente que quienes están convencidos de ese fraude reforzarán sus puntos de vista a partir del documental dirigido por Mandoki, pero aún más importante sería que los ciudadanos creyentes de la limpieza comicial de 2006 se asomaran a los sitios de exhibición para encontrar versiones, indicios y hechos que el aparato mediático controlado, sobre todo el duopolio televisivo, no ha permitido conocer ni apreciar. Así es que, a partir de mañana, a ver Fraude, México 2006
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 15 de noviembre.

El ahora productor Federico Arreola explica que Jesús Ortega y Alejandro Rojas Díaz-Durán son “productores asociados”, quienes utilizaron “sus ahorros familiares, así como trabajo para hacer posible que el filme esté ahora a punto de estrenarse”. Hay otros hombres de negocios que le metieron recursos a la película, pero esos, esos no los dará a conocer el periodista amigo del legítimo
“Bajo reserva”, El Universal, 15 de noviembre.

Cuando concluía Voces inocentes Mandoki percibió con interés el encono con que se perseguía a López Obrador, al grado de pretender (y lograr) su desafuero. Se acercó entonces al jefe de Gobierno y entablaron desde entonces una relación de confianza que se concretó, en el arte de Mandoki, en una serie de documentales bajo el título común de ¿Quién en el señor López?, cuyo propósito al contestar esa pregunta era combatir las mil mentiras que se esparcían por doquier respecto de la personalidad y los objetivos del político tabasqueño. Fue un éxito de comunicación política, pues se imprimieron y vendieron 2 millones de ejemplares en DVD, que fueron vistos por un número todavía mayor de personas.
Mandoki siguió la campaña electoral puntualmente, y a efecto de obtener una visión lo más amplia posible de la jornada electoral y los cómputos distritales, el cineasta laureado instó a ciudadanos a que provistos con sencillas cámaras de video atestiguaran lo que ocurriera entonces. El resultado de una buena parte de esos logrados empeños es uno de los pasajes más elocuentes del documental concebido y armado por Mandoki, pues evidencia contra todo desmentido el afán de funcionarios del IFE y representantes de Acción Nacional por evitar que se cumpliera la ley y se abrieran los paquetes electorales allí donde se apreciaban errores notorios en la confección de las actas, en cuya manipulación consistió buena parte del fraude que dio título al documental. Se integraron al mismo, igualmente, escenas de información real difundida por la televisión.
Si bien el desarrollo de la historia está marcado por la narración que hizo López Obrador a Mandoki, es la gente quien protagoniza la cinta. La presencia popular es dominante en las varias fases del combate contra López Obrador, ya sea durante las marchas y concentraciones multitudinarias en el Zócalo como en los momentos iniciales de la resistencia civil. Con razón, al ver a esas personas tristes por el desenlace pero al mismo tiempo resueltas a no dejarse dominar por decisiones tramposas, López Obrador se niega a inducir una respuesta violenta pues como dirigente político, según dice ante la cámara, no tiene derecho a poner en riesgo la vida de las personas. Reflexivo enemigo de la violencia, López Obrador razona su opción por la vía pacífica.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 16 de noviembre.

A Federico Arreola no le gustó que Ciro Gómez Leyva haya comparado a Leni Riefenstahl, documentalista de Hitler, con el cineasta Luis Mandoki, director del documental Fraude: México 2006, y que haya sostenido que en los 100 minutos que dura la película, que hoy se estrena en 230 salas, lo que hace el cineasta es propaganda dogmática en favor de El Peje (Milenio, 15-11-07). Se le hizo un exceso de Ciro.
El ex colaborador de López Obrador, por cierto, presume de que ni a la película Hasta el valiente tiene miedo, el estreno del momento, le han dado tantas salas para su exhibición. Sólo 200. “Ya si la gente va, pues quién sabe”, admite el también productor de Fraude.
Se quejó, además, que 35 emisoras de radio de provincia cancelaron de última hora la publicidad sobre el documental, a pesar de que se les había dado un adelanto de 80 mil pesos. A Arreola y socios les dijeron que ofende al poder y que el gobierno federal los puede multar. “Tenemos todos los elementos para demandarlos. Tendrán que responder por los daños, afecta a la taquilla”, nos dice Federico.
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 16 de noviembre.

El filme propagandístico fue producido por Federico Arreola, súper asesor de López.
Uno de los editores es José María Pérez Gay, otro de sus asesores, mientras que el propio tabasqueño se encargó de palomear las escenas que debían salir y las que no.
El mundo al revés: ahora la historia la escriben los que pierden.
Pepe Grillo, Crónica, 18 de noviembre.

El cineasta Luis Mandoki fue víctima del fraude. Electoral, pensarán. Pero no, sus usurpadores fueron los vendedores de videos pirata, quienes ayer pululaban en la plancha del Zócalo con motivo de la Tercera Convención Nacional Democrática. A tres días de su estreno en las salas de cine, su cinta Fraude. México 2006. Una película de millones de mexicanos, ya estaba en venta ilegalmente. La situación preocupó a los perredistas, a punto tal que, minutos antes de que AMLO tomara la palabra, un integrante de la CND, Jorge Zárate, exhortó a los seguidores a no comprar la película pirata y mejor acudir en masa a los cines donde la proyectan.
“Frentes Políticos”, Excélsior, 19 de noviembre.

LAS EXHIBICIONES PREVIAS.
AL QUE se le atragantaron las palomitas el viernes fue a Francisco Gil Díaz. EL EX SECRETARIO de Hacienda fue al cine a ver "Leones por Corderos", pero antes de que empezara la cinta pasaron los cortos de otra película: la de Luis Mandoki sobre el supuesto fraude electoral del 2006, por lo que Gil y sus acompañantes guardaron profundo silencio. FINALMENTE el ex funcionario recobró la sonrisa y la plática cuando vio que él, por lo menos en ese avance, ni mencionado aparece.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 12 de noviembre.

Fue el lunes pasado en la sala José Revueltas de la UNAM cuando Andrés Manuel López Obrador vio completa, por primera vez, la película Fraude, México 2006, que hoy se estrenará en 230 pantallas de todo el país. Su creador, el cineasta Luis Mandoki, reconoce que antes le mostró fragmentos, pero suelta una sonora carcajada cuando este reportero le pregunta si, como afirman trascendidos periodísticos, el ex candidato presidencial determinó qué iba y qué no iba en el documental.
“Yo se la mostré una vez a él, como se la enseñé a otros amigos de quienes me interesaba su opinión”, explica Mandoki al reconocer que esas presentaciones las hacía en casa del escritor José María Pérez Gay. Sin embargo, aclara: “De ahí a que López Obrador y su esposa, y Pérez Gay y su esposa hayan editado la película, hay un abismo; decirlo es una forma pobre de descalificarla, es una vergüenza, es de risa”.
Raúl Rodríguez Cortés, “Gran angular”, El Gráfico, 16 de noviembre.

FRAUDE 2006, LA PELÍCULA DE LUIS MANDOKI. 2. LA PELÍCULA.

Como se indicó en la Presentación, en este apartado se consignan treinta comentarios de los 84 sistematizados, es decir, un 35.71% del total. Como corresponde al tema, todos se refieren a Fraude México 2006, aunque en diferente tenor. Para facilitar la lectura se han sistematizado en tres subtemas: la película en sí, las ausencias u omisiones y, finalmente, si se trata de un formato de película. Recordemos que en varias entrevistas concedidas a los medios electrónicos Mandoki afirmó que para él se trataba de una película y no de un documental

En entrevista sobre su documental Fraude, el director Luis Mandoki dijo que su intención no era tratar de convencer al público, sino presentar los hechos: “Eso dará libertad para reflexionar”. Dijo también que “con este documental le estoy haciendo un servicio a mi país”.
Pero en los cien minutos de Fraude, Mandoki hace lo contrario. Lejos de producir un trabajo que ayude a ensanchar el conocimiento y las visiones sobre la calamitosa elección de 2006, lejos de hacerle “ese servicio al país”, opta por la vía fácil de repetir dogma por dogma, mandamiento por mandamiento, el catecismo de Andrés Manuel López Obrador.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, Milenio, 15 de noviembre.

Fraude, México 2006, tiene una duración de una hora con 40 minutos y está hecha con las más de tres mil horas de videos caseros que Mandoki recibió de gente a la que convocó el 5 de julio del año pasado para que registrara lo que ocurría en los conteos de votos en los 300 distritos electorales del país y que captó evidencias que, asegura el cineasta, lo impactaron, sorprendieron y dejaron en shock.
Luis Mandoki asegura que no sabía bien a bien lo ocurrido el 2 de julio de 2006 y que al darse a la tarea de investigarlo, llegó a la conclusión de que hubo un fraude. Es insistente al señalar que el documental contiene hechos y testimonios, no opiniones. Y asegura que Felipe Calderón, Carlos Salinas, Elba Esther Gordillo, los consejeros del IFE y los magistrados del Tribunal Electoral se negaron a dar su testimonio.
Mandoki también revela que el último obstáculo que enfrentó en materia de distribución y publicidad ocurrió el martes pasado, cuando cadenas radiofónicas del interior del país se negaron a transmitir la promoción porque “atacaba al poder y a Felipe Calderón”. Habrá que verla
Raúl Rodríguez Cortés, “Gran angular”, El Gráfico, 16 de noviembre.

La película cuenta con información interesante y no toda circunstancial. Aporta una línea de pensamiento que en sus contradicciones tiene lógica y solidez. Todos los que no vivieron este proceso político que vean este documental se quedarán pasmados y seguros de que en nuestro país existió un fraude de proporciones descomunales.
Eso en mi opinión, por supuesto, es una gran falacia y me parece que Mandoki comete un error al sugerir que es un intento objetivo e imparcial por documentar ese tiempo. Mandoki debería ser tranquilamente honesto, genuino y aceptar que esta es su verdad y la historia que a sus productores —entre ellos Federico Arreola— les resulta certera. Yo no me atrevería a decir que es un documental sobre pedido, pero sí estoy seguro que tiene un objetivo político y como tal, no está pensada para documentar la verdad, para explicar lo sucedido en su conjunto.
Luciano Pascoe, La zanahoria del caballo, Crónica, 18 de noviembre.

No hay hasta aquí nada que el propio realizador no haya mostrado o referido en su exitosa serie documental ¿Quién es el señor López?, del año pasado. Lo novedoso ahora es el testimonial de indignación popular que da cuenta de las anomalías del proceso electoral, y que incluye imágenes elocuentes de la campaña negativa que emprendieron la mayoría de los medios de comunicación para descalificar al candidato mejor colocado en todas las encuestas electorales.
Se documentan las intervenciones partidistas del entonces presidente de la República y del presidente del Consejo Coordinador Empresarial, las abiertas incitaciones al odio que fueron moneda corriente en radio y televisión y en las que se señaló al candidato de izquierda como un “peligro para México”, creando un clima de linchamiento moral que polarizó al país de una forma nunca antes vista. Queda expuesta en el documental la complicidad abierta de Televisa y Televisión Azteca en el esfuerzo por consolidar una elección de Estado y garantizar el triunfo, cueste lo que cueste, del candidato Felipe Calderón, quien, de modo fanfarrón, alude en televisión a la certidumbre de su victoria, “haiga sido como haiga sido” (sic). Hay testimonios de intelectuales de la talla de Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis, quienes comentan con agudeza crítica el proceso.
Carlos Bonfil, La Jornada, 18 de noviembre.

Sin embargo, la puesta en pantalla del trabajo colectivo sistematizado por el cineasta Mandoki ha sido, desde su primer instante, un éxito completo e histórico, no sólo por los buenos resultados económicos y estadísticos que en estos primeros días muestran los reportes oficiales de empresas dedicadas a contabilizar número de asistentes y recaudación en taquillas sino, sobre todo y esencialmente, porque la mencionada cinta pudo ser presentada en salas comerciales, es decir, en exhibición masiva, a pesar del segundo fraude de la temporada de hacerse patos, es decir, del postfraude mediático, empresarial y gubernamental que pretende cerrar el paso a todo testimonio, prueba o comentario que confirme la existencia del fraude electoral original. Allí están consignadas las declaraciones –confesiones de Felipe Calderón y Vicente Fox–, el papel de los conductores opinantes de la televisión, las evidencias del cinismo y la cerrazón de los funcionarios electorales, el papel envenenado y triste de los miembros del tribunal electoral y el peso de los empresarios y el panismo en las campañas de odio y división social. Pero también está una entrevista (tal vez demasiado larga) con López Obrador y, sobre todo (lo que quizás merecía mayor tiempo y énfasis), la participación firme, creativa y esperanzada de un segmento social en busca de que hubiera cambios verdaderos en su nación; un segmento que estaba y está dispuesto a la lucha: ciudadanos que llenaron plazas vivieron en comuna cívica estigmatizada y defienden diariamente, en condiciones desfavorables, su convicción de que su voto y su expectativa de cambio fueron robados.
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 19 de noviembre.

“Lo de los videos me dolieron”, le confiesa AMLO a Mandoki, refiriéndose a las pillerías de René Bejarano o Gustavo Ponce. Lo de menos es el sentimiento que le generaron al tabasqueño, porque lo importante era que, como jefe de Gobierno del DF, diera una explicación como funcionario público sobre lo que estaba ocurriendo con sus operadores político y financiero, quienes tomaban también decisiones cruciales para la capital del país. Nunca lo hizo.
“Ganamos la Presidencia de la República”, proclama AMLO desde el Zócalo en el filme, aunque Mandoki edita, para conveniencia propia, la frase siguiente, en la cual el candidato perdedor asegura que triunfaron “al menos” con 500 mil votos de diferencia, cifra que, hasta la fecha, nadie ha explicado de dónde salió o quién se la dijo a López Obrador, sobre todo cuando Ana Cristina Covarrubias, encuestadora oficial de Andrés Manuel, ya le había informado que, de acuerdo con sus números, iba debajo de Felipe Calderón por un punto.
¿Entonces, de dónde sacó AMLO esa ventaja de medio millón de votos? Fue una de las grandes mentiras históricas del país. Y ese punto lo omite Mandoki.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, Excélsior, 20 de noviembre.

Ahora, además de los libros citados ha entrado en cartelera la película de Luis Mandoki, Fraude 2006. En su primera parte, la cinta reproduce la historia previa a los comicios del año pasado, con aspectos y situaciones que ya conocemos. No obstante, la segunda parte es abundante en ejemplos donde es fácil para cualquiera detectar el fraude electoral: votos sin contar, boletas de más o de menos, resultados equívocos en las actas, cómputos erróneos en casillas, actas no contabilizadas, alteración cibernética del resultado en cientos de casillas, apertura ilegal de urnas y un listado enorme de irregularidades. / Después de ver esta película es lógico que el público concluya que las elecciones presidenciales de 2006 las ganó López Obrador y no Calderón. / Si la diferencia “oficial” fue de apenas 250 mil votos y el número de casillas de 130 mil, bastaba sólo contar dos votos de más en cada una de ellas en favor de Calderón para consumar el fraude. Ahora, quienes han visto dicha película han podido observar que la alteración no fue de dos sino de muchos más votos falsos que aparecieron por aquí y por allá para beneficiar a quien no ganó en las urnas
Martí Batres, “Objeciones de la memoria”, El Gráfico, 20 de noviembre.

En la película, Mandoki recurre a un truco que, si bien es válido, también se presta para confundir al espectador: editar frases completas a conveniencia, presentar ideas inconclusas, manipular los tiempos. Es un recurso utilizado frecuentemente, que parcializa el trabajo del cineasta.
Cierto: hay momentos en los cuales —sin edición alguna— se demuestran algunas irregularidades registradas el día de la elección: apertura indebida de paquetes electorales, aparición sospechosa de personas ajenas al conteo, necedad de los presidentes de casilla a la hora de recontar los votos. Sin embargo, se debe decir que son eso: irregularidades que no pueden comprobar el fraude generalizado que siguen sosteniendo AMLO y compañía.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, Excélsior, 20 de noviembre.

Mandoki resalta también una inédita revelación según la cual el vicepresidente de una importante cadena televisiva llamó el 2 de julio al candidato de la coalición por el Bien de Todos poco antes del cierre de las casillas para decirle que en su empresa tenían información suficiente para afirmar que él había ganado la Presidencia. ¿Entonces, qué pasó? / Andrés Manuel López Obrador, Elena Poniatowska y otros ya han escrito la historia de ese 2 de julio. Del otro lado, por parte de la derecha, no han podido ni podrán hacerlo
Martí Batres, “Objeciones de la memoria”, El Gráfico, 20 de noviembre.

Fui en estos días a ver, con gran curiosidad, el documental de Luis Mandoki sobre la elección presidencial del año pasado. Aparecen varios episodios, indicios y testimonios que nutren la duda sobre la fidelidad del veredicto oficial. No son muchos, pero sí sumamente ilustrativos. Desde luego, cada quien verá lo que quiera ver. Los feligreses del mito del “fraude monumental” dirán que las anomalías ahí exhibidas son apenas la punta del iceberg de un gran operativo para arrebatar el triunfo a Andrés López Obrador. Los creyentes del otro mito, el del “triunfo inobjetable” de Calderón, concluirán que los hechos reportados son aislados y, por ende, no fueron determinantes en el resultado oficial. Y los “agnósticos” tendremos nuevos fundamentos para documentar nuestra abierta ignorancia sobre cuál fue la voluntad del electorado. Información más concluyente al respecto seguramente yace en los paquetes electorales, esos que tanto temor despiertan a diversas autoridades. Por algo será
José Antonio Crespo, “Horizonte Político”, Excélsior, 21 de noviembre.

Estudios Churrobrusco en asociación con Peje Movies Inc., presenta su nueva superproducción, que le garantiza morirse de risa, gastar en vano su dinero, así como que se le atraganten las palomitas con su cinta El Fraude, de Luis Mandoki, la cual, como su nombre lo indica, es un fraude por no tomar en cuenta a la mayoría de los mexicanos que no votaron por Obrador, a quien por cierto, en ocasión de su informe del pasado domingo, el maestro Fernando Rivera en el Matutino Express le compuso una canción que le queda muy ad hoc: La feria de Pejillín, la cual se convertirá en su próximo himno y no dudamos que el Peje quiera cambiar el himno nacional por esta canción.
Yazmín Alessandrini, “Circo Político”, Crónica, 21 de noviembre.

Parte del filme se dedica a explicar cómo el gobierno de Vicente Fox allanó el terreno para dar verosimilitud al “mito del fraude”, proporcionando desde 2004 al PRD elementos para que en 2006 sus denuncias de fraude se hicieran creíbles ante sus seguidores e incluso ante ciudadanos de diversa filiación (como lo refleja una encuesta de Parametría encargada por el IFE en septiembre de ese año). El famoso desafuero fracasó en su evidente intento por inhabilitar políticamente al entonces jefe de Gobierno y puntero en las encuestas. Pero tuvo al menos dos efectos: a) provocó en Fox un fuerte deseo de desquitarse de López Obrador por la humillación recibida, anhelo que pudo cumplir durante el proceso electoral, según reconoció. b) Envió a la izquierda el mensaje de que en Los Pinos había la firme determinación para detener a su candidato presidencial, por los medios que hicieran falta
José Antonio Crespo, “Horizonte Político”, Excélsior, 21 de noviembre.

El documental refleja también la aportación de otras instituciones para hacer creíble el fraude: el IFE y el Tribunal Electoral. El primero, al adoptar como línea de acción la estrategia más favorable al PAN, es decir, abrir los menos paquetes electorales posibles (de lo cual hay algunas claras evidencias en el documental). Lo que se tradujo en que se recontara apenas 4% de los paquetes que, según la ley (y el Tribunal), el IFE debió abrir de oficio. Eso corresponde con el testimonio de múltiples consejeros distritales con quienes he conversado (y con mi propia observación en varios distritos capitalinos). Más grave es el hallazgo, durante la revisión hecha por el Tribunal, de boletas cruzadas por el PAN pero sin doblez alguno. Sólo personal del IFE pudo tener acceso durante ese lapso a los paquetes electorales —resguardados por el Ejército— e introducir esas boletas, pero olvidaron doblarlas como lo hacen los electores antes de depositarlas en la urna. Lo relevante aquí es menos lo cuantitativo —si el número de votos ilícitos así introducidos fue suficiente para afectar el resultado— que lo cualitativo —la disposición que mostró el IFE para torcer la ley de esa manera a favor del PAN—. No se necesitan kilos de neuronas para inferir esa infracción a partir de las evidencias disponibles, pero sí al menos un gramo de honestidad para reconocerlo. El Tribunal tampoco contribuyó a despejar la incertidumbre, al no utilizar las facultades legales de que disponía para abrir y recontar los paquetes cuyas actas registraban inconsistencias, tal como su propia sentencia señaló que debió hacerse (por lo cual 80% de tales actas quedó sin revisar, lo que preservó gran cantidad de errores aritméticos que pudieron y debieron haber sido depurados).
José Antonio Crespo, “Horizonte Político”, Excélsior, 21 de noviembre.

Por espacio de casi dos horas y con una entrevista-conferencia de Andrés López como línea de continuidad narrativa, Luis Mandoki ha puesto en las pantallas cinematográficas una cinta documental de naturaleza propagandística cuya ausencia autocrítica la reduce a un panfleto doctrinario.
Aun cuando no se puede esperar ninguna otra cosa cuando se anuncia abiertamente el propósito del filme: demostrar un fraude electoral si fuese exigible un tono menos didáctico, maniqueo y auto elogioso.
La tesis inicial de la cinta se expresa en un epígrafe de Fernando del Paso: el fraude comenzó mucho antes del dos de julio. Y a ese afán se dedica una buena parte de la película, a demostrar la construcción del complot y su punto cimero con la difusión de los video-escándalos. En ese sentido lo único censurable es su divulgación con perversos propósitos, pero nunca la corrupción bajo cuya sombra florecieron y hasta pudieron ser filmados.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 23 de noviembre.

Presentar el trabajo como una película del pueblo mexicano filmada por Luis Mandoki, es aprovechar un sentimiento colectivo (si bien parcial) a favor de la mercadotecnia del martirologio. La cámara aérea sobre el Zócalo y la conveniente música de Beethoven generan una actitud de serenidad indignada en muchos de los espectadores cuya predisposición a documentarse con el documental es absolutamente obvia.
La narración lineal, como corresponde a un documental didáctico-doctrinario sigue al pie de la letra la sentencia de Del Paso: el fraude tuvo como antecedentes los videos de Bejarano y Ahumada; el complot ordenado por Salinas, el desafuero arrepentido, la manipulación del IFE, la campaña negra y finalmente la consumación electrónica en el conteo. Y en todo ello hay dosis de verdad suficientes como para haber pedido el recuento. De acuerdo.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 23 de noviembre.

La edición, las reiteradas manipulaciones contenidas en el documental deberían avergonzar al director, quien constatará esta realidad al ingresar a las salas y contemplarlas vacías. Mandoki me defraudó. Lo único bueno de su documental es la música, esa sí, virtuosa…
Francisco Martín Moreno, Excélsior, 23 de noviembre.

¿Ausencias o carencias?
El resultado es una película predecible desde la primera toma. No hay crítica a López Obrador ni a los muchos errores cometidos en su campaña, donde pudo haber abrevado la derrota. No hay cuestionamiento a sus excesos. No hay contrapuntos, visiones divergentes. No hay apetito documental. Mandoki cocinó con la gastada receta maniquea del pueblo bueno y su pastor enfrentándose a la conspiración de las siniestras fuerzas corruptoras.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, Milenio, 15 de noviembre.

El “Fraude” está muy bien manufacturado, bien compilado y con una edición ágil. Pero terminará, me temo, como esos miles de documentales de OVNIS, sólo reafirmará la convicción de los ya creyentes, pero con un poco de escepticismo todo se desmorona rápidamente.
Ojalá que pronto se construya, con fines sociológicos, un documental que dé un panorama más amplio sobre esa jornada, polémica y compleja.
Que diga todo lo que los poderes fácticos hicieron, todo lo que hizo el IFE y todo lo que no, que diga cuánto dinero corrió por las arcas de los tres candidatos de mayor votación y por Nueva Alianza, que recuerde cómo Calderón ante una campaña que no funcionaba hizo cambios dramáticos y públicos, que documente cómo en tres semanas López Obrador dilapidó 10 puntos porcentuales de ventaja —es decir cinco millones de votos—, que recuerde lo heroica que fue la campaña de Alternativa, que analice los dos debates con ausencias y presencias, eso y todo lo demás. Y después podremos decir que hay un documental sobre el 2006.
Luciano Pascoe, La zanahoria del caballo, Crónica, 18 de noviembre.

Paradójicamente, hablan de censura y conspiraciones cuando, por ejemplo, Mandoki no incluyó las entrevistas que hizo hacer si los entrevistados resultaban críticos de López Obrador y, sobre todo, cuando fue éste quien decidió (eso se llama libertad de creación) quién aparecía y quién no en el filme, incluidos los créditos, así como los patrocinadores del perredismo. Eso sí es intolerancia, censura, incapacidad para realizar un análisis sensato, se comparta o no, de una situación. Pero lo más grave no es ello sino la creciente tendencia a la violencia de estos grupos en la misma medida en que “el líder” se queda triste, solitario y final. El “líder” está desnudo: ¿alguien se atreverá a decírselo?
Jorge Fernández Menéndez “Razones”, Excélsior, 20 de noviembre.

Pero la misma libertad que tiene Mandoki para filmar, la tenemos los periodistas para señalar algunos puntos que, en el caso concreto de estos Archivos, consideramos manipulaciones u omisiones sobre la historia de la pasada elección presidencial que se presentan en la película de Mandoki. Fantasías llevadas a la pantalla grande que alimentan —en ocasiones rayando en el fanatismo—, a la parafrenia que rodea a la mayoría de los seguidores del mesías tabasqueño.
En Fraude: México 2006, se presenta de inicio la trayectoria de AMLO, pero a Mandoki se le olvida poner un dato fundamental: que perteneció, durante muchos años, al PRI. Eso no lo dice por temor, seguramente, a recordar que López Obrador es derivado del sistema autoritario del viejo priismo.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, Excélsior, 20 de noviembre.

Hace cuatro años los diputados de los tres partidos grandes acabaron metidos en una comedia de errores que produjo un Consejo General marcado por el pecado original de su falta de legitimidad. No fue suficiente la actuación correcta en la preparación del proceso electoral para limpiar el agravio de origen y la elección estuvo marcada por las dudas. Hoy el panfleto cinematográfico de Mandoki repite los argumentos de los agraviados, de manera completamente parcial, sobre los comicios. Suficiente para calar en el imaginario colectivo, a pesar de la existencia de estudios serios que desechan la existencia de fraude.
Porque la legitimidad es, precisamente, una cuestión de percepción social. Es en el terreno del imaginario colectivo donde se construye buena parte de la institucionalidad. De ahí que sea especialmente importante que ahora los legisladores no se equivoquen.
Jorge Javier Romero, Crónica, 21 de noviembre.

Como era de esperarse, el documental carece del componente de “autocrítica”, al no mencionar los errores de López Obrador que ayudaron a su caída en las encuestas, haciéndolo vulnerable. Eso hubiera dado mayor solidez y fuerza al filme de Mandoki. También es innegable su fuerte sesgo propagandístico en torno a la figura del Peje. Pero eso no borra la existencia de anomalías, inequidad y parcialidad de las autoridades durante el proceso, mucho de lo cual es relatado y retratado en el documento fílmico. Con todo, supongo que quienes asistirán a verlo serán principalmente quienes creen de manera irreductible en el fraude monumental, así como los que dudan de la absoluta pulcritud de la elección. Más difícil es que vayan a verlo quienes no creen en el triunfo limpio de Calderón, pero celebran que así hayan ocurrido las cosas. Son aquellos que justifican que se haya detenido a quien consideraban un peligro para México (o para sus propios intereses), “haiga sido como haiga sido”. Aquellos que en corto reconocen que de seguro hubo irregularidades suficientes para afectar el resultado oficial, pero de lo cual se alegran. Son los seguidores y legitimadores de la estrategia de “desvirtuar la democracia para salvar la democracia”.
José Antonio Crespo, “Horizonte Político”, Excélsior, 21 de noviembre.

El tratamiento cinematográfico de Mandoki tiene un defecto central: nuevamente el mundo se divide en buenos y malos. La película no es en blanco y negro; es en malo y bueno. El bueno es Andrés, un iluminado a quien el dedo providencial ha marcado como el salvador de la humanidad o por lo menos de México.
Sin embargo se le deben reconocer a Mandoki y a todo el equipo de documentación y recopilación de materiales el volumen de su investigación. Tiene calidad, es un trabajo profesional y aprovecha todos los elementos rescatables del aprendizaje emotivo hollywoodense del autor.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 23 de noviembre.

Sin embargo hay omisiones y alcahueterías insostenibles. El bloqueo de la ciudad de México es presentado como un heroísmo cívico y justiciero; como la única respuesta a un agravio nacional y no como el más grave error político de los últimos años. La “Comuna de París” era juego de niños.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 23 de noviembre.

¿Documental o propaganda?
Si el objetivo era documentar el fraude, creo que Mandoki ha fracasado. No hay en Fraude algo que no hubieran dicho en radio y televisión Gerardo Fernández Noroña, Claudia Sheinbaum, Horacio Duarte; nada que no hayan machacado hasta el hartazgo en diarios y revistas las plumas al servicio de López Obrador.
Más que cine, Mandoki ha hecho propaganda. Sorprende que entrando a la etapa otoñal de su exitosa carrera, haya dejado pasar la oportunidad de hacer un documental de oro sobre el 2006, y que en vez de eso haya preferido oficializarse como el Leni Riefenstahl del Peje.
Ya los críticos dirán si con más o menos talento plástico que ella, la documentalista del Führer.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, Milenio, 15 de noviembre.

Que cada cual tenga su historia es legítimo, que cada cual la cuente como quiere es más que legítimo: es su derecho a la libertad de expresión. Pero no es, en ningún momento, un recuento neutral sobre esa época. Pero no debe ostentarse como la verdad —o su autor no debería hacerlo— sobre un momento tan polémico y complejo de nuestra vida pública.
Esto es lo que no logra Mandoki. Falla porque tiene que sacar la película rápido, porque tiene que cumplir con un objetivo político, no social.
Falla porque nunca se habla de los tropezones y errores del equipo de López Obrador, nunca se documentan críticas o —por lo menos— pensamiento crítico sobre cómo desarrolló la campaña el Partido de Revolución Democrática. No se reflexiona sobre la crisis institucional de ese partido o el extravío ideológico de la izquierda en México.
Luciano Pascoe, La zanahoria del caballo, Crónica, 18 de noviembre.

El documental adolece de un tono didáctico tal vez excesivo, y que una dosis mayor de humorismo e ingenio popular –desbordante en los días del plantón de Reforma– habría equilibrado de modo más atractivo; hay también omisiones importantes, como el episodio del llamado efecto “chachalaca” o la ausencia de Obrador en el debate televisivo entre candidatos. Sin embargo, el cometido principal de la cinta es muy preciso: documentar, con material proporcionado por los propios ciudadanos, las evidencias del fraude electoral que insistentemente se intenta negar o minimizar, sugiriendo de paso la intensidad del encono generado en contra de un personaje político al que había que declarar perdedor, aun en el caso (remoto o no) de que hubiera legítimamente ganado.
Este intento de envilecer a la opinión pública fue parcialmente exitoso, pero no lo suficiente como para impedir la proliferación de testimonios verbales y visuales que registran de manera perdurable la inmoralidad del proceso electoral.
Carlos Bonfil, La Jornada, 18 de noviembre.

Y en la paranoia del constante complot en su contra (que es la única forma que tienen esos “líderes” de explicar su rotundo fracaso político), todo son señales de conspiraciones, desde que doblen las campanas de una catedral llamando a misa hasta que no entrevisten a Luis Mandoki por su muy mal documental publicitario (¿alguna vez Mandoki se quejó de “censura” cuando no era entrevistado por sus películas comerciales? ¿Por qué alguien tiene que entrevistar a fuerza a un director de cine para publicitar una película de propaganda política?).
Jorge Fernández Menéndez “Razones”, Excélsior, 20 de noviembre.

…a Mandoki su militancia o su devoción ante el hombre irrepetible a quien acaricia con la cámara durante muchos minutos en un “close-up” digno de Andy García, lo ciega.
Ha hecho un “comercial político” de larga duración no con el ánimo de documentar un hecho histórico sino de sumar devotos a una causa y justificar la estrategia de esa causa. Ya no es la denuncia del fraude; es la justificación del movimiento. No es historia, es propaganda.
La fecha misma del estreno, en vísperas del aniversario del “Gobierno Legítimo”, cuya aventura en el Zócalo ya es conocida como “el complot de las campanas” es prueba de este afán.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 23 de noviembre.

FRAUDE 2006, LA PELÍCULA DE LUIS MANDOKI. 3. LA EXHIBICIÓN.

Los últimos 24 comentarios de los 84 sistematizados, es decir, un 28.57%, se han organizado en torno a este tema. Como en los casos previos, consta de tres subtemas: la exhibición en sí misma que incluye detalles atestiguados por columnistas y articulistas, así como del público. En segundo lugar, la relación que habría entre la película de Mandoki y los acontecimientos del domingo en el Zócalo del país. Finalmente, incluimos tres comentarios que tratan de bordar en un epílogo provisional: la posibilidad de que un grupo de cineastas mexicanos realicen películas a propósito de Felipe Calderón. Las notas al respecto también pueden consultarse en este Observatorio en la etiqueta correspondiente.

LA EXHIBICIÓN.
Hoy se estrena la cinta del director Luis Mandoki, Fraude: México 2006 en la ciudad de México. Habrá que verla para saber, como dice su director...
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 15 de noviembre.

Este fin de semana muy amloísta se estrenó Fraude: México 2006, de Luis Mandoki, donde se documentan presuntas anomalías cometidas durante las elecciones presidenciales del 2006.
El aplausómetro entre los asistentes a ver la cinta, se lo lleva Andrés Manuel López Obrador, AMLO, y ah, sí… AMLO.
Viernes, 20:30 horas en el Cine Diana. En primer lugar para entrar a la sala siete antes que nadie, Bernardo Bátiz y el ex consejero Jaime Cárdenas. Como niños esperando ver el estreno de una nueva cinta de Harry Potter.
Por cierto, ¿quién habrá sido el dadivoso que compró casi todos los boletos? La función estaba agotada… pero no todos llegaron: hubo butacas vacías.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 19 de noviembre.

El silencio oscuro de la sala se rasgaba conforme transcurrían las escenas, a punta de suspiros y resuellos; de voces altas, casi gritos, que juzgaban con una mentada, con el clásico “¡qué poca madre!”, el relato de Luis Mandoki, sobre el fraude electoral que privó al país de un cambio que si no peor, si no mejor, seguramente sería más justo.
La sala estaba casi llena, las resistencias parecían por fin rotas. El nombre de la cinta Fraude: México 2006 estaba en el listín de la marquesina, los boletos que se compraban en la taquilla señalaban con precisión la sala y la hora en la que exhibe el filme, y la gente obtenía, con cierta facilidad, información completa sobre la película.
Eso es casi increíble, pero más, mucho más, la respuesta de la gente que al final –cuando aparecen en la pantalla los últimos datos sobre el fraude–, aún con la oscuridad encima, estalló en aplausos que aprobaban el trabajo del cineasta.
Miguel Ángel Velázquez, “Ciudad perdida”, La Jornada, 19 de noviembre.

Un poco de lo vivido en la sala:
Las rechiflas fueron para Carlos Salinas de Gortari, Manuel Bartlett, Vicente Fox, Elba Esther Gordillo, el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández; Marta Sahagún, Norberto Rivera, Manuel Espino, Diego Fernández, Hildebrando Zavala, Luis Carlos Ugalde y Germán Martínez. Y bueno, muchos amigos periodistas.
Un verdadero caso para La araña: cuando apareció el famoso videogate de René Bejarano… se hizo el silencio.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 19 de noviembre.

Durante la hora y pico de duración, las apariciones de Vicente Fox se coreaban con carcajadas de burla e insultos, equiparables sólo con los que se proferían hacia Felipe Calderón, o hacia algunos conductores de televisión, que si hace más de un año se miraban parciales en favor del poder, ahora, en retrospectiva, provocaban una lista interminable de calificativos, bastante negativos.
Y luego la luz que descubría los ojos enrojecidos, los puños cerrados, las mandíbulas apretadas, y el grito: “es un honor...” y el clásico: “no estás solo, no estás solo” que se columpiaba entre los aplausos prolongados, como hace mucho tiempo –cuando menos nosotros– no habíamos escuchado en las salas de cine.
En el corredor de salida, los comentarios, que no esperaban al café o la cena, medían el éxito de la película, y los más iban por la valentía del director, y la causa justa que defiende López Obrador. No fueron muchos, quizá un par de señores, vestían la camiseta amarilla con leyendas sobre la presidencia legítima: “Yo te Amlo, por eso defiendo mi voto” se leía en la espalda de uno de ellos.
Miguel Ángel Velázquez, “Ciudad perdida”, La Jornada, 19 de noviembre.

Mucho del material lo pudimos ver en la primera parte de la temporada de López Obrador… digo en el primer material de Mandoki… ¿Quién es el señor López?
Lo nuevo son testimonios de expertos de la UNAM, y videos donde se demuestra la forma en que, para ellos, se habría alterado los resultados de la elección presidencial.
Otra de las escenas nuevas es cómo fue la sesión del grupo de trabajo cercano a López Obrador, cuando el presidente consejero del IFE sale a decir la noche del 2 de julio, que no hay ganador, que es una elección cerradísima.
Se ve el material enviado por simpatizantes de Veracruz, Nuevo León, Baja California, Chihuahua, Nuevo León, estado de México, defendiendo el voto por voto, casilla por casilla —que según AMLO es una consigna que nació del pueblo— en las juntas electorales distritales.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 19 de noviembre.

Mexicanos al grito de la defensa nacionalista de sus recursos mientras la exhibición del documental dirigido por Luis Mandoki ha sido afectada por trampas de diversa índole con las que ciertos poderes oscuros y ambiguos pretenden confundir y disminuir el flujo natural de asistentes, escamotear ganancias económicas a los productores de la cinta y contabilizar menos público del real para, así, recortar su tiempo de estancia en cartelera. El fraude empresarial hormiga (de 0.56% en 0.56% llena la gallina de la estafa el buche) lo mismo está jugando con olvidos en marquesinas que con emisión de boletos para otras películas a clientes que pagaron por ver la de Mandoki o con insólitas fallas técnicas (volumen de sonido, mal enfoque)
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 19 de noviembre.

No sé si fue un error de edición o qué, pero en una de las escenas, supuestamente de julio de este año, se muestra la concentración en la Plaza de la Constitución, para conmemorar un año del fraude.
Lo curioso es que la escena, muestra a algunos edificios del Zócalo capitalino, con alumbrado público con toques patrios.
¿A poco desde julio se preparan para septiembre, mes de la patria?
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 19 de noviembre.

Habían estado en el Zócalo –la misma camiseta, era una prueba irrefutable de que allí estuvieron–, donde Andrés Manuel refrendó su compromiso en defensa de los recursos energéticos del país, y prometió seguir la lucha para impedir el alza irracional de los precios que acarreará el gasolinazo que se pondrá en marcha al iniciar el próximo año.
La siguiente función no tardará. A las puertas de la sala ya se empieza a formar la gente que no quiere olvidar, porque el que olvida no aprende, y busca, además, refrendar su postura con los argumentos que exhibe Mandoki, en esa edición casi perfecta, de aquellos días que aún estremecen a México.
Miguel Ángel Velázquez, “Ciudad perdida”, La Jornada, 19 de noviembre.

Algunas escenas revientan en el hígado de quienes ven el filme y provocan que los espectadores —casi en su totalidad lopezobradoristas consumados— insulten en voz alta cuando aparecen los rostros de Ugalde, Fox, Elba Esther, del propio Calderón y de algunos locutores de televisión. “El salón de sesiones está tranquilo”, dijo Diane Pérez, de manera desafortunada, el día de la toma de posesión de Calderón, cuando en realidad aquello era un verdadero desorden.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, Excélsior, 20 de noviembre.

Por cierto, los que se quejan de la censura en Televisión Azteca contra el propagandista Mandoki —cuya película resultó un fracaso en cines, pero un éxito de piratería— deben saber que el senador Santiago Creel, del PAN, también está vetado en esa televisora. ¿Por qué será?
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 20 de noviembre.

Bitácora de cine (algunos ejemplos):
Bryan reporta: “Este 19 quedé con mi familia de vernos en el Cinemex de Iztapalapa para ver Fraude, México 2006 en la función de las 18:10 horas. Uno de nuestros parientes llegó antes y entró a la sala; nosotros llegamos a la taquilla a las 18:20 y ya no nos quisieron vender boletos, argumentando que la sala estaba llena y ya no había boletos, por lo que mi familia y mucha gente más no pudimos entrar. Al salir mi pariente, después de ver la película, me informó que la sala estaba casi vacía. Pregunté a la cajera qué pasaba y no supo dar contestación; mandé llamar al gerente, de nombre Martín, y tampoco me supo explicar”.
Carmen Sánchez Crespo: “Este domingo 20 fui con mi familia a ver Fraude a las 16:25 en el Cinépolis de Plaza Cruz del Sur en Cholula, Puebla, y dos veces la imagen se puso borrosa y no la detuvieron para arreglarla, aunque los espectadores lo pedíamos a gritos. Después de dos intentos de arreglarla, nos la pusieron ya avanzada, y pedimos que la regresaran adonde nos habíamos quedado. Luego nos la pusieron desde el principio (como burla, porque tendríamos que volver a ver media hora que ya había pasado, y a esas alturas ya habíamos perdido una hora). Entonces entró una empleada del cine y nos insultó diciendo que nos fuéramos, ‘que éramos una bola de ignorantes’. La mitad de la gente se fue y ya no regresó. Los demás reclamamos a la gerencia y finalmente la volvieron a poner donde nos habíamos quedado. Claramente la intención era sabotear la película, que la gente se fuera y que se corriera la voz de que no se podía ver. El sonido también estaba mal”.
Una historia similar vivió el 18 David Colmenares en la misma sala: “La película se tornó borrosa pasados los 20 minutos. Protestamos y más de un cuarto de hora después pusieron la película desde el inicio. La mitad de la sala se fue. Llegado de nuevo el minuto 20, sucedió lo mismo. Indignados salimos casi todos de la sala y, en cuanto estábamos fuera, la película se reanudó normalmente”.
Arturo Moreno: “En un Cinépolis de Culiacán en que sí pasaba Fraude no estaba anunciado en la marquesina, y la página web no daba la información de manera correcta, así es que hablé por teléfono y, en una sala, la señorita que me contestó me dijo que no sabía de qué cinta le estaba hablando, y en la otra francamente la empleada me dijo que a quién le importaba esa película y groseramente me colgó el teléfono”.
Mauricio de Luna: “en los Cinépolis de Plaza San Miguel, en Cuautitlán Izcalli, anunciaron Fraude en las carteleras exteriores con las letras más deslavadas que se pudieron encontrar, así que no se aprecia bien el nombre”…
Claudia Castillo: “Fui el domingo a Cinépolis del Centro Comercial La Cúspide, en Lomas Verdes. De 11 que éramos, sólo le contaron a Mandoki ocho pues, como cada quién pagó sus entradas, una de mis hermanas pagó tres boletos y sólo le dieron uno, sin el número de sala, y le dijeron que ese valía por tres. Cuando entró, le quitaron el boleto completo y no le entregaron su comprobante”…
Muchos lectores se quejan, por cierto, de que a sus ciudades no ha llegado el documental. Es importante recordar que el número de copias de la cinta (200) no permitió su estreno nacional, pero pronto llegará a otras plazas...
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 22 de noviembre.

Este chisme lo cuenta un amigo que trabaja en el gobierno del DF. Dice que a los empleados de varias dependencias capitalinas los obligaron a asistir a la exhibición del documental Fraude: México 2006. A los que no vayan, dice, les descuentan un día de trabajo.
Incluso, afirma que hubo dependencias que compraron hasta 2 mil boletos para distintas funciones. Lo cierto es que en su primer fin de semana el documental tuvo salas llenas…
El Duende Preguntón, “¿Sabe o no sabe?”, El Gráfico, 22 de noviembre.

El cuartel general del “Gobierno legítimo” está en San Luis Potosí esquina con Córdoba. A pocas calles de ahí, en Antonio M. Anza y Cuauhtémoc vi la cinta el pasado domingo a las seis de la tarde. Trescientas veinte butacas. Solo estaban ocupadas treinta y tres.
Esa mañana se había dado en el Zócalo la decimoctava irrupción a la Catedral causante de tanto escándalo y censura. La película no genera interés. El tema ya está manido y manoseado y casi resulta una versión cinematográfica de “El sendero del Peje”.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 23 de noviembre.

RELACIÓN DEL DOCUMENTAL CON LOS HECHOS DEL DOMINGO 19.
López tiene en estos días dos asuntos por considerar en torno de su buena o mala fama. Uno, la película de Mandoqui cuyos avances el público silbó la tarde del domingo en un cine de Altavista. Claro, zona burguesa y cara, pero es un signo. En ese mismo cine recibieron El violín con aplausos.
La otra, el aniversario de su “gobierno legítimo”. Tomado a la mitad el Zócalo tiene frente a sí dos posibilidades, ocupar el espacio disponible para atiborrarlo o reconocer el favor de amigos de Marcelo Ebrard para evitarle la pena de no llenarlo como en los días de gloria.
No deja de ser una paradoja: el mejor político del PRD en toda su historia, proscrito de una campaña para cuya victoria era necesario esconderlo.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 14 de noviembre.

Uno es el estreno ( este viernes, no se le pierda) de la película de Luis Mandoki y Federico Arreola México: Fraude 2006, y el otro es el mitin del próximo domingo en el Zócalo capitalino. Entonces sí, my friend, hace más sentido la peligrosa guerra sucia. Hace más sentido orquestar una campaña mediática de que ¿ya ven, imbéciles? AMLO sí era un peligro para México. Mientras la gente sufre estos hojaldras la están armando hasta los dientes. ¡Están enviando armas a Tabasco! ¡Están organizando la insurrección! Y de ahí van agarrando vuelo en la confrontación tensando más la cuerdita.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 14 de noviembre.

Habrá que ir, pues, a la plaza este domingo y antes, este jueves 15 al cine, porque en el cine también habrá de estar el mismo López Obrador, con el mismo dedo en el mismo renglón de siempre, recordando, diciendo terca, insistentemente, que aquí el 2 de julio de 2006 no se jugó limpio y que eso ni se puede olvidar ni se puede tolerar.
Epigmenio Ibarra, Milenio, 16 de noviembre.

López Obrador es astuto.
Exactamente cuando entra en vigor la prohibición constitucional de que los partidos contraten propaganda en medios electrónicos, él lanza su película.
Ningún político tendrá anuncios pagados en la radio o la televisión a partir de este momento, pero el ex candidato perredista sí estará varias semanas en algunos cines defendiendo en pantalla gigante su verdad.
Pepe Grillo, Crónica, 18 de noviembre.

En una de las pantallas instaladas en el mitin de López Obrador se transmitieron fragmentos del documental Fraude: México 2006, del cineasta Luis Mandoki. Ahí, la multitud pudo ver claramente una escena en la que Norberto Rivera aparece en un ritual en privado, en una casa, y dice: “Bendice, señor, a nuestros hermanos aquí presentes”. Y cuando menciona a los presentes, se le escucha decir. “¡Bendice a nuestro hermano Carlos Salinas!”, mientras aparece la imagen del ex presidente.
Una rechifla generalizada se produjo cuando pasaron esas escenas en la pantalla gigante. La gente ya estaba caliente cuando comenzó a hablar doña Rosario y arengó a la masa de lopezobradoristas: “¿Será que las campanas saludan a esta Convención o será que quieren que callen las voces. ¡Hay que ir a verlo!”.
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Universal, 20 de noviembre.

El domingo se vio el decantamiento del movimiento de López Obrador. La línea rupturista, de confrontación violenta, es la que se quedó dominando, junto a las masas sin ideología y dominadas por las pasiones. En estos días ha habido más que ejemplo: las lágrimas al ver el documental de Luis Mandoki -que recuerda los que fabricaba Goebbels para endiosar a Hitler-, sin importar que no presenta ninguna prueba del fraude sino sólo la explotación del sentimentalismo de las clases populares. / El mitin del domingo y el documental recordaron aquella historia contada y escrita por José Pagés Llergo como enviado a Alemania a entrevistar a Hitler. Antes de hablar con el dictador, llevaron a Pagés a un mitin. Y ahí vio el endiosamiento del caudillo por las masas amorfas, sin ideas, pasionales. Hubo un momento de silencio en el discurso de Hitler y las masas también callaron. Pagés preguntó qué pasaba. Y su acompañante lo silenció abruptamente con estas palabras: "Silencio, el Führer está hablando con Dios."
Carlos Ramírez, “Indicador Político”, El Financiero, 21 de noviembre.

Los discursos y las posturas políticas presentados en el Zócalo pasaron a un segundo plano y, de todo lo que se dijo, sólo nos quedamos con el “¿Será que las campanas saludan a esta Convención o será que quieren que callen las voces? ¡Hay que averiguarlo!”, de la senadora Rosario Ibarra.
Y su pregunta le cayó como anillo al dedo a una multitud ya enardecida contra Norberto Rivera. En una de las pantallas gigantes instaladas en el Zócalo se vio una escena de la película Fraude: México 2006, de Luis Mandoki, en la que Rivera aparece bendiciendo a Carlos Salinas de Gortari. Suficiente para encender los ánimos pejistas.
Maite Reyes Retana, Milenio, 21 de noviembre.

Si la rabia ante las insistentes campanadas que incomodaban a los asistentes del mitin en el Zócalo fue espontánea, confirma el espíritu soliviantado que se mantiene en algunos segmentos de los militantes de ese partido y que se nutre en panfletos como el que ahora lleva a la cinematografía el otrora respetado director Luis Mandoki. La (in) cultura del fundamentalismo político se reproduce, con ánimo autocomplaciente, dentro del PRD y en las periferias de ese partido.
Raúl Trejo Delarbre, “Sociedad y poder”, Crónica, 22 de noviembre.

EPÍLOGO PROVISIONAL.
SI LÓPEZ OBRADOR tiene su propio director de cine, Felipe Calderón ya contrató al suyo.
MIENTRAS el realizador Luis Mandoki retrata y promueve las teorías del fraude electoral, su colega Fernando Sariñana ya es parte del equipo de propaganda calderonista.
EL DIRECTOR de "Niñas mal" y "Todo el poder" ganó parte de los contratos que licitó la Presidencia para la realización de spots y campañas institucionales.
A VER si al rato Sariñana no sale con su propio documental de "¿Quién es el señor Calderón?".
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 19 de noviembre.

Por lo demás, Mandoki debió haber calculado el riesgo que corre al convertirse en el cineasta particular de un político porque, a final de cuentas, AMLO es eso: otro político más en busca del poder.
Su película Fraude: México 2006, estrenada el viernes pasado, nos presenta en pantalla un trabajo dedicado exclusivamente a los simpatizantes de una corriente política.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, Excélsior, 20 de noviembre.

Durante el segundo semestre de 2007, la presidencia de la República gastará 26.4 millones de pesos para pagarle a cuatro empresas de cineastas mexicanos que se encargan de grabar, producir y editar los mensajes del titular del Ejecutivo y otras campañas de esa dependencia.
Las casas productoras son las empresas AP Comunicaciones, Lomas Posproducción, Pop Films y Corazón Films.
Um, dicen, pues no estaría mal que Luis Mandoki le hiciera a Feli una peliculita. Podría titularse "El hijo desobediente", sugieren.
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 20 de noviembre.