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Frente de periodistas interpondrá demanda por “filtración dolosa"

Manuel Fuentes, presidente de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), informó que en los próximos días interpondrá, en nombre del Frente Nacional de Periodistas por la Libertad de Expresión, ante la Procuraduría General de la República (PGR), una “demanda penal en contra de quienes resulten responsables de la filtración dolosa de la declaración hecha por un testigo protegido sólo con la finalidad de afectar los intereses de un medio crítico al gobierno (Proceso) y a uno de sus reporteros”.

En breve entrevista durante un mitin realizado por dicho frente, al conmemorar sus dos años de existencia y en demanda de justicia para los periodistas “victimados y desaparecidos”, el litigante aseveró que aunque sea contradictorio recurrir a la instancia que presuntamente filtró el testimonio a Televisa, es el camino legal que se debe seguir.

“Antes de acudir ante instancias internacionales debemos agotar todas las nacionales y la Procuraduría General de la República es uno de los canales a los que debemos recurrir, pese a que ello pueda ser una autoinvestigación”, comentó.

Destacó que, de acuerdo con el Código Penal, ese tipo de testimonios deberían ser “confidenciales”, por lo cual la “filtración es un delito. Quien sea el responsable cometió un ilícito, lo cual amerita emprender acciones legales. Así, tentativamente, interpondremos la demanda la semana próxima”.

Durante el mitin, al cual acudieron periodistas de diversos medios, se expresó respaldo a Julian Assange, fundador de Wikileaks, y se criticó el afán de impedir que información de interés público sea conocida.

Se aseguró que lo ocurrido con Proceso “no puede quedar en denuncia pública”, porque además de ser una embestida contra ese medio abre la puerta para que otras publicaciones críticas del gobierno puedan ser víctimas de esas argucias, las cuales, indicaron, no se sabe si son amenaza o revancha por exponer “fallas, errores y abusos en la guerra del gobierno federal contra el narcotráfico”.

También se dio a conocer que el frente entregó en la PGR una petición de audiencia con el fiscal especial para la atención de delitos cometidos contra la libertad de expresión, Gustavo Rómulo Salas Chávez, y con el titular de dicha institución, Arturo Chávez Chávez, para “conocer cuáles son los pasos que proponen para acabar con la impunidad y con los asesinatos y desapariciones de comunicadores”.

En el escrito se menciona la “campaña gubernamental contra Proceso, los juicios que enfrenta la revista Contralínea y varios periodistas acusados de daño moral”. También se condena “el clima de violencia que prevalece en México, que el país ocupe el primer lugar en América Latina por número de asesinatos de informadores”. Sostiene que este año “han sido victimados 12 colegas y tres permanecen desaparecidos”.
Carolina Gómez Mena, La Jornada, 11 de diciembre.

Niega SSP atentar contra periodista

La Secretaría de Seguridad Pública federal rechazó ayer que su titular Genaro García Luna, o cualquier funcionario de esa dependencia, intenten dañar a la periodista Anabel Hernández, autora del libro "Los Señores del Narco".

La dependencia respondió, en un comunicado, a los señalamientos que Hernández hizo respecto a que fue enterada que se ofrece a agentes federales puestos de nivel en la SSP para quitarle la vida de manera accidental.

"Es falso y se niegan todas y cada una de las imputaciones vertidas por la señora Hernández consistentes en que el C Secretario y/o algún otro servidor público de esta institución hayan planeado o intenten por sí o por interpósita persona como lo asegura la periodista referida, querer comprar a agentes de la AFI para dañar su vida en un accidente, robo o secuestro", refirió el comunicado oficial.

La SSP también rechazó que ofrezca promociones a agentes federales a cambio de que provoquen un "accidente", un intento de robo, o algo que parezca fortuito para que la periodista pierda la vida.

Por la mañana, la periodista presentó una denuncia en la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal por una presunta amenaza de muerte en su contra de parte de funcionarios federales y solicitó seguridad para su persona.
Reforma, 4 de diciembre.

Acusa golpe político director de Proceso

El director de la revista Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, aseguró ayer que la difusión en Televisa del testimonio de Sergio Villarreal "El Grande" contra el reportero Ricardo Ravelo es un golpe político y no se debe ver como un debate periodístico con la televisora.

En entrevista con Sergio Sarmiento, en Radio Red, Rodríguez Castañeda dijo que hay una gran diferencia entre el testimonio de "El Grande" que publicó la revista -en el que asegura que conoció al Presidente Felipe Calderón- y el que transmitió Televisa, el cual consideró que era un montaje.

"Lo que no es creíble... y por eso no es comparable lo que publicó Proceso con lo que difundió (Joaquín) López Dóriga o Televisa, porque se produce evidentemente de forma arreglada, posterior a la publicación de Proceso.

"Resulta que a "El Grande" lo hacen decir lo que quieren y es increíble lo que dice, se siente ahí que es algo confabulado", señaló el director del semanario.

También aprovechó para "contradecir rotundamente" a Carlos Loret de Mola, quien en su noticiero de Televisa, aseguró que se trataba de un debate periodístico.

"No se trata de un debate periodístico, es un golpe eminentemente político", reviró Rodríguez Castañeda.

El directivo indicó que el domingo saldrá una publicación especial para abordar su caso de manera editorial donde se destaque la posición de Proceso frente a las acusaciones que hace el capo, ahora en su papel de testigo protegido.

Aclaró que en ocasiones no se nombraba a "El Grande" en las publicaciones porque no era digno de atención pública o no había información sobre él, ya que sólo es un sicario menor al servicio de otro más importante, y no porque haya dado un pago por ello.

"No es para que nos ocupáramos cada semana de él, publicamos lo que teníamos que publicar y después fue objeto de alguna atención nuestra de acuerdo con la información que obtuvimos.

"¡Qué bueno que 'El Grande' diga que hay que revisar el archivo de Proceso! eso es lo que hay que hacer, no creo que él sea particularmente lector atento de periódicos y menos de revistas de la calidad de Proceso", señaló.

Anunció que la revista analiza interponer una queja ante Derechos Humanos por la violación a la libertad de expresión.

"Consideramos que esto entra en el terreno de la violación a los derechos fundamentales que nos garantizan la libertad de expresión y sin duda, como en otros casos, estudiaremos la posibilidad de llevar a Comisiones de Derechos Humanos una queja como muchas otras que tomemos en nuestra ríspida relación con los distintos gobiernos", dijo.
Reforma, 4 de diciembre.

Embestida de Televisa contra Proceso, un ataque a la libertad de expresión

La embestida de Televisa contra el semanario Proceso, a causa de la presunta solicitud de sobornos del reportero Ricardo Ravelo al narcotraficante Sergio Villareal, El Grande, implica en el fondo un ataque contra la libertad de expresión, así como un intento de intimidar a los medios que no se pliegan a la línea de los grupos económicos y políticos más poderosos.

Acerca de lo anterior coincidieron representantes de organismos defensores de derechos humanos, quienes además cuestionaron la validez de los testimonios obtenidos en el marco del programa de testigos protegidos, una herramienta cuyos resultados pueden prestarse a la manipulación.

Humberto Guerrero, de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, advirtió que lo que está en juego en este asunto es la libertad de prensa, al tomar en cuenta la importancia de la revista como un medio con una perspectiva crítica sobre la actual situación de seguridad.

“Cuando Proceso da luz sobre la infiltración del narco en los más altos niveles del Estado y de la iniciativa privada, hay una reacción negativa y represiva en su contra”, utilizando un mecanismo de uso arbitrario como el programa de testigos protegidos, señaló.

Luego de la ofensiva mediática de Televisa, es probable que después “veamos el cierre de los canales para conocer las investigaciones, por lo que se dificultará tener certezas y saber cuáles son las verdaderas causas de estas acusaciones”.

Declaraciones en duda
Édgar Cortez, investigador del Instituto de Derechos Humanos y Democracia, también consideró que la libertad de expresión es el tema de fondo en la cargada de la televisora, con el riesgo de que los intereses económicos de un grupo se impongan por sobre los de la sociedad de estar bien informada y escuchar diversos puntos de vista.

De igual forma, manifestó, surge la pregunta sobre qué tanto se puede confiar en las declaraciones de un personaje como El Grande, que podrían estar siendo inducidas con el único interés de minar la credibilidad de un medio de comunicación independiente.

El riesgo implícito, advirtió Édgar Cortez, es que temas del narcotráfico y la inseguridad puedan ser utilizados como pretexto para justificar otros ajustes de cuentas, no sólo contra periódicos y revistas, sino incluso entre particulares.
Fernando Camacho Servín, La Crónica, 4 de diciembre.

Debe PGR indagar a periodista.- Poiré

Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, afirmó ayer que se debe investigar al periodista Ricardo Ravelo para confirmar o descartar el señalamiento que hizo en su contra el capo Sergio Villarreal Barragán de que recibió dinero del narcotráfico.

Un reporte difundido el miércoles en El Noticiero de Joaquín López Dóriga da a conocer declaraciones videograbadas de Villarreal Barragán, quien menciona haber entregado 50 mil dólares al periodista Ricardo Ravelo para que dejara de mencionarlo en el semanario Proceso.

"Es una acusación delicada de este sujeto, 'El Grande' me refiero, en contra de un reportero y esa acusación como cualquier otra declaración que haga una persona en el proceso de una averiguación previa tiene que ser deslindada, tienen que ser investigada", dijo el funcionario federal en entrevista con MVS Radio.

El también vocero del Gobierno federal en temas de seguridad precisó que la situación jurídica actual de "El Grande" es de testigo colaborador.

¿Es específicamente el grande un testigo colaborador?, se le cuestionó.

"Ya lo ha señalado en ese sentido la Procuraduría, así es", dijo.

"Es un testigo que tiene no solamente como posibilidad la obligación de responder a todo lo que le pide el Ministerio Público sino que eso implica que pueda ser usada esa información en otras investigaciones" El vocero federal informó que "El Grande" no cuenta con ningún privilegio y la información que está proporcionando todavía tiene que validarse.

"No existe ningún privilegio, lo que existe son excepciones o modalidades concretas determinas por la ley y eso se va valorando conforme se tengan todas las evidencias y se valora si la información ofrecida por el testigo es verdaderamente conducente a lograr el objetivo de la figura"

Las imputaciones de "El Grande" tienen lugar luego de que el semanario ha publicado diversos artículos sobre la vinculación de integrantes de la clase política con el narcotráfico.

Además, difundió un adelanto del libro de la periodista Anabel Hernández, titulado "Los señores del narco" y exhibe en la portada, a propósito de ese volumen, una foto del fallecido ex Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, a quien se le atribuyen negociaciones con el capo Joaquín Guzmán, "El Chapo", líder del Cártel de Sinaloa.

Poiré aprovechó para reiterar que no existe ninguna evidencia de un contacto entre "El Grande" y el Presidente Felipe Calderón, incluso dijo, la PGR ya desmintió que exista esa declaración del narcotraficante difundida por la revista Proceso.
Reforma, 3 de diciembre.

Rechaza Proceso narcoacusaciones

La revista Proceso rechazó las acusaciones de que recibió dinero del presunto narcotraficante Sergio Villarreal, "El Grande", y aseguró que se trata de una agresión orquestada desde Televisa por el Gobierno federal.

"Nueve días después de que este semanario dio a conocer declaraciones del presunto narcotraficante Sergio Villarreal, 'El Grande', según las cuales éste sostuvo un encuentro con el Presidente Felipe Calderón, Televisa, a través del noticiero que conduce Joaquín López Dóriga, acusó a 'Proceso' y al reportero Ricardo Ravelo de haber recibido dinero del narcotráfico para acallar información", sostuvo la publicación en un cable difundido por la agencia Apro titulado "Desde Televisa agresión a Proceso".

"'Proceso' rechaza estas afirmaciones y denuncia que se trata de una agresión en su contra orquestada por el Gobierno de Felipe Calderón en contubernio con Televisa", agrega.

El miércoles pasado, El Noticiero de López-Dóriga difundió un video donde "El Grande" asegura que Ravelo recibió dinero a cambio de dejar de mencionarlo.

Al repetir ayer el video de "El Grande" en su noticiario, Carlos Loret de Mola aclaró que las declaraciones de Villarreal fueron hechas el 24 de noviembre, no el 4 del mismo mes, como lo señalara López-Dóriga el miércoles.

En tanto, Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, dijo que las acusaciones son contra el periodista y no contra Proceso.
Reforma, 3 de diciembre.

La SIEDO citará al reportero Ravelo para que declare “lo que a su derecho convenga"

La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) citará a Ricardo Ravelo, reportero de la revista Proceso, para que declare “lo que a su derecho convenga”, en respuesta a los señalamientos del narcotraficante Sergio Villarreal Barragán en los que le imputa haber recibido 50 mil dólares para no seguir publicando cosas que lo afectaran. El Grande, como las autoridades también identifican al ex integrante del cártel Beltrán Leyva, oficialmente rindió esa declaración ministerial en su calidad de “testigo colaborador” de la Procuraduría General de la República (PGR), señalando que a ello se acogió “porque era parte de la delincuencia organizada”.

A ese respecto, el vocero del gabinete de seguridad nacional, Alejandro Poiré, declaró que lo dicho por Villarreal Barragán es en contra del periodista y no contra la revista Proceso. Durante una entrevista con MVS Radio, el funcionario indicó: “Es una acusación delicada de este sujeto, El Grande me refiero, en contra de un reportero y esa acusación, como cualquier otra declaración que haga una persona en el proceso de una averiguación previa, tiene que ser deslindada, tiene que ser investigada”.

Fuga de información
Funcionarios de la PGR también revelaron que la dependencia inició una averiguación previa, por órdenes del procurador Arturo Chávez Chávez, para identificar y proceder penalmente contra el responsable de haber entregado a la empresa Televisa la grabación y texto de la declaración que Villarreal Barragán rindió el pasado 24 de noviembre, y que según la información obtenida fue integrada a una averiguación previa hasta el pasado día 30.

Los antecedentes del caso se ubican en la nota publicada en la revista Proceso el 21 de noviembre y la cual se tituló “El Grande, hasta con Calderón convivió”, y en la que se mencionó que cuando el senador por Coahuila, Guillermo Anaya Llamas, presentó al capo con el mandatario, el legislador habría dicho: “cualquier cosa que se ofrezca, queda a sus órdenes”, refiriéndose a Villarreal Barragán, a lo que el presidente contestó: “igualmente”.

Según la información obtenida de funcionarios de la SIEDO, la noche del 23 de noviembre (dos días después de la publicación y uno antes de la declaración ministerial de El Grande), la titular de esa subprocuraduría, Marisela Morales, “se reunió con Villarreal Barragán en su oficina y a puerta cerrada”.

De acuerdo con la copia de las actuaciones ministeriales, a las 13:51 horas del 24 de noviembre, Angélica Herrera Rivero, agente del Ministerio Público adscrita a la SIEDO, realizó la diligencia en algún lugar de la ciudad de México que no se precisa, a pesar de que El Grande se encuentra, supuestamente, bajo arraigo y en una celda del centro de mando de la Policía Federal en la delegación Iztapalapa.

Villarreal Barragán declaró si asistencia de un abogado, supuestamente porque no fue su deseo, y sin mediar pregunta alguna dijo que comparecía voluntariamente y comenzó diciendo que lo hacía en su “calidad de testigo colaborador a lo cual me acogí porque era parte de la delincuencia organizada relacionado con el cártel de los hermanos Beltrán Leyva”.

Luego de narrar sus inicios como delincuente, otra vez sin pregunta de por medio, aludió a Ricardo Ravelo, y cosas que relacionaban la supuesta entrega del dinero al periodista, pero el capo no mencionó si entregaría pruebas de sus imputaciones y según las declaraciones vertidas dos de los que podrían corroborar sus afirmaciones ya están muertos el presunto comandante al que identifica como Beretta y Arturo Beltrán Leyva, El Barbas.

La declaración ministerial solamente fue para hablar de Ricardo Ravelo, la revista Proceso y la presunta entrega de dinero a cambio de que cesara sus publicaciones, ninguna otra mención ni pregunta respecto de las actividades o ilícitos que cometió al servicio de los Beltrán Leyva.

La revelación de las declaraciones de El Grande en las que menciona a Ricardo Ravelo, se dieron por parte de Televisa, tres días después de que Proceso publicara un artículo titulado “Testigos protegidos: creerles a conveniencia”, firmado por el mismo periodista, y otro texto en el que se señala que el fallecido ex secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, instrumentó una operación para pactar con el capo del cártel de Sinaloa Joaquín Guzmán Loera.

La PGR oficialmente se mantuvo en silencio respecto del caso, aunque funcionarios de la esa institución confirmaron que se citará al periodista en calidad de “testigo” para que declare y refute los dichos del narcotraficante, y en paralelo se inició una investigación para deslindar responsabilidades por la filtración del testimonio ministerial.
Gustavo Castillo y Alfredo Méndez, La Jornada, 3 de diciembre.

López Dóriga contra Proceso

Joaquín López Dóriga: Anoche, voy a entrar a este tema, anoche presenté en El Noticiero, presenté la información en la que un jefe del crimen organizado, Sergio Villarreal, identificado en ese mundo como El Grande, ya en su papel de testigo colaborador o testigo protegido de la PGR declaró haber pagado 50 mil dólares a un reportero de Proceso para que lo dejara fuera de la información del semanario.

Esto provocó esta mañana una airada reacción tanto del director de Proceso, Rafael Rodríguez, como del reportero, Ricardo Arévalo (sic), señalado por Villarreal como el receptor del dinero a través de una tercera persona, identificada El comandante Beretta.

Tanto Rodríguez como Ravelo, especializado en la cobertura de temas de narcotráfico, denunciaron un complot del gobierno de Calderón en contubernio, dijeron, con Televisa, anunciando el director de Proceso que demandaría a Televisa por las acusaciones. Para esa hora Proceso, desde anoche, pues, había subido un comunicado en su portal diciendo que Televisa acusaba, lo que es mentira, Noticieros Televisa no acusó, dio conocer la versión de un testigo protegido, método que Proceso ha hecho suyo y ha utilizado como recurso periodístico a lo largo de años y años.

El punto central de su argumentación es que los testigos protegidos mienten, lo que es verdad, exactamente, eso fue lo que dije anoche en Tercer Grado. Se les ha dado una fe pública a esos testigos protegidos, en la misma revista Proceso, de la que carecemos todos los demás mexicanos.

Esa afirmación, “los testigos protegidos mienten”, les crea un conflicto derivado de su método, por años dieron credibilidad de hecho cierto, ya sin estar sujeto a comprobación, verdad absoluta, a las declaraciones de testigos protegidos.

Y ahora que uno se les revuelve, dicen que no se les puede creer. Lo que es verdad, vamos, lo que siempre ha sido verdad. Pero los coloca en un dilema central: el uso periodístico de verdad no sujeta a comprobación que hicieron una y otra vez, lo que podría abrir una ya para mí inaplazable y sanísima discusión de la valoración y uso de esas versiones de testigos protegidos.

Por cuanto al manejo de que Televisa, como dice Proceso, acusó a Proceso, esto también es falso. El que acusa se llama Sergio Villarreal, alias El Grande, y es un testigo protegido de la PGR.

La Jornada, 3 de diciembre.


Televisa planeó el linchamiento mediático al ver afectados sus intereses: académica

La información difundida el pasado miércoles en el principal noticiario de Televisa, bajo la conducción de Joaquín López Dóriga, respecto de que el reportero Ricardo Ravelo, del semanario Proceso, recibe dinero de jefes del narcotráfico, es un ajuste de cuentas contra un medio crítico que resulta incómodo a la emisora, afirmaron académicos universitarios y defensores de derechos humanos.

Alma Rosa Alva de la Selva, investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y también colaboradora del semanario, consideró que el planteamiento de la televisora es un “linchamiento mediático” hacia una revista que ha revelado sus proyectos y maniobras, sobre todo en el área de telecomunicaciones y en los relacionados con figuras públicas con miras al proceso electoral de 2012.

Por su parte, Omar Raúl Martínez, director de la Revista Mexicana de Comunicación y docente de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, consideró “el colmo que las autoridades, en lo que pudiera interpretarse como un acto de revancha por la incisiva cobertura informativa de Proceso en torno al presidente Calderón y a la voracidad empresarial de Televisa, erigen un tribunal mediático para señalar la presunta complicidad con el narco de un reportero a partir de los dichos de un testigo protegido”.

Señaló que el mensaje contra el oficio periodístico “no podría ser más ominoso. En este caso, el arrinconamiento del trabajo periodístico parecería provenir ahora desde el gobierno federal bajo el dictado de los propios narcotraficantes”.

Por separado, la doctora Josefina Hernández Téllez, académica de la FCPS, criticó que un noticiario de horario estelar dé credibilidad y foro a un delincuente, que “evidentemente carece de ética y responsabilidad social” en detrimento de un medio “que ha probado su vocación por la información equilibrada, plural, crítica”, y que se ha sostenido “contra viento y marea”.

Gloria Ramírez, presidenta de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, afirmó que en México la justicia parece estar dirimiéndose en los medios, una facultad que las televisoras pretenden ejercer al margen de las vías institucionales. “Estas cuestiones no deben servir para coartar la libertad de expresión o para desprestigiar a algún medio. Sería lamentable que Televisa se extralimitara, utilizando su poder como si fuera un Ministerio Público, bajo la sospecha de estar realizando un ajuste de cuentas”, señaló.

En este caso, habría que exigirle certidumbre a la emisora sobre los elementos de sus noticias, para no dar pie a las versiones de que está usando la pantalla para atacar a la revista por su línea editorial crítica, dijo.

La secretaria ejecutiva de la Red Todos los Derechos para Todos y Todas, Agnieszka Raczynska, advirtió que lo que subyace en este caso es un ataque a la libertad de expresión, ya que obstaculizar de cualquier forma el trabajo de los periodistas pone en riesgo la frágil democracia del país.

“Me preguntaría si lo que se hizo fue para generar el debate y clarificar información, o para inhibir la actuación de un medio como Proceso” y, por tanto, definir cuál debe ser la actuación de las autoridades frente a este hecho, aseveró.

De su lado, el catedrático e investigador universitario Víctor Flores Olea afirmó que “es lamentable que existan pugnas entre medios de difusión importantes, pero también es importante que se denuncien los casos cuando pueda haber malos manejos.

“Sin embargo, de aclararse las cosas, creo que Televisa tendría también cola que le pisen. Asumir el papel virginal en una cuestión así, no sé si sea lo que le corresponde. Es lamentable que haya ese tipo de ataques que se refieren a la solvencia moral y a la integridad de los actores de este episodio. Lo de Televisa me parece una cuestión un poco turbia en la que nadie gana”.
Carlos Paul, Ariane Díaz y Fernando Camacho, La Jornada, 3 de diciembre.

“Es un asunto entre particulares”: SG

El caso Televisa-Proceso no es un asunto de gobernabilidad, sino de diferencias entre particulares, aseveró el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación (SG), Juan Marcos Gutiérrez.

El funcionario fue lacónico en su respuesta sobre el tema. Se limitó a comentar que las declaraciones hechas en instancias de procuración de justicia tendrán que seguir su curso en ese ámbito.

“Las acusaciones y señalamientos que se hagan en el marco de la ley son responsabilidad de quien las hace. No es un problema de gobernabilidad el que particulares se acusen entre sí, ni siquiera que acusen a autoridades mientras tengamos instituciones como las que tenemos capaces de dirimir esas diferencias”, afirmó en entrevista.

El senador panista Ulises Ramírez, mencionado en el fragmento de un libro difundido por la revista, en el que se le imputan presuntos arreglos con el narcotráfico, se reunió ayer en privado con el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, para definir –aseguró– los últimos pasos hacia la aprobación del mando único policial en los estados.

Al término del encuentro, calificó de “ridícula y absurda” la información contenida en el libro de Anabel Hernández (del cual Proceso publicó un adelanto en el número de esta semana), y advirtió que demandará a la periodista y al semanario por daño moral.

Consideró que el “ataque” proviene de sus contrincantes políticos, especialmente el PRI, opositor a la alianza PAN-PRD en el estado de México, de la cual este legislador busca ser el candidato.

Ramírez, quien fue coordinador de asesores del extinto secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño, aseveró que hay “muestras claras” de su participación en la lucha contra el crimen organizado, en su calidad de presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado y luego como impulsor del acuerdo por la seguridad.

Así, negó dicho señalamiento (supuestamente él y Mouriño “vendieron” a Beltrán Leyva la plaza del estado de México en 10 millones de dólares y él se habría quedado con un millón). “Ese señalamiento es hasta de risa”.

Del caso Televisa-Proceso, derivado de las declaraciones de un presunto narcotraficante en la que asegura –en su calidad de “testigo colaborador” de las autoridades federales– que un reportero de esa publicación lo intentó extorsionar, el senador Ramírez señaló:

“La verdad, se desvistió; se puso al descubierto las actividades ilícitas que está teniendo la misma revista; le señalaría a las autoridades que tomen cartas en el asunto porque eso puede llegar a ser hasta complicidad de esa revista”, advirtió.
Fabiola Martínez, La Jornada, 3 de diciembre.

En riesgo, las libertades democráticas y de expresión, alertan legisladores

La embestida mediática de Televisa contra la revista Proceso retrata a la empresa televisora como Ministerio Público de la Federación, “y encarna la figura del autoritarismo que pone en riesgo las libertades democráticas y de expresión en el país”, señalaron diputados federales de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT), quienes lanzaron preguntas al gobierno federal: “Insiste Felipe Calderón que el régimen autoritario ya se había acabado. El problema es que, ahora, ¿quién va a ejercer el poder en el país?”

Alejandro Encinas, Jaime Cárdenas, Enrique Ibarra y Herón Escobar advirtieron que Televisa expone gravemente la integridad del reportero Ricardo Ravelo y, “lo peor, ¿qué medio crítico del régimen sigue?”, cuestionaron, mientras en la vieja casona de Xicoténcatl, los senadores resaltaron que detrás de la embestida se encuentra el gobierno federal y que se prefabricó la declaración del presunto narcotraficante Sergio Villarreal Barragán, El Grande, quien es ahora testigo protegido.

El priísta Francisco Labastida Ochoa dijo que el gobierno de Calderón, que dice defender la libertad de expresión, falla al atentar contra un medio de comunicación caracterizado por su independencia.

Los perredistas Pablo Gómez y Carlos Sotelo, el petista Ricardo Monreal y Dante Delgado, de Convergencia, destacaron que existe una manipulación “burda” de un testigo protegido que declara como experto en medios de comunicación y alude a la portada de una revista que apareció mucho después de su detención. El caso muestra la necesidad de legislar para acabar con el abuso de la figura de testigos protegidos, resaltaron.

En el Palacio Legislativo de San Lázaro, Jorge Carlos Ramírez Marín, presidente de la mesa directiva, fue benévolo con Televisa, pero ironizó con las “respuestas de una persona que busca privilegios”, Sergio Villarreal.

“¿Qué es lo que está haciendo este reo? Hay que considerarlo de esta manera, es un reo. ¿Qué está diciendo? Todo lo que le conviene decir. Me extraña, de verdad, que no haya involucrado en este delito a algún cardenal, al Papa, o a alguien así, tan famoso como eso y tan escandaloso como eso”, expresó.

Alejandro Encinas también la emprendió contra la administración federal porque evidencia un uso burdo de la figura del testigo protegido con tintes políticos.

“Ahora llegan al extremo de aplicar toda la fuerza del Estado contra un medio de comunicación. Es inaceptable que el testimonio de un delincuente se aplique como elemento de vendetta a un reportero y su medio. Es el modus operandi de las esferas del poder con objeto de aplastar todo aquello que se interponga a sus intereses mezquinos.”

El petista Enrique Ibarra calificó de delicada para el estado actual de la República que una declaración ministerial se utilice para lanzar un embate a un medio de comunicación. “Televisa se presta al juego perverso del gobierno para acusar a un reportero. ¿Por qué Televisa tiene material de video que el resto de los medios no tienen? Televisa ahora pretende curarse en salud, pero en su virulencia olvida que expone la integridad física de un periodista por el uso indebido que da a la filtración de la PGR.”

Jaime Cárdenas (PT) afirmó que la del gobierno es una actitud de venganza contra un medio de comunicación que publicó “el probable contacto entre Felipe Calderón y Sergio Villarreal, narcotraficante del cártel de los hermanos Beltrán Leyva.

“Televisa se convierte en instrumento para golpear a los críticos del gobierno, es el sabueso que sin piedad muerde a un reportero, y pretende afectar a un semanario que junto con otros contados medios se ha constituido en el bastión de la prensa digna.”

El senador Dante Delgado pidió que se alce la voz en contra de ese intento de intimidar a Proceso, mientras Carlos Sotelo y los petistas Rosario Ibarra y Ricardo Monreal expresaron todo el respaldo y credibilidad a la revista fundada por Julio Scherer.

Labastida Ochoa expuso que en caso de probarse que todo fue armado desde el gobierno federal, es muy grave, porque se trata de “un atentado en contra de un medio de comunicación que se ha caracterizado por su independencia”. Agregó que Calderón estaría fallando, ya que se vulnera la libertad de expresión y de imprenta.

El ex secretario de Gobernación expuso que el video difundido en los noticieros de Televisa le genera “grandes dudas” por las contradicciones en lo declarado por Villarreal Barragán. Señaló que sorprende que se refiera a hechos que se dieron después de su captura.

El perredista Carlos Sotelo, quien preside el grupo plural que da seguimiento al llamado michoacanazo, dijo que sin duda lo publicado en la revista hace una semana, donde se señala a Juan Camilo Mouriño como contacto con el narco, y la transcripción de una declaración ministerial de El Grande –en la que éste señala que se reunió con el titular del Ejecutivo–, es lo que motivó el video difundido por Televisa.

Pablo Gómez dijo que “es un asco el manejo de testigos protegidos”, ya que, a diferencia de lo que ocurre a escala internacional, en México “declaran antes de los juicios y hasta lo hacen por televisión”.
Roberto Garduño, Enrique Méndez, Andrea Becerril y Víctor Ballinas, La Jornada, 3 de diciembre.

“Es una agresión orquestada por el gobierno en contubernio con Televisa"

Nueve días después de que este semanario dio a conocer declaraciones del presunto narcotraficante Sergio Villarreal, El Grande, según las cuales éste sostuvo un encuentro con el presidente Felipe Calderón, Televisa, a través del noticiero que conduce Joaquín López Dóriga, acusó a Proceso y al reportero Ricardo Ravelo de haber recibido dinero del narcotráfico para acallar información.

Proceso rechaza estas afirmaciones y denuncia que se trata de una agresión en su contra orquestada por el gobierno de Felipe Calderón en contubernio con Televisa.

El montaje de la acusación salta a la vista a partir de un dato: de acuerdo con la versión de Televisa, el supuesto testimonio de El Grande en el que se acusa a Proceso fue rendido el pasado 4 de noviembre. Sin embargo, El Grande alude a una portada publicada 17 días después, el 21 de noviembre.

La revelación del reportaje de Ricardo Ravelo, titulado en la portada del semanario “El Grande. Hasta con Calderón convivió”, detalla que según Sergio Villarreal el senador panista Guillermo Anaya Llamas lo presentó con el presidente Calderón en el bautizo de su hija Elsa Anaya.

De acuerdo con ese testimonio, El Grande saludó a Calderón y le dijo: “Cualquier cosa que se le ofrezca, quedo a sus órdenes”, a lo que Calderón contestó: “Igualmente”.

Una semana después –en la edición 1778 del domingo 28 de noviembre–, Proceso difundió el adelanto del libro Los señores del narco, de la periodista Anabel Hernández, en el que revela la decisión del gobierno calderonista de establecer contacto directo con jefes de los narcos y en particular con Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

La embestida en contra de Proceso se da en este contexto de notas periodísticas que tocan directamente al Presidente de la República y al que fuera su principal colaborador, Juan Camilo Mouriño, jefe de la Oficina de la Presidencia y secretario de Gobernación.

No es la primera vez que Televisa orquesta campañas contra empresas, personajes políticos e inclusive otros medios de comunicación que afectan sus intereses. Tampoco es la primera vez que Televisa se presta como instrumento del gobierno federal para golpear a medios de información críticos.

Esta semana, en su edición número 1778, Proceso publica un reportaje sobre el uso de los testigos protegidos a conveniencia del gobierno federal. En el epígrafe de ese reportaje, se apunta: “Mientras algunos testigos protegidos estelares de la PGR que han hecho delaciones relevantes son ejecutados, otros ven cómo matan a sus parientes tras acusar a altos funcionarios que tienen nexos con el narcotráfico. El programa correspondiente, junto con la Operación Limpieza, se dirige al fracaso por tres razones: la mayoría de los declarantes mienten, cuando dicen la verdad no les brindan la debida protección y, por último, las mismas autoridades desestiman delaciones que afectan a ciertos personajes del gobierno que reciben trato de intocables”.

Y es justamente este uso “a conveniencia” del testimonio de El Grande el que ahora utiliza el gobierno federal, a través de Televisa, para agredir a Proceso.
La Jornada, 3 de diciembre.

“De Presidencia o PGR, orden de filtrar declaración de El Grande"

Televisa no acusa, quien lo hace es Sergio Villarreal, El Grande, quien está en manos de la Procuraduría General de la República (PGR)”, dice el conductor Joaquín López Dóriga en su programa de radio vespertino, ya desatada la desigual batalla entre el poderoso consorcio televisivo y el semanario Proceso.

Aunque el vocero del gobierno federal, Alejandro Poiré, afirma que el implicado es el reportero Ricardo Ravelo –quien, según El Grande, le pidió 50 mil dólares para que dejara de mencionarlo–, y no la revista para la que trabaja, Televisa mantiene en su portal la cabeza que dice así: “El Grande acusa a Proceso de recibir dinero del narco”.

–López Dóriga dice que ellos no acusan.

–La orden para filtrar esa declaración es de la Presidencia de la República o de la PGR, o de ambas. Pero el instrumento es Televisa –dice a este diario el reportero Ricardo Ravelo, quien desde muy temprano queda, tras el golpazo en la pantalla, del otro lado de la barrera, como declarante.

En un comunicado tempranero, Proceso sostiene que el “montaje” queda en evidencia cuando Televisa informa que la declaración de Villarreal fue videograbada el 4 de noviembre. Pero como el capo se refiere a una edición de la revista publicada 17 días después, en su noticiero de la mañana del jueves Televisa se corrige: fue el 24 de noviembre.

Ravelo aporta otro dato que mete dudas sobre el testimonio de Villarreal: “No hay ni siquiera coincidencia en las fechas. El Grande dice que lo hicimos famoso por notas publicadas entre 2003 y 2006, cuando el primer reportaje donde se le menciona fue publicado en 2007”.

La nota que provocó la filtración es, a decir de Ravelo, la que informa, también sobre la base de documentos ministeriales, que el senador panista Guillermo Anaya presentó a Villarreal con el presidente Felipe Calderón en la fiesta de bautismo de su hija. Dicha información ha sido tajantemente rechazada por el gobierno.

–Una línea argumental de los periodistas de Televisa es que Proceso está recibiendo una sopa de su propio chocolate, que “el método se le vuelve en contra”.

–En ese reportaje no sólo se alude al Presidente, sino también a los asesinatos cometidos por los Beltrán Leyva, a cómo planearon el crimen de Édgar Millán Gómez (comisionado de la Policía Federal Preventiva), a los asesinatos de altos funcionarios de aduanas del aeropuerto de la ciudad de México, a la corrupción en las corporaciones policiacas que el mismo gobierno ha reconocido, y sólo en un párrafo a ese encuentro entre Calderón y Villarreal. En cambio, lo presentado por Televisa se centra en un solo asunto. Es totalmente fabricado para atacar a Proceso. Son dos contextos totalmente distintos.

A fin de cuentas, dice Ravelo, el “golpe bajo” de Televisa no hace “sino confirmar lo que publicamos: que el gobierno tiene testigos dispuestos a colaborar en lo que les pidan, y que lo están utilizando”.

El pecado de no estar en Iniciativa México
A lo largo del día, la nota es la información principal de los noticieros de Televisa, tanto en la pantalla como en radio e Internet, donde se colocan el video presentado la noche del miércoles y una copia en PDF de la declaración ministerial de Villarreal, ya con la fecha del 24 de noviembre.

Es un despliegue quizá mayor que el usado en los anteriores enfrentamientos de Televisa con otros periodistas.

“En el caso de Carmen Aristegui y mío fue un desplegado, y ahora parece que no les pareció suficiente”, dice Jenaro Villamil, también reportero de Proceso y autor del libro El sexenio de Televisa, cuando alude a la inserción que la televisora pagó para acusarlos de mentirosos, tras la difusión de datos sobre sus contratos con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

“Televisa utiliza la pantalla para defender sus intereses empresariales y para linchar a quienes considera enemigos o estorbos. Y en todos los casos ha contado con la venia, si no es con la colaboración, del gobierno”, asevera el periodista.

Villamil cita los casos del Bar Bar, de una campaña contra el diario Reforma y el más reciente del presunto diálogo entre un alto funcionario del IMSS y el gerente de una empresa farmacéutica, que luego resultó ser la conversación entre dos ejecutivos privados. “Cometieron la pifia, pero cuando supuestamente corrigieron ya no cambiaron nada de lo que habían editorializado en todos sus espacios, no sólo en un noticiero, porque cuando deciden dictan línea a todos sus conductores.

“El común denominador”, sigue Villamil, “es que todos los medios que han enfrentado no participan en la Iniciativa México.”

Las amenazas de “gente de Villarreal”
A lo largo del día, el reportero Ravelo insiste, una y otra vez, en que nunca ha tenido contacto con Villarreal ni con otras personas que el testigo protegido menciona en su declaración. “Es un infundio, no hay nada, a él lo conocí por fotografías, cuando fue detenido en Puebla”.

Ravelo remite a su trabajo periodístico para asegurar que las afirmaciones del testigo de la PGR son insostenibles. Afirma, por ejemplo, que siguió publicando información sobre Villarreal cuando era “periodísticamente relevante”. “Fueron dos o tres reportajes, uno de ellos cuando lo mencionamos, hace un año, como posible sucesor de Arturo Beltrán Leyva, luego de que éste fuera abatido en Cuernavaca”.

Todo lo anterior no significa que el contacto entre la revista y el capo testigo haya sido inexistente. Ravelo cuenta que en 2008 decidió cancelar su asistencia a una mesa redonda en Monterrey luego de recibir amenazas de muerte, vía correo electrónico, “de gente de Villarreal”. Las amenazas, abunda, iban dirigidas contra él y contra el director de la revista, Rafael Rodríguez Castañeda.

El periodista Ravelo señala que al cubrir el tema del narcotráfico siempre ha temido por su seguridad personal. Ahora, tras la difusión de la declaración de Villarreal, apunta que quizá “algunas organizaciones criminales puedan sentirse alentadas para actuar en mi contra”. Eso es lo que le preocupa, dice en el remate, porque “lo demás (la acusación de haber recibido dólares del narco) me tiene sin cuidado, ya que en mi trabajo me he ceñido a un comportamiento profesional ético”.
Arturo Cano, El Universal, 3 de diciembre.

“De Presidencia o PGR, orden de filtrar declaración de El Grande"

Televisa no acusa, quien lo hace es Sergio Villarreal, El Grande, quien está en manos de la Procuraduría General de la República (PGR)”, dice el conductor Joaquín López Dóriga en su programa de radio vespertino, ya desatada la desigual batalla entre el poderoso consorcio televisivo y el semanario Proceso.

Aunque el vocero del gobierno federal, Alejandro Poiré, afirma que el implicado es el reportero Ricardo Ravelo –quien, según El Grande, le pidió 50 mil dólares para que dejara de mencionarlo–, y no la revista para la que trabaja, Televisa mantiene en su portal la cabeza que dice así: “El Grande acusa a Proceso de recibir dinero del narco”.

–López Dóriga dice que ellos no acusan.

–La orden para filtrar esa declaración es de la Presidencia de la República o de la PGR, o de ambas. Pero el instrumento es Televisa –dice a este diario el reportero Ricardo Ravelo, quien desde muy temprano queda, tras el golpazo en la pantalla, del otro lado de la barrera, como declarante.

En un comunicado tempranero, Proceso sostiene que el “montaje” queda en evidencia cuando Televisa informa que la declaración de Villarreal fue videograbada el 4 de noviembre. Pero como el capo se refiere a una edición de la revista publicada 17 días después, en su noticiero de la mañana del jueves Televisa se corrige: fue el 24 de noviembre.

Ravelo aporta otro dato que mete dudas sobre el testimonio de Villarreal: “No hay ni siquiera coincidencia en las fechas. El Grande dice que lo hicimos famoso por notas publicadas entre 2003 y 2006, cuando el primer reportaje donde se le menciona fue publicado en 2007”.

La nota que provocó la filtración es, a decir de Ravelo, la que informa, también sobre la base de documentos ministeriales, que el senador panista Guillermo Anaya presentó a Villarreal con el presidente Felipe Calderón en la fiesta de bautismo de su hija. Dicha información ha sido tajantemente rechazada por el gobierno.

–Una línea argumental de los periodistas de Televisa es que Proceso está recibiendo una sopa de su propio chocolate, que “el método se le vuelve en contra”.

–En ese reportaje no sólo se alude al Presidente, sino también a los asesinatos cometidos por los Beltrán Leyva, a cómo planearon el crimen de Édgar Millán Gómez (comisionado de la Policía Federal Preventiva), a los asesinatos de altos funcionarios de aduanas del aeropuerto de la ciudad de México, a la corrupción en las corporaciones policiacas que el mismo gobierno ha reconocido, y sólo en un párrafo a ese encuentro entre Calderón y Villarreal. En cambio, lo presentado por Televisa se centra en un solo asunto. Es totalmente fabricado para atacar a Proceso. Son dos contextos totalmente distintos.

A fin de cuentas, dice Ravelo, el “golpe bajo” de Televisa no hace “sino confirmar lo que publicamos: que el gobierno tiene testigos dispuestos a colaborar en lo que les pidan, y que lo están utilizando”.

El pecado de no estar en Iniciativa México
A lo largo del día, la nota es la información principal de los noticieros de Televisa, tanto en la pantalla como en radio e Internet, donde se colocan el video presentado la noche del miércoles y una copia en PDF de la declaración ministerial de Villarreal, ya con la fecha del 24 de noviembre.

Es un despliegue quizá mayor que el usado en los anteriores enfrentamientos de Televisa con otros periodistas.

“En el caso de Carmen Aristegui y mío fue un desplegado, y ahora parece que no les pareció suficiente”, dice Jenaro Villamil, también reportero de Proceso y autor del libro El sexenio de Televisa, cuando alude a la inserción que la televisora pagó para acusarlos de mentirosos, tras la difusión de datos sobre sus contratos con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

“Televisa utiliza la pantalla para defender sus intereses empresariales y para linchar a quienes considera enemigos o estorbos. Y en todos los casos ha contado con la venia, si no es con la colaboración, del gobierno”, asevera el periodista.

Villamil cita los casos del Bar Bar, de una campaña contra el diario Reforma y el más reciente del presunto diálogo entre un alto funcionario del IMSS y el gerente de una empresa farmacéutica, que luego resultó ser la conversación entre dos ejecutivos privados. “Cometieron la pifia, pero cuando supuestamente corrigieron ya no cambiaron nada de lo que habían editorializado en todos sus espacios, no sólo en un noticiero, porque cuando deciden dictan línea a todos sus conductores.

“El común denominador”, sigue Villamil, “es que todos los medios que han enfrentado no participan en la Iniciativa México.”

Las amenazas de “gente de Villarreal”
A lo largo del día, el reportero Ravelo insiste, una y otra vez, en que nunca ha tenido contacto con Villarreal ni con otras personas que el testigo protegido menciona en su declaración. “Es un infundio, no hay nada, a él lo conocí por fotografías, cuando fue detenido en Puebla”.

Ravelo remite a su trabajo periodístico para asegurar que las afirmaciones del testigo de la PGR son insostenibles. Afirma, por ejemplo, que siguió publicando información sobre Villarreal cuando era “periodísticamente relevante”. “Fueron dos o tres reportajes, uno de ellos cuando lo mencionamos, hace un año, como posible sucesor de Arturo Beltrán Leyva, luego de que éste fuera abatido en Cuernavaca”.

Todo lo anterior no significa que el contacto entre la revista y el capo testigo haya sido inexistente. Ravelo cuenta que en 2008 decidió cancelar su asistencia a una mesa redonda en Monterrey luego de recibir amenazas de muerte, vía correo electrónico, “de gente de Villarreal”. Las amenazas, abunda, iban dirigidas contra él y contra el director de la revista, Rafael Rodríguez Castañeda.

El periodista Ravelo señala que al cubrir el tema del narcotráfico siempre ha temido por su seguridad personal. Ahora, tras la difusión de la declaración de Villarreal, apunta que quizá “algunas organizaciones criminales puedan sentirse alentadas para actuar en mi contra”. Eso es lo que le preocupa, dice en el remate, porque “lo demás (la acusación de haber recibido dólares del narco) me tiene sin cuidado, ya que en mi trabajo me he ceñido a un comportamiento profesional ético”.
Arturo Cano, El Universal, 3 de diciembre.

“De Presidencia o PGR, orden de filtrar declaración de El Grande"

Televisa no acusa, quien lo hace es Sergio Villarreal, El Grande, quien está en manos de la Procuraduría General de la República (PGR)”, dice el conductor Joaquín López Dóriga en su programa de radio vespertino, ya desatada la desigual batalla entre el poderoso consorcio televisivo y el semanario Proceso.

Aunque el vocero del gobierno federal, Alejandro Poiré, afirma que el implicado es el reportero Ricardo Ravelo –quien, según El Grande, le pidió 50 mil dólares para que dejara de mencionarlo–, y no la revista para la que trabaja, Televisa mantiene en su portal la cabeza que dice así: “El Grande acusa a Proceso de recibir dinero del narco”.

–López Dóriga dice que ellos no acusan.

–La orden para filtrar esa declaración es de la Presidencia de la República o de la PGR, o de ambas. Pero el instrumento es Televisa –dice a este diario el reportero Ricardo Ravelo, quien desde muy temprano queda, tras el golpazo en la pantalla, del otro lado de la barrera, como declarante.

En un comunicado tempranero, Proceso sostiene que el “montaje” queda en evidencia cuando Televisa informa que la declaración de Villarreal fue videograbada el 4 de noviembre. Pero como el capo se refiere a una edición de la revista publicada 17 días después, en su noticiero de la mañana del jueves Televisa se corrige: fue el 24 de noviembre.

Ravelo aporta otro dato que mete dudas sobre el testimonio de Villarreal: “No hay ni siquiera coincidencia en las fechas. El Grande dice que lo hicimos famoso por notas publicadas entre 2003 y 2006, cuando el primer reportaje donde se le menciona fue publicado en 2007”.

La nota que provocó la filtración es, a decir de Ravelo, la que informa, también sobre la base de documentos ministeriales, que el senador panista Guillermo Anaya presentó a Villarreal con el presidente Felipe Calderón en la fiesta de bautismo de su hija. Dicha información ha sido tajantemente rechazada por el gobierno.

–Una línea argumental de los periodistas de Televisa es que Proceso está recibiendo una sopa de su propio chocolate, que “el método se le vuelve en contra”.

–En ese reportaje no sólo se alude al Presidente, sino también a los asesinatos cometidos por los Beltrán Leyva, a cómo planearon el crimen de Édgar Millán Gómez (comisionado de la Policía Federal Preventiva), a los asesinatos de altos funcionarios de aduanas del aeropuerto de la ciudad de México, a la corrupción en las corporaciones policiacas que el mismo gobierno ha reconocido, y sólo en un párrafo a ese encuentro entre Calderón y Villarreal. En cambio, lo presentado por Televisa se centra en un solo asunto. Es totalmente fabricado para atacar a Proceso. Son dos contextos totalmente distintos.

A fin de cuentas, dice Ravelo, el “golpe bajo” de Televisa no hace “sino confirmar lo que publicamos: que el gobierno tiene testigos dispuestos a colaborar en lo que les pidan, y que lo están utilizando”.

El pecado de no estar en Iniciativa México
A lo largo del día, la nota es la información principal de los noticieros de Televisa, tanto en la pantalla como en radio e Internet, donde se colocan el video presentado la noche del miércoles y una copia en PDF de la declaración ministerial de Villarreal, ya con la fecha del 24 de noviembre.

Es un despliegue quizá mayor que el usado en los anteriores enfrentamientos de Televisa con otros periodistas.

“En el caso de Carmen Aristegui y mío fue un desplegado, y ahora parece que no les pareció suficiente”, dice Jenaro Villamil, también reportero de Proceso y autor del libro El sexenio de Televisa, cuando alude a la inserción que la televisora pagó para acusarlos de mentirosos, tras la difusión de datos sobre sus contratos con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

“Televisa utiliza la pantalla para defender sus intereses empresariales y para linchar a quienes considera enemigos o estorbos. Y en todos los casos ha contado con la venia, si no es con la colaboración, del gobierno”, asevera el periodista.

Villamil cita los casos del Bar Bar, de una campaña contra el diario Reforma y el más reciente del presunto diálogo entre un alto funcionario del IMSS y el gerente de una empresa farmacéutica, que luego resultó ser la conversación entre dos ejecutivos privados. “Cometieron la pifia, pero cuando supuestamente corrigieron ya no cambiaron nada de lo que habían editorializado en todos sus espacios, no sólo en un noticiero, porque cuando deciden dictan línea a todos sus conductores.

“El común denominador”, sigue Villamil, “es que todos los medios que han enfrentado no participan en la Iniciativa México.”

Las amenazas de “gente de Villarreal”
A lo largo del día, el reportero Ravelo insiste, una y otra vez, en que nunca ha tenido contacto con Villarreal ni con otras personas que el testigo protegido menciona en su declaración. “Es un infundio, no hay nada, a él lo conocí por fotografías, cuando fue detenido en Puebla”.

Ravelo remite a su trabajo periodístico para asegurar que las afirmaciones del testigo de la PGR son insostenibles. Afirma, por ejemplo, que siguió publicando información sobre Villarreal cuando era “periodísticamente relevante”. “Fueron dos o tres reportajes, uno de ellos cuando lo mencionamos, hace un año, como posible sucesor de Arturo Beltrán Leyva, luego de que éste fuera abatido en Cuernavaca”.

Todo lo anterior no significa que el contacto entre la revista y el capo testigo haya sido inexistente. Ravelo cuenta que en 2008 decidió cancelar su asistencia a una mesa redonda en Monterrey luego de recibir amenazas de muerte, vía correo electrónico, “de gente de Villarreal”. Las amenazas, abunda, iban dirigidas contra él y contra el director de la revista, Rafael Rodríguez Castañeda.

El periodista Ravelo señala que al cubrir el tema del narcotráfico siempre ha temido por su seguridad personal. Ahora, tras la difusión de la declaración de Villarreal, apunta que quizá “algunas organizaciones criminales puedan sentirse alentadas para actuar en mi contra”. Eso es lo que le preocupa, dice en el remate, porque “lo demás (la acusación de haber recibido dólares del narco) me tiene sin cuidado, ya que en mi trabajo me he ceñido a un comportamiento profesional ético”.
Arturo Cano, El Universal, 3 de diciembre.

El Grande acusa de extorsión a periodista de la revista Proceso

La empresa Televisa difundió ayer en su portal de Internet una copia de la declaración ministerial del presunto narcotraficante y testigo protegido del gobierno federal, Sergio Villarreal Barragán, El Grande, en contra del periodista Ricardo Ravelo, de la revista Proceso, a quien acusa de extorsión.

El semanario Proceso, por su lado, rechazó ayer mismo en su página de Internet la información referida, y aseveró que se trata de una agresión en su contra orquestada por el gobierno del presidente Felipe Calderón, en contubernio con Televisa.

Y el periodista Ravelo, en entrevista con MVS Radio, desmintió que tenga vínculos con Villarreal Barragán, y dijo que esto “se lee como debe leerse: como un golpe bajo del gobierno en contubernio con la empresa que sirve a sus intereses, Televisa. No lo puedo ver de otra manera”.

El documento difundido por la televisora, fechado –según se dijo primero el 4 de noviembre, y después que el 24 del mismo mes—, contiene las acusaciones de El Grande, presunto operador de los hermanos Beltrán Leyva, en las que afirma que el reportero le exigió un pago de 50 mil dólares para no mencionarlo en sus reportajes sobre el narcotráfico.

La aseveración del testigo protegido del gobierno fue difundida inicialmente por Televisa el miércoles por la noche, en el Noticiario, que conduce el periodista Joaquín López Dóriga, al igual que en otros noticiarios de la empresa, y ayer fue colocada en el portal de Internet.

La empresa televisiva señala cómo Proceso “ha dado seguimiento a los temas relacionados con el narcotráfico y ha usado como base de muchos de sus artículos declaraciones de testigos protegidos. Hoy, uno de sus reporteros y la revista misma se ven acusados por un testigo colaborador (El Grande)”.

Las declaraciones de El Grande, difundió Televisa, fueron hechas ante la agente del Ministerio Público adscrito a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencuia Organizada, Angélica Herrera Rivero.
La Crónica, 3 de diciembre.

Difunde Televisa narcoacusaciones contra Proceso

La revista "Proceso" recibió dinero de Sergio Villarreal, "El Grande", un narcotraficante recientemente detenido que trabajaba para el Cártel de Sinaloa, según afirmó un reporte de El Noticiero de Joaquín López Dóriga.

Conforme el reporte, Villarreal declaró que el reportero Ricardo Ravelo, de "Proceso", recibió dinero a cambio dejar de mencionar a dicho capo.

La nota televisiva combina declaraciones videograbadas de Villarreal -hoy testigo protegido-con declaraciones ministeriales.

Las imputaciones contra "Proceso" tienen lugar luego de que el semanario ha publicado diversos materiales vinculado a integrantes de la clase política con el narcotráfico, así como de la publicación del libro del periodista Jenaro Villamil titulado "El sexenio de Televisa", donde documenta el poder de la televisora en los últimos años.

Además, el número más reciente de "Proceso" -en circulación esta semana-, difunde un adelanto del libro de la periodista Anabel Hernández, titulado "Los señores del narco" y exhibe en la portada, a propósito de ese volumen, una foto del fallecido ex Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, a quien se le atribuyen negociaciones con Joaquín Guzmán, "El Chapo".

En la información difundida en el noticiario de la noche, Joaquín López Dóriga, se refirió a la revista diciendo que "a lo largo de los últimos años, el tema del narcotráfico ha sido uno de los predominantes en el semanario 'Proceso' que fundó don Julio Scherer García. Su principal fuente de información han sido acusaciones e imputaciones de los llamados testigos protegidos con el riesgo claro que implica el dar como verdades consumadas dichos sin comprobar.

"Hoy las acusaciones se dirigen contra la revista 'Proceso' y provienen de un jefe del crimen organizado, quien asegura que el semanario 'Proceso' recibe dinero de jefes del narcotráfico", señaló el conductor.

En la nota, se señala que de acuerdo con las declaraciones de "El Grande", detenido el 12 de septiembre en Puebla y ligado al cártel de los Beltrán Leyva, se involucra a Ravelo, "asignado a la información relacionada con el narcotráfico y la PGR".

"La revista 'Proceso' ha dado seguimiento a los temas vinculados al narcotráfico y ha usado como base en muchos de sus artículos, declaraciones de testigos protegidos uno de sus reporteros, Ricardo Ravelo, y la revista misma, se ven acusados por ese testigo colaborador", añade la nota Según la información, el reportero habría recibido dinero del narcotráfico de manera regular para no difundir información sobre algunos grupos, y la misma revista habría recibido 50 mil dólares con el mismo propósito.

"El Grande", ahora "testigo colaborador" de las autoridades federales, señaló en su declaración ministerial que no conocía a las personas con las que lo involucró la revista.

El material publicado por "Proceso" hace unas semanas hacía referencia a diversos presuntos contactos de Villarreal con integrantes de la clase política y mandos policiales.
Reforma, 2 de diciembre.

Multa IFE a Azteca

El Consejo General del IFE sancionó a Televisión Azteca con 3.2 millones de pesos y al Grupo Editorial Diez S.A. de C.V. responsable de la publicación de la revista "Vértigo", con 224 mil 668 pesos.

Las multas son por infringir la Constitución y haber transmitido spots no autorizados por el IFE en el marco de las campañas electorales en Tamaulipas.

Por mayoría, los consejeros aprobaron la propuesta de resolución de la Secretaría Ejecutiva, que sancionó la transmisión de spots con 82 impactos en las televisoras locales los días 6 y 7 de junio de 2010.

En ellos, al anunciar supuestamente la edición periodística, se promovió al candidato del PRI-PVEM a la gubernatura de la entidad, Rodolfo Torres Cantú, quien aparece en la portada de esa publicación.

El Consejo General del IFE exoneró a los partidos de la coalición y al candidato involucrado, en función de que se deslindaron de dichos spots en su momento y antes del procedimiento sancionador en su contra.

En el expediente quedó acreditado que el candidato y los representantes de la coalición en Tamaulipas, y del PRI en específico, demandaron a la televisora el retiro de los promocionales de la revista "Vértigo".

Sin embargo, en el caso de la televisora del Ajusco y de la editora de "Vértigo", la autoridad consideró acreditada una actitud reincidente, violatoria de la ley, de ambos actores, que han hecho caso omiso de la Constitución al transmitir spots que pueden incidir en contiendas electorales.
Guadalupe Irízar, Reforma, 18 de junio.

Allanan instalaciones de revista

Ayer el director de la revista Contralínea, Miguel Badillo Cruz, informó que el personal, al llegar a las oficinas de la publicación, localizadas en el cuarto piso de un edificio de la calle de Balderas, en la ciudad de México, encontró las cerraduras violadas, varias puertas y cajones de los escritorios rotos; desapareció información contable y administrativa, así como celulares y equipo de cómputo.

Badillo Cruz consideró que no se trató de un robo del fuero común, sino de un ataque dirigido en contra de la publicación, “porque la oficina está en un edificio de varios pisos y la única que fue violentada fue la de la revista”.

De acuerdo con la indagatoria FCH/CUH-6/T1/00542/10-04, al llegar ayer temprano a las oficinas de avenida Balderas, en el centro de la ciudad, se encontró que las puertas y chapas habían sido forzadas, y los documentos estaban en desorden, cajones rotos, archivos tirados y equipo y material sustraído.

En la denuncia, José Nicolás Reyes Hernández, socio de la empresa periodística, consideró que estos hechos, que se suman a otras acciones de acoso y actos violentos, pudieran estar relacionados con varias demandas que enfrenta la revista a causa de la denuncia que de manera sistemática ha hecho de actos de corrupción en Petróleos Mexicanos a través de asignación de contratos a la empresa Grupo Zeta, dedicada a la distribución de gas.

También, dijo, se inscribe en el contexto de un ataque a la libertad de expresión y de prensa, y por tanto es violatorio de las garantías individuales y del ejercicio periodístico.

Recordó las denuncias por amenazas de muerte presentadas por Miguel Badillo.
La Jornada, 13 de abril.

Publicaciones en 2005: notas breves.

En este espacio damos cuenta de los periódicos y revistas que surgieron durante 2005. Adicionalmente, se consigna la venta de Grupo Editorial Expansión a Time Warner, durante la primera mitad del mismo año.

Empezó a circular ayer un nuevo periódico, es Impacto, El Diario. La presencia de Rafael Reséndiz, Juan Bustillos, Rafael Cardona, y otros experimentados periodistas, al frente de la nueva publicación es garantía de que tendrá éxito. El Diario se suma al esfuerzo de quienes creemos que la información es fundamental, para la participación de la sociedad en el desarrollo de las naciones que aspiran a ser libres. ¡Bienvenido El Diario!
Pepe Grillo, Crónica, 11 de enero.

Fíjese que en días pasados se dio un hecho interesante que no ha pasado desapercibido para la industria de la prensa escrita. Jesús de Polanco, presidente del Grupo Prisa, y Juan Luis Cebrián, consejero delegado del mismo grupo de medios español, entraron a formar parte del Consejo de Administración del diario francés Le Monde. Esto es resultado de la adquisición de 17.69% de las acciones de Le Monde por parte del grupo español que edita el diario El País, que posee la editorial Santillana y que en México es propietario de 50% de Televisa Radio, entre otras inversiones. Le Monde uno de los diarios de mayor tradición y prestigio en Europa y en el mundo entró desde hace tiempo en un proceso de capitalización ante una situación financiera que amenazaba su supervivencia y en el que también han invertido otros grupos periodísticos europeos de renombre como el Grupo La Stampa. Tal como lo ha reiterado a sus accionistas, Prisa sigue ampliando sus inversiones en el exterior y su llegada a la máxima cabecera periodística francesa es un anuncio de que va en serio.
Samuel García, “El Observador”, El Universal, 11 de noviembre.

Diario Red de México es el nuevo periódico que Fernando González Parra publicará el 5 de diciembre. Su cobertura será exclusiva en el DF y se invirtieron cerca de 10 millones de dólares en el proyecto. Arrancará con un tiraje de 30 mil ejemplares. A ver si por su nombre no enfrenta alguna reacción del Grupo Radio Centro, de Francisco Aguirre, por el grado de confusión que podría generar con la marca Radio RED, que también por años usó José Gutiérrez.
Darío Celis, “Tiempo de negocios”, Reforma, 24 de noviembre.

La venta del Grupo Editorial Expansión.
Tómelo con reservas, pero se asegura en el medio que finalmente está por venderse la totalidad del Grupo Editorial Expansión, que lleva Alejandro Serna Barrera. Se habla de una transacción de aproximadamente 60 millones de dólares, esto es, 1.5 veces ventas, ni más ni menos que con la influyente revista Time, perteneciente a la poderosa Time Warner, que preside Gerald Levin. Sin embargo, el propio John Reuter, director del grupo, rechazó la versión. Asegura que Expansión no se vende y que en lo que se está es en un proceso para levantar capital. Hay varios interesados. No negó ni confirmó la participación de Time. El grupo tiene 15 revistas, entre las que destacan Expansión, Quién, Chilango y Manufactura.
Darío Celis, “Tiempo de negocios”, 26 de mayo.

La aparentemente inminente venta de Grupo Editorial Expansión ha puesto el foco de la atención pública sobre el mercado de las revistas en México.
Grupo Editorial Expansión, de la familia Serna, es el segundo grupo de revistas más importante del país. El primero, pero por mucho el más grande, es el de Televisa, de Emilio Azcárraga Jean.
Extraoficialmente se sabe que dos grupos editoriales internacionales: Time y Hachette Filipacchi Media están pujando para comprar el segundo grupo de revistas más grande de México: Grupo Editorial Expansión.
Parece que son los finalistas de un total de cinco grupos internacionales de medios de comunicación que se han mostrado interesados. Hachette, es una filial de la casa editorial francesa Lagardere, y Time, filial de la compañía neoyorquina Time Warner.
El precio de la editorial, también extraoficialmente se ha dicho podría rondar los 60 millones de dólares.
La empresa editorial Expansión, publica la principal revista de negocios del país Expansión y una de las principales revistas sociales Quién.
Además publica 13 títulos más dirigidos al mercado mexicano, entre los que destacan Chilango, Elle, Quo y Vuelo.
El grupo editorial tuvo ventas por 50 millones de dólares el año pasado. Poco menos de la mitad de esa cantidad, 20 millones, los generan Expansión y Quién. Sus siete revistas principales tienen una circulación mensual de 730 mil ejemplares.
Grupo Editorial Expansión, sin duda es una novia muy atractiva para los inversionistas de esta industria. Casas editoriales estadunidenses y europeas han estado buscando oportunidades para crecer en mercados menos maduros ya que enfrentan menores tasas de crecimiento en sus propios mercados. La demanda de los consumidores en México ha venido creciendo de manera estable en los últimos años gracias a la estabilidad económica.
Algunas de las revistas de Expansión, como Quién, podrían fácilmente promoverse en el creciente mercado latino de Estados Unidos, así como en otras partes de América Latina.
TELEVISA POR MUCHO, LA PRIMERA EDITORIAL.
Televisa es la editorial de revistas más grande del mundo con 60 revistas en México, EU y América Latina con circulación anual de más de 127 millones de revistas.
26 son propias y producidas por la compañía. Estas son los que reportan en el segmento de editoriales y las 34 restantes son publicadas bajo licencia de editoriales mundiales, incluyendo ediciones en español de algunas de las revistas más prestigiadas del mundo.
De acuerdo con Ibope (la empresa especializada en medición) Televisa produce siete de los 10 títulos más leídos en México.
Y de acuerdo con ABC producen tres de las 10 revistas con mayor crecimiento en EU. Televisa cuenta con una red de 22 mil puntos de venta en México y 80 mil en el extranjero. Opera en seis países y tiene algunos otros acuerdos de distribución en EU y el Caribe.
Televisa ocupa el primer lugar en el mercado de habla hispana igual que en televisión.
La casa editorial de Grupo Televisa, reportó, por ejemplo, márgenes superiores a 20% para su negocio editorial el año pasado. Televisa cuenta con 60 títulos en el Continente Americano.
Televisa es la empresa líder. No solamente en México sino en el mercado de habla hispana. Televisa reporta bajo el rubro de editoriales, dos tipos de empresas: 1.- la que produce, y 2.- la que distribuye publicaciones, la que realiza la distribución de terceros.
El segmento de editoriales de Televisa en el 2004 vendió 2 mil 92 millones de pesos y el negocio de distribución 368.7 millones de pesos.
Es decir, vendió en total 2 mil 467 millones de pesos, al cierre del 2004.
Considerando esas cifras, Expansión es el 20% de lo que representa Televisa.
Marco Antonio Mares, “Ricos y poderosos”, Crónica, 31 de mayo.

El viernes pasado le informé sobre lo que han sido los acercamientos de diversos grupos editoriales a Medcom, de Clemente Serna, con el ánimo de comprar el negocio editorial, así como de la creciente competencia directa que Medcom tiene de Televisa en el área editorial, un poderoso factor que daría razones de venta a Alejandro Serna. Tomo nota de la rivalidad entre ambas compañías: Medocom tiene a Quién y los de Emilio Azcárraga Jean a Caras; Televisa tiene en el área de negocios a Poder y Serna a la legendaria Expansión; Televisa empuja a Travel&Leasure contra Vuelo y Lyfestyle. Y como se dijo aquí el viernes, Azcárraga Jean dio línea de comerle el mandado a Serna. ¿Competencia o enjundia?
Mauricio Flores, “Gente detrás del dinero”, Milenio, 31 de mayo.

Se concretó la venta del Grupo Editorial Expansión, de Alejandro Serna Barrera. El ganador fue el emporio Time Warner, que preside Dick Parsons. La transacción fluctuó entre 55 y 60 millones de dólares y fue intermediada por Ad Media Partners, una firma de Nueva York especializada en el sector editorial. Vale la pena decir que se hizo a instancias del Fondo de Pensiones de Québec, que tenía alrededor del 25 por ciento. Al decidir salirse obligaron al grupo de Clemente Serna Alvear a desprenderse de su parte, lo que en el argot financiero se conoce como una operación "drag a long". Expansión maneja 15 títulos.
Darío Celis, “Tiempo de negocios, Reforma, 29 de junio.

La compañía norteamericana Time Warner adquirió el Grupo Editorial Expansión (GEE), líder del mercado de revistas especializadas en México. Habría pagado 60 millones de dólares, según fuentes allegadas a la operación.
Además de Expansión, la publicación más prestigiosa del grupo, GEE edita, entre otras, la revista sobre arquitectura y construcción Obra, Life and Style, dirigida al público masculino, y Balance, centrada en asuntos de interés principalmente femenino.
“El Grupo Editorial Expansión es una magnifica compañía con un excelente equipo de administración y productos editoriales de jerarquía internacional”, destacó Ann Moore, presidenta de Time Inc. / Fundado en 1966, el Grupo Editorial Expansión era hasta ahora propiedad de Editorial Medcom, empresa mexicana que se la había comprado en 1993 a la compañía Walt Disney. / John Reuter, consejero delegado de GEE, se mostró encantado “ante la perspectiva de formar parte de Time Inc, principal editor de revistas del mundo”.
“El sobresaliente historial de Time Inc, su reputación y sus recursos nos brindarán el ámbito para continuar haciendo crecer nuestro negocio”, agregó.
Nota de EFE, Crónica, 17 de agosto.

Time Warner llega a México. Una de las firmas editoriales más importantes del mundo entra de lleno al mercado editorial mexicano mediante la adquisición de Grupo Editorial Expansión (GEE). / No se precisó el monto de la operación, pero un artículo publicado en The Financial Times dijo que sumaría cerca de 100 millones de dólares.
GEE estaba en manos de Clemente Serna Alvear y de La Caisse de Depot et de Placement du Quebec, una firma de pensiones de Canadá. Sus anteriores dueños habían sido Walt Disney y Chilton Publishing.
Bajo la tutela de Serna, GEE tuvo su mejor desempeño. Las ventas de la empresa pasaron de 9 a 50 millones de dólares y sus publicaciones de 4 a 15 títulos de 1999 a la fecha. Destacan la revista de negocios Expansión y Quién , publicación de sociedad y espectáculos.
De acuerdo con analistas, la intención de Serna es enfocarse nuevamente al negocio de televisión satelital. Recientemente formó Quetzsat, en alianza con la estadounidense SES Americom y obtuvo la autorización para lanzar y operar un satélite, lo que requiere una inversión de 250 millones de dólares.
Time es una subsidiaria propiedad de Time Warner Inc. y una de las editoriales de revistas más importantes en el mundo. Publica 140 títulos (entre ellos Time , Fortune , People , Money y Sports Illustrated ) que son leídos por 168 millones de personas en el mundo cada mes.
Nota de Daniel Aguilar Juárez, El Universal, 17 de agosto.

Finalmente ayer se dio a conocer la compra del Grupo Expansión de Clemente Serna Alvear por parte de la estadounidense Time Warner. Desde hace mes y medio se sabía que la operación prácticamente se había cerrado y solo se esperaba su formalización. Desde que Medcom, la empresa de Serna Alvear, compró Expansión, se tuvo la visión de darle valor agregado y posicionamiento de marca en mercados muy competidos y dominados por grandes editoriales como Televisa. A ello se dedicó John Reuter en los últimos años y su mejor trofeo es el éxito que consiguió la revista Quién, y ahora la concreción de la operación de venta al mayor vendedor mundial de revistas. Habrá que preguntarse dos cosas después de la operación: ¿Hacia dónde llevará Time Inc. a Expansión y cuál será la reacción de la competencia?, y ¿qué otro paso dará Serna Alvear en el mundo de los negocios? Se dice que el negocio satelital le llama la atención. Veremos.
Samuel García, “El Observador”, El Universal, 17 de agosto.

Time Inc. anunció este martes la adquisición del Grupo Editorial Expansión (EE), una de las más diversificadas y rentables firmas de medios impresos en el mercado mexicano.
En un comunicado interno, John Reuter, director general de GEE, dijo al personal: “Como saben, en los últimos meses GEE estuvo en pláticas y negociaciones con varios grupos de inversionistas extranjeros que, debido a los buenos resultados de la empresa, estaban interesados en invertir en el Grupo”.
Reuter agregó: “Entre las propuestas recibidas, la mejor (sin revelar su monto) fue la de Time Inc. que planteó un compromiso absoluto, es decir, la opción para adquirir la empresa completa”.
El ejecutivo expresó que “por la importancia del tema y de nuestra empresa en el entorno empresarial mexicano, en semanas anteriores algunos medios retomaron el tema publicando rumores al respecto, sin que hubiese nada cerrado. Esto es normal en un proceso de este tipo”.
De ahí que ayer simultáneamente en Nueva York y en la Ciudad de México se diera a conocer formalmente que las negociaciones concluyeron exitosamente y Time Inc. se constituye como el accionista mayoritario de GGE.
De este modo, a partir de este martes se cierra un acuerdo por el cual GEE se integra oficialmente a Time Inc., la empresa editorial de revistas más grande e influyente del mundo. Time Inc. es el brazo editorial de Time Warner, el consorcio de medios más grande del planeta.
Desde que GEE fuera adquirido por la familia Serna en 1998, GEE ha tenido un crecimiento sostenido, con ventas que pasaron de 9 a 50 millones de dólares y sus publicaciones de 4 a 15 títulos, varias de ellas líderes en sus segmentos.
El mensaje de Reuter recalcó la calidad y profesionalismo del equipo humano: “Quiero decirles que, personalmente, me siento muy orgulloso de nuestra empresa y del equipo que hemos conformado. Una vez más revolucionamos los estándares de la industria editorial (en México) con un acontecimiento que no le sucede a cualquier empresa. Para ponerlo en palabras simples, nuestra alianza con Time Inc. nos pone en las grandes ligas internacionales.
“La empresa —aseguró Reuter— se manejará exactamente igual que hasta ahora. Alianzas como HFE, Mexicana, Audi, Sport City y otras continuarán trabajando de la misma forma”.
Nota de Reforma, 17 de agosto.

• Es el grupo de revistas más grande del mundo.
• Factura anualmente 5 mil 200 millones de dólares y en los últimos años ha tenido una de las trayectorias más sólidas en cuanto a crecimiento y desempeño financiero.
• Tiene más de 140 títulos, entre ellos muchos líderes absolutos en sus segmentos a nivel mundial: People, Time, InStyle, Wallpaper, Fortune, Sports Illustrated, Money, entre otros.
• Por 14 años consecutivos, People fue la revista número uno en ventas publicitarias en Estados Unidos, junto con Sports Illustrated y Time en segundo y cuarto lugar, respectivamente.
Nota de Reforma, 17 de agosto.

ERA YA PÚBLICO lo avanzado de sus gestiones y ayer por la tarde se cerró la operación en Nueva York. Se trata de la compra del Grupo Expansión, que era propiedad de MedCom, de Clemente Serna, por Time Inc., brazo editorial de Time Warner. En la industria se maneja una cifra cercana a los 60 millones de dólares. Expansión maneja 15 revistas y tiene una plantilla de 450 empleados. Se convino que no habrá cambios en el staff que continuará a cargo de John Reuter. Time, que encabeza Ann Moore, tiene más de 140 revistas como Time, People, Fortune, Sport Ilustrated y ventas por 5 mil 200 millones de dólares. Para Time México será su primer escalón en América Latina.
Alberto Aguilar, “Nombres, nombres y nombres”, Reforma, 17 de agosto.