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Firma acuerdo Televisa

Grupo Televisa y Univisión cerraron el acuerdo de inversión y extensión del contrato de licencia de programación existente entre ambas empresas, que contempla una inyección de capital de mil 200 millones de dólares por parte de la televisora mexicana.

Con esta operación, Televisa regresa a Univisión al obtener una participación de 5 por ciento de esta, una deuda convertible a capital equivalente al 30 por ciento, con la opción de hacerse de 5 por ciento adicional a partir del tercer año.

Manuel Jiménez Saldívar, analista de Ixe, dijo que el acuerdo asegura a Univisión la programación de Televisa por más tiempo y dejan atrás los pleitos legales que tenían, pues gran parte de la programación de Televisa es lo que ellos (Univisión) transmiten en su prime time y con lo que generan gran parte de su ingreso Este contrato de licencia de programación (PLA, por sus siglas en inglés) acordado por ambas televisoras, durará al menos hasta 2025 o siete años y medio después de que Televisa haya vendido la mayor parte de su posición inicial en Univisión.

El acuerdo incluye también el uso de las plataformas tradicionales y digitales de Univisión para distribuir la programación de Televisa, así como la posibilidad de que la mexicana emita en México contenido producido por Univisión.

"La creciente población hispana y el gran éxito de nuestro contenido en los Estados Unidos de América hacen que este sea el momento apropiado para ampliar nuestra oferta de contenido y extender nuestro acuerdo con Univisión", dijo Emilio Azcárraga Jean en un comunicado.

Sobre el refinanciamiento de la deuda de Univisión, Joe Uva, presidente y director general de la empresa, consideró que superó las expectativas.

"Refleja la confianza de la comunidad financiera en nuestro negocio y nuestros planes futuros. Esperamos maximizar el potencial de esta asociación estratégica en el futuro para atender de la mejor manera a nuestras audiencias y con base en nuestra fundación sólida seguir creciendo", mencionó Uva.

Con esta estrategia Televisa nuevamente participa en Univisión y está logrando incrementar el porcentaje de regalías que le cobra a esta empresa y le generará más ingreso y EBITDA en los próximos años, comentó Jiménez Saldívar.

El analista de Ixe detalló que los costos de adquisición de contenido para Univisión van a crecer; sin embargo, asegura durante más tiempo la programación de la televisora de Azcárraga Jean.




Por mercado hispano

Desde 2005, Televisa y Univisión comenzaron una serie de litigios por falta de pagos de regalías.


2005

Emilio Azcárraga Jean renuncia al Consejo de Administración de Univisión y demandó el pago de 5.2 millones de dólares por regalías no cubiertas y otros conceptos.



2007

Televisa dejó de ser accionista de Univisión y vendió en mil 94.37 millones de dólares su participación accionaria de 11 por ciento.



2009

Acuerdan que Televisa recibirá 3.5 millones de dólares en efectivo, mantener los 21 millones de dólares que Univisión prometió pagar y recibiría 65 millones de dólares en publicidad que Univisión pagaría hasta 2017.



2010

Concreta Televisa acuerdo de inversión por mil 200 millones de dólares con Univisión.




Desahoga deudas

El nuevo contrato alivia deudas millonarias a Univisión.


10,000 millones de dólares tiene Univisión por concepto de deudas.

130 millones de dólares pagará Televisa por 5 por ciento de Univisión.

5% de la televisora de EU puede comprar Televisa en 5 años.
REforma, 21 de diciembre.

Concretan sociedad Televisa-Univisión

Televisa y Univision anunciaron el cierre del acuerdo de inversión y la ampliación y extensión del contrato de licencia de programación que tienen, con lo cual lograron concretar la plataforma de medios y distribución de contenidos más grande de la comunidad hispana de Estados Unidos.

El acuerdo concretado entre Televisa y Univision brinda a la televisora mexicana una importante oportunidad para atender el mercado de habla hispana en Estados Unidos que se ha mantenido lejos de los ojos de los anunciantes, señalan los primeros análisis.

Se prevé que las empresas incrementen su gasto en publicidad dirigido al segmento de habla hispana no sólo por su tamaño, sino por el crecimiento que está experimentando, cita Banamex en un análisis del acuerdo.

Se indica que actualmente es el segmento más desatendido por la publicidad, con una inversión de apenas 0.5 por ciento del PIB de la población de habla hispana, contra 2.5 por ciento del total del mercado en ese país.

El acuerdo con Univision es también una oportunidad, pues es una empresa bien posicionada en ese mercado con más de 30 por ciento de participación.

Otro acuerdo entre las firmas es la licencia de programación para el territorio mexican,o en el que Televisa obtuvo el derecho de transmitir en México contenido producido por Univision.

Según lo informado por Televisa en un comunicado, el refinanciamiento de la deuda de Univision se completó bajo términos que superaron las expectativas.

Con respecto a este acuerdo, los analistas opinan que el potencial de crecimiento de Univision implica que el flujo de regalías que Televisa recibe por dicho convenio puedan generar un valor adicional en tres o cuatro años.

“Después de la inversión en Univision, Televisa debería tener 3 mil millones en efectivo bruto, y la terminación del acuerdo con Nextel podría ser una señal de que se acerca una consolidación del sector de cable en México”, comentaron los especialistas de Banamex.

Indicaron que tras el cierre del acuerdo la televisora propiedad de Emilio Azcárraga recibirá 11.91 por ciento de los ingresos totales de Univision por televisión de paga y multimedia, y a partir de 2016 las regalías aumentarán 16.22 por ciento.

Sin atención

0.5%
es la inversión en publicidad para la población de habla hispana en EU, frente a su PIB

Potencial

3 mil mdd
en efectivo bruto será lo que deberá tener Televisa después de la inversión en Univision

México • Susana Mendieta, Milenio, 21 de diciembre.

Frente de periodistas interpondrá demanda por “filtración dolosa"

Manuel Fuentes, presidente de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), informó que en los próximos días interpondrá, en nombre del Frente Nacional de Periodistas por la Libertad de Expresión, ante la Procuraduría General de la República (PGR), una “demanda penal en contra de quienes resulten responsables de la filtración dolosa de la declaración hecha por un testigo protegido sólo con la finalidad de afectar los intereses de un medio crítico al gobierno (Proceso) y a uno de sus reporteros”.

En breve entrevista durante un mitin realizado por dicho frente, al conmemorar sus dos años de existencia y en demanda de justicia para los periodistas “victimados y desaparecidos”, el litigante aseveró que aunque sea contradictorio recurrir a la instancia que presuntamente filtró el testimonio a Televisa, es el camino legal que se debe seguir.

“Antes de acudir ante instancias internacionales debemos agotar todas las nacionales y la Procuraduría General de la República es uno de los canales a los que debemos recurrir, pese a que ello pueda ser una autoinvestigación”, comentó.

Destacó que, de acuerdo con el Código Penal, ese tipo de testimonios deberían ser “confidenciales”, por lo cual la “filtración es un delito. Quien sea el responsable cometió un ilícito, lo cual amerita emprender acciones legales. Así, tentativamente, interpondremos la demanda la semana próxima”.

Durante el mitin, al cual acudieron periodistas de diversos medios, se expresó respaldo a Julian Assange, fundador de Wikileaks, y se criticó el afán de impedir que información de interés público sea conocida.

Se aseguró que lo ocurrido con Proceso “no puede quedar en denuncia pública”, porque además de ser una embestida contra ese medio abre la puerta para que otras publicaciones críticas del gobierno puedan ser víctimas de esas argucias, las cuales, indicaron, no se sabe si son amenaza o revancha por exponer “fallas, errores y abusos en la guerra del gobierno federal contra el narcotráfico”.

También se dio a conocer que el frente entregó en la PGR una petición de audiencia con el fiscal especial para la atención de delitos cometidos contra la libertad de expresión, Gustavo Rómulo Salas Chávez, y con el titular de dicha institución, Arturo Chávez Chávez, para “conocer cuáles son los pasos que proponen para acabar con la impunidad y con los asesinatos y desapariciones de comunicadores”.

En el escrito se menciona la “campaña gubernamental contra Proceso, los juicios que enfrenta la revista Contralínea y varios periodistas acusados de daño moral”. También se condena “el clima de violencia que prevalece en México, que el país ocupe el primer lugar en América Latina por número de asesinatos de informadores”. Sostiene que este año “han sido victimados 12 colegas y tres permanecen desaparecidos”.
Carolina Gómez Mena, La Jornada, 11 de diciembre.

Faltan recursos para radio digital

La transición de la radio analógica a la digital en México será complicada, por la falta de recursos de emisoras de provincia para adquirir nuevos equipos, advirtió Antonio Gallegos, presidente de la Asociación de Radiodifusores Independientes de México.

Antes de que inicie la migración digital, agregó, el Gobierno debe establecer un programa con los concesionarios, en el que se consideren las condiciones actuales de la economía nacional, la situación de la industria y el mercado publicitario.

"El proceso de digitalización de la radio tiene diversas implicaciones tecnológicas, jurídicas, financieras y mercadológicas. No es algo simple, que puede realizarse en poco tiempo y a un costo bajo", expresó.

Entre otras cosas, explicó, habrá que cambiar todos los equipos de transmisión y antenas de todas las emisoras y, obviamente, los millones de radiorreceptores en hogares y vehículos del país.

Asimismo, Gallegos dijo que antes de comprometerse con la digitalización de sus emisoras, es necesario haber terminado completamente el proceso de migración de AM a FM, el cual comenzó con algunos problemas, pero se está dando ya de forma ordenada.

La Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) refirió que, si bien durante sus primeras décadas la radiodifusión mexicana fue un ejemplo de innovación en el contexto internacional, paulatinamente la alcanzó el rezago tecnológico.

"México es hoy en día el país con mayor proporción de estaciones transmitiendo en Amplitud Modulada (AM) en el mundo. Adicionalmente, ha surgido la radiodifusión ilegal, que además de constituir una violación a las leyes mexicanas, interfiere las señales de las estaciones autorizadas", detalló.

La CIRT indica en el documento "Visión de la Industria de la Radio y la Televisión", que los concesionarios consideran pertinente impulsar la radio digital, puesto que esto generaría canales de transmisión adicionales, con lo cual se posibilitar la inclusión de nuevas estaciones.

Reforma, 9 de diciembre.

Ganan a Televisa canal 46 de cable

Televisa perdió, en segunda instancia, el amparo solicitado contra la negativa de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de prorrogar la concesión de su canal 46 de Cablevisión, por lo que el espectro queda disponible para licitarlo.

"Ya se ampararon (Televisa), ya pidieron revisión, y ya se resolvió en definitiva y de manera inatacable la sentencia, que se dictó en el expediente de amparo en revisión 378/2010 del Primer Tribunal Colegiado en materia adminstrativa en el DF", señalaron fuentes de la dependencia.

El espectro que corresponde a este canal, agregaron, queda disponible y la SCT tendrá que analizar la política de telecomunicaciones que se está tratando de impulsar, a fin de identificar al mejor postor para su venta en las mejores condiciones.

Sin embargo, Grupo Televisa afirmó que aún queda pendiente la resolución definitiva.

"... En contra de la resolución negativa emitida por la SCT, relativa a la solicitud de prórroga de la concesión, Cablevisión interpuso un recurso de revisión, en el que se sostuvieron los argumentos de fondo respectivos. Además, se solicitó la suspensión de los efectos de la resolución controvertida", refirió.

Agregó que la SCT negó la suspensión solicitada, circunstancia que fue impugnada por Cablevisión ante el Poder Judicial de la Federación, mismo que confirmó dicha negativa el pasado 2 de diciembre de 2010.

"Sin embargo, los argumentos de fondo que tienen por objeto impugnar la negativa de prórroga aún no han sido estudiados y mucho menos han sido objeto de pronunciamiento alguno, ni por la SCT, ni por algún juzgado o Tribunal del Poder Judicial Federal", señaló Grupo Televisa.

Lo único resuelto relativo a este asunto, sostuvo, tiene que ver solamente con la negativa de suspensión comentada quedando pendiente por consecuencia la resolución definitiva de fondo en este asunto.

Purificación Carpinteyro, ex subsecretaria de Comunicaciones de la SCT, afirmó que esta resolución abre nuevos espacios para otros competidores, que es lo que preocupaba a Televisa.

En tanto, Gabriel Sosa Plata, especialista en telecomunicaciones, señaló que con esta resolución de la Cofetel, se le caen a Televisa los planes de una nueva línea de negocios.

"Ellos habían hecho una solicitud, al igual que MVS para desarrollar un sistema móvil en estas frecuencias", explicó.

En el caso del canal 52 de MVS, que también solicitó su prórroga de manera extemporánea, aún se encuentra en litigio.




Viejo trámite

El proceso de la concesión del canal 46 comenzó en los 80, y no fue utilizado por Televisa. Ahora podrá licitarse para ser adquirido por otra empresa.

1983
Cablevisión solicita el manejo del canal 46.


1999
La autorización fue otorgada el 23 de septiembre a Televisa por una década.


2008
Al finalizar este año, la televisora debió solicitar la prórroga de la concesión.


2009
En abril fue presentada la petición.


2010
Febrero. La SCT anuncia que no refrendará la concesión del canal 46.
Diciembre. Informa que niegan, de manera definitva, el amparo a Televisa.

Reorma, 9 de diciembre.

Niega SSP atentar contra periodista

La Secretaría de Seguridad Pública federal rechazó ayer que su titular Genaro García Luna, o cualquier funcionario de esa dependencia, intenten dañar a la periodista Anabel Hernández, autora del libro "Los Señores del Narco".

La dependencia respondió, en un comunicado, a los señalamientos que Hernández hizo respecto a que fue enterada que se ofrece a agentes federales puestos de nivel en la SSP para quitarle la vida de manera accidental.

"Es falso y se niegan todas y cada una de las imputaciones vertidas por la señora Hernández consistentes en que el C Secretario y/o algún otro servidor público de esta institución hayan planeado o intenten por sí o por interpósita persona como lo asegura la periodista referida, querer comprar a agentes de la AFI para dañar su vida en un accidente, robo o secuestro", refirió el comunicado oficial.

La SSP también rechazó que ofrezca promociones a agentes federales a cambio de que provoquen un "accidente", un intento de robo, o algo que parezca fortuito para que la periodista pierda la vida.

Por la mañana, la periodista presentó una denuncia en la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal por una presunta amenaza de muerte en su contra de parte de funcionarios federales y solicitó seguridad para su persona.
Reforma, 4 de diciembre.

Acusa golpe político director de Proceso

El director de la revista Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, aseguró ayer que la difusión en Televisa del testimonio de Sergio Villarreal "El Grande" contra el reportero Ricardo Ravelo es un golpe político y no se debe ver como un debate periodístico con la televisora.

En entrevista con Sergio Sarmiento, en Radio Red, Rodríguez Castañeda dijo que hay una gran diferencia entre el testimonio de "El Grande" que publicó la revista -en el que asegura que conoció al Presidente Felipe Calderón- y el que transmitió Televisa, el cual consideró que era un montaje.

"Lo que no es creíble... y por eso no es comparable lo que publicó Proceso con lo que difundió (Joaquín) López Dóriga o Televisa, porque se produce evidentemente de forma arreglada, posterior a la publicación de Proceso.

"Resulta que a "El Grande" lo hacen decir lo que quieren y es increíble lo que dice, se siente ahí que es algo confabulado", señaló el director del semanario.

También aprovechó para "contradecir rotundamente" a Carlos Loret de Mola, quien en su noticiero de Televisa, aseguró que se trataba de un debate periodístico.

"No se trata de un debate periodístico, es un golpe eminentemente político", reviró Rodríguez Castañeda.

El directivo indicó que el domingo saldrá una publicación especial para abordar su caso de manera editorial donde se destaque la posición de Proceso frente a las acusaciones que hace el capo, ahora en su papel de testigo protegido.

Aclaró que en ocasiones no se nombraba a "El Grande" en las publicaciones porque no era digno de atención pública o no había información sobre él, ya que sólo es un sicario menor al servicio de otro más importante, y no porque haya dado un pago por ello.

"No es para que nos ocupáramos cada semana de él, publicamos lo que teníamos que publicar y después fue objeto de alguna atención nuestra de acuerdo con la información que obtuvimos.

"¡Qué bueno que 'El Grande' diga que hay que revisar el archivo de Proceso! eso es lo que hay que hacer, no creo que él sea particularmente lector atento de periódicos y menos de revistas de la calidad de Proceso", señaló.

Anunció que la revista analiza interponer una queja ante Derechos Humanos por la violación a la libertad de expresión.

"Consideramos que esto entra en el terreno de la violación a los derechos fundamentales que nos garantizan la libertad de expresión y sin duda, como en otros casos, estudiaremos la posibilidad de llevar a Comisiones de Derechos Humanos una queja como muchas otras que tomemos en nuestra ríspida relación con los distintos gobiernos", dijo.
Reforma, 4 de diciembre.

Embestida de Televisa contra Proceso, un ataque a la libertad de expresión

La embestida de Televisa contra el semanario Proceso, a causa de la presunta solicitud de sobornos del reportero Ricardo Ravelo al narcotraficante Sergio Villareal, El Grande, implica en el fondo un ataque contra la libertad de expresión, así como un intento de intimidar a los medios que no se pliegan a la línea de los grupos económicos y políticos más poderosos.

Acerca de lo anterior coincidieron representantes de organismos defensores de derechos humanos, quienes además cuestionaron la validez de los testimonios obtenidos en el marco del programa de testigos protegidos, una herramienta cuyos resultados pueden prestarse a la manipulación.

Humberto Guerrero, de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, advirtió que lo que está en juego en este asunto es la libertad de prensa, al tomar en cuenta la importancia de la revista como un medio con una perspectiva crítica sobre la actual situación de seguridad.

“Cuando Proceso da luz sobre la infiltración del narco en los más altos niveles del Estado y de la iniciativa privada, hay una reacción negativa y represiva en su contra”, utilizando un mecanismo de uso arbitrario como el programa de testigos protegidos, señaló.

Luego de la ofensiva mediática de Televisa, es probable que después “veamos el cierre de los canales para conocer las investigaciones, por lo que se dificultará tener certezas y saber cuáles son las verdaderas causas de estas acusaciones”.

Declaraciones en duda
Édgar Cortez, investigador del Instituto de Derechos Humanos y Democracia, también consideró que la libertad de expresión es el tema de fondo en la cargada de la televisora, con el riesgo de que los intereses económicos de un grupo se impongan por sobre los de la sociedad de estar bien informada y escuchar diversos puntos de vista.

De igual forma, manifestó, surge la pregunta sobre qué tanto se puede confiar en las declaraciones de un personaje como El Grande, que podrían estar siendo inducidas con el único interés de minar la credibilidad de un medio de comunicación independiente.

El riesgo implícito, advirtió Édgar Cortez, es que temas del narcotráfico y la inseguridad puedan ser utilizados como pretexto para justificar otros ajustes de cuentas, no sólo contra periódicos y revistas, sino incluso entre particulares.
Fernando Camacho Servín, La Crónica, 4 de diciembre.

Debe PGR indagar a periodista.- Poiré

Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, afirmó ayer que se debe investigar al periodista Ricardo Ravelo para confirmar o descartar el señalamiento que hizo en su contra el capo Sergio Villarreal Barragán de que recibió dinero del narcotráfico.

Un reporte difundido el miércoles en El Noticiero de Joaquín López Dóriga da a conocer declaraciones videograbadas de Villarreal Barragán, quien menciona haber entregado 50 mil dólares al periodista Ricardo Ravelo para que dejara de mencionarlo en el semanario Proceso.

"Es una acusación delicada de este sujeto, 'El Grande' me refiero, en contra de un reportero y esa acusación como cualquier otra declaración que haga una persona en el proceso de una averiguación previa tiene que ser deslindada, tienen que ser investigada", dijo el funcionario federal en entrevista con MVS Radio.

El también vocero del Gobierno federal en temas de seguridad precisó que la situación jurídica actual de "El Grande" es de testigo colaborador.

¿Es específicamente el grande un testigo colaborador?, se le cuestionó.

"Ya lo ha señalado en ese sentido la Procuraduría, así es", dijo.

"Es un testigo que tiene no solamente como posibilidad la obligación de responder a todo lo que le pide el Ministerio Público sino que eso implica que pueda ser usada esa información en otras investigaciones" El vocero federal informó que "El Grande" no cuenta con ningún privilegio y la información que está proporcionando todavía tiene que validarse.

"No existe ningún privilegio, lo que existe son excepciones o modalidades concretas determinas por la ley y eso se va valorando conforme se tengan todas las evidencias y se valora si la información ofrecida por el testigo es verdaderamente conducente a lograr el objetivo de la figura"

Las imputaciones de "El Grande" tienen lugar luego de que el semanario ha publicado diversos artículos sobre la vinculación de integrantes de la clase política con el narcotráfico.

Además, difundió un adelanto del libro de la periodista Anabel Hernández, titulado "Los señores del narco" y exhibe en la portada, a propósito de ese volumen, una foto del fallecido ex Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, a quien se le atribuyen negociaciones con el capo Joaquín Guzmán, "El Chapo", líder del Cártel de Sinaloa.

Poiré aprovechó para reiterar que no existe ninguna evidencia de un contacto entre "El Grande" y el Presidente Felipe Calderón, incluso dijo, la PGR ya desmintió que exista esa declaración del narcotraficante difundida por la revista Proceso.
Reforma, 3 de diciembre.

Rechaza Proceso narcoacusaciones

La revista Proceso rechazó las acusaciones de que recibió dinero del presunto narcotraficante Sergio Villarreal, "El Grande", y aseguró que se trata de una agresión orquestada desde Televisa por el Gobierno federal.

"Nueve días después de que este semanario dio a conocer declaraciones del presunto narcotraficante Sergio Villarreal, 'El Grande', según las cuales éste sostuvo un encuentro con el Presidente Felipe Calderón, Televisa, a través del noticiero que conduce Joaquín López Dóriga, acusó a 'Proceso' y al reportero Ricardo Ravelo de haber recibido dinero del narcotráfico para acallar información", sostuvo la publicación en un cable difundido por la agencia Apro titulado "Desde Televisa agresión a Proceso".

"'Proceso' rechaza estas afirmaciones y denuncia que se trata de una agresión en su contra orquestada por el Gobierno de Felipe Calderón en contubernio con Televisa", agrega.

El miércoles pasado, El Noticiero de López-Dóriga difundió un video donde "El Grande" asegura que Ravelo recibió dinero a cambio de dejar de mencionarlo.

Al repetir ayer el video de "El Grande" en su noticiario, Carlos Loret de Mola aclaró que las declaraciones de Villarreal fueron hechas el 24 de noviembre, no el 4 del mismo mes, como lo señalara López-Dóriga el miércoles.

En tanto, Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, dijo que las acusaciones son contra el periodista y no contra Proceso.
Reforma, 3 de diciembre.

La SIEDO citará al reportero Ravelo para que declare “lo que a su derecho convenga"

La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) citará a Ricardo Ravelo, reportero de la revista Proceso, para que declare “lo que a su derecho convenga”, en respuesta a los señalamientos del narcotraficante Sergio Villarreal Barragán en los que le imputa haber recibido 50 mil dólares para no seguir publicando cosas que lo afectaran. El Grande, como las autoridades también identifican al ex integrante del cártel Beltrán Leyva, oficialmente rindió esa declaración ministerial en su calidad de “testigo colaborador” de la Procuraduría General de la República (PGR), señalando que a ello se acogió “porque era parte de la delincuencia organizada”.

A ese respecto, el vocero del gabinete de seguridad nacional, Alejandro Poiré, declaró que lo dicho por Villarreal Barragán es en contra del periodista y no contra la revista Proceso. Durante una entrevista con MVS Radio, el funcionario indicó: “Es una acusación delicada de este sujeto, El Grande me refiero, en contra de un reportero y esa acusación, como cualquier otra declaración que haga una persona en el proceso de una averiguación previa, tiene que ser deslindada, tiene que ser investigada”.

Fuga de información
Funcionarios de la PGR también revelaron que la dependencia inició una averiguación previa, por órdenes del procurador Arturo Chávez Chávez, para identificar y proceder penalmente contra el responsable de haber entregado a la empresa Televisa la grabación y texto de la declaración que Villarreal Barragán rindió el pasado 24 de noviembre, y que según la información obtenida fue integrada a una averiguación previa hasta el pasado día 30.

Los antecedentes del caso se ubican en la nota publicada en la revista Proceso el 21 de noviembre y la cual se tituló “El Grande, hasta con Calderón convivió”, y en la que se mencionó que cuando el senador por Coahuila, Guillermo Anaya Llamas, presentó al capo con el mandatario, el legislador habría dicho: “cualquier cosa que se ofrezca, queda a sus órdenes”, refiriéndose a Villarreal Barragán, a lo que el presidente contestó: “igualmente”.

Según la información obtenida de funcionarios de la SIEDO, la noche del 23 de noviembre (dos días después de la publicación y uno antes de la declaración ministerial de El Grande), la titular de esa subprocuraduría, Marisela Morales, “se reunió con Villarreal Barragán en su oficina y a puerta cerrada”.

De acuerdo con la copia de las actuaciones ministeriales, a las 13:51 horas del 24 de noviembre, Angélica Herrera Rivero, agente del Ministerio Público adscrita a la SIEDO, realizó la diligencia en algún lugar de la ciudad de México que no se precisa, a pesar de que El Grande se encuentra, supuestamente, bajo arraigo y en una celda del centro de mando de la Policía Federal en la delegación Iztapalapa.

Villarreal Barragán declaró si asistencia de un abogado, supuestamente porque no fue su deseo, y sin mediar pregunta alguna dijo que comparecía voluntariamente y comenzó diciendo que lo hacía en su “calidad de testigo colaborador a lo cual me acogí porque era parte de la delincuencia organizada relacionado con el cártel de los hermanos Beltrán Leyva”.

Luego de narrar sus inicios como delincuente, otra vez sin pregunta de por medio, aludió a Ricardo Ravelo, y cosas que relacionaban la supuesta entrega del dinero al periodista, pero el capo no mencionó si entregaría pruebas de sus imputaciones y según las declaraciones vertidas dos de los que podrían corroborar sus afirmaciones ya están muertos el presunto comandante al que identifica como Beretta y Arturo Beltrán Leyva, El Barbas.

La declaración ministerial solamente fue para hablar de Ricardo Ravelo, la revista Proceso y la presunta entrega de dinero a cambio de que cesara sus publicaciones, ninguna otra mención ni pregunta respecto de las actividades o ilícitos que cometió al servicio de los Beltrán Leyva.

La revelación de las declaraciones de El Grande en las que menciona a Ricardo Ravelo, se dieron por parte de Televisa, tres días después de que Proceso publicara un artículo titulado “Testigos protegidos: creerles a conveniencia”, firmado por el mismo periodista, y otro texto en el que se señala que el fallecido ex secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, instrumentó una operación para pactar con el capo del cártel de Sinaloa Joaquín Guzmán Loera.

La PGR oficialmente se mantuvo en silencio respecto del caso, aunque funcionarios de la esa institución confirmaron que se citará al periodista en calidad de “testigo” para que declare y refute los dichos del narcotraficante, y en paralelo se inició una investigación para deslindar responsabilidades por la filtración del testimonio ministerial.
Gustavo Castillo y Alfredo Méndez, La Jornada, 3 de diciembre.

López Dóriga contra Proceso

Joaquín López Dóriga: Anoche, voy a entrar a este tema, anoche presenté en El Noticiero, presenté la información en la que un jefe del crimen organizado, Sergio Villarreal, identificado en ese mundo como El Grande, ya en su papel de testigo colaborador o testigo protegido de la PGR declaró haber pagado 50 mil dólares a un reportero de Proceso para que lo dejara fuera de la información del semanario.

Esto provocó esta mañana una airada reacción tanto del director de Proceso, Rafael Rodríguez, como del reportero, Ricardo Arévalo (sic), señalado por Villarreal como el receptor del dinero a través de una tercera persona, identificada El comandante Beretta.

Tanto Rodríguez como Ravelo, especializado en la cobertura de temas de narcotráfico, denunciaron un complot del gobierno de Calderón en contubernio, dijeron, con Televisa, anunciando el director de Proceso que demandaría a Televisa por las acusaciones. Para esa hora Proceso, desde anoche, pues, había subido un comunicado en su portal diciendo que Televisa acusaba, lo que es mentira, Noticieros Televisa no acusó, dio conocer la versión de un testigo protegido, método que Proceso ha hecho suyo y ha utilizado como recurso periodístico a lo largo de años y años.

El punto central de su argumentación es que los testigos protegidos mienten, lo que es verdad, exactamente, eso fue lo que dije anoche en Tercer Grado. Se les ha dado una fe pública a esos testigos protegidos, en la misma revista Proceso, de la que carecemos todos los demás mexicanos.

Esa afirmación, “los testigos protegidos mienten”, les crea un conflicto derivado de su método, por años dieron credibilidad de hecho cierto, ya sin estar sujeto a comprobación, verdad absoluta, a las declaraciones de testigos protegidos.

Y ahora que uno se les revuelve, dicen que no se les puede creer. Lo que es verdad, vamos, lo que siempre ha sido verdad. Pero los coloca en un dilema central: el uso periodístico de verdad no sujeta a comprobación que hicieron una y otra vez, lo que podría abrir una ya para mí inaplazable y sanísima discusión de la valoración y uso de esas versiones de testigos protegidos.

Por cuanto al manejo de que Televisa, como dice Proceso, acusó a Proceso, esto también es falso. El que acusa se llama Sergio Villarreal, alias El Grande, y es un testigo protegido de la PGR.

La Jornada, 3 de diciembre.


Televisa planeó el linchamiento mediático al ver afectados sus intereses: académica

La información difundida el pasado miércoles en el principal noticiario de Televisa, bajo la conducción de Joaquín López Dóriga, respecto de que el reportero Ricardo Ravelo, del semanario Proceso, recibe dinero de jefes del narcotráfico, es un ajuste de cuentas contra un medio crítico que resulta incómodo a la emisora, afirmaron académicos universitarios y defensores de derechos humanos.

Alma Rosa Alva de la Selva, investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y también colaboradora del semanario, consideró que el planteamiento de la televisora es un “linchamiento mediático” hacia una revista que ha revelado sus proyectos y maniobras, sobre todo en el área de telecomunicaciones y en los relacionados con figuras públicas con miras al proceso electoral de 2012.

Por su parte, Omar Raúl Martínez, director de la Revista Mexicana de Comunicación y docente de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, consideró “el colmo que las autoridades, en lo que pudiera interpretarse como un acto de revancha por la incisiva cobertura informativa de Proceso en torno al presidente Calderón y a la voracidad empresarial de Televisa, erigen un tribunal mediático para señalar la presunta complicidad con el narco de un reportero a partir de los dichos de un testigo protegido”.

Señaló que el mensaje contra el oficio periodístico “no podría ser más ominoso. En este caso, el arrinconamiento del trabajo periodístico parecería provenir ahora desde el gobierno federal bajo el dictado de los propios narcotraficantes”.

Por separado, la doctora Josefina Hernández Téllez, académica de la FCPS, criticó que un noticiario de horario estelar dé credibilidad y foro a un delincuente, que “evidentemente carece de ética y responsabilidad social” en detrimento de un medio “que ha probado su vocación por la información equilibrada, plural, crítica”, y que se ha sostenido “contra viento y marea”.

Gloria Ramírez, presidenta de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, afirmó que en México la justicia parece estar dirimiéndose en los medios, una facultad que las televisoras pretenden ejercer al margen de las vías institucionales. “Estas cuestiones no deben servir para coartar la libertad de expresión o para desprestigiar a algún medio. Sería lamentable que Televisa se extralimitara, utilizando su poder como si fuera un Ministerio Público, bajo la sospecha de estar realizando un ajuste de cuentas”, señaló.

En este caso, habría que exigirle certidumbre a la emisora sobre los elementos de sus noticias, para no dar pie a las versiones de que está usando la pantalla para atacar a la revista por su línea editorial crítica, dijo.

La secretaria ejecutiva de la Red Todos los Derechos para Todos y Todas, Agnieszka Raczynska, advirtió que lo que subyace en este caso es un ataque a la libertad de expresión, ya que obstaculizar de cualquier forma el trabajo de los periodistas pone en riesgo la frágil democracia del país.

“Me preguntaría si lo que se hizo fue para generar el debate y clarificar información, o para inhibir la actuación de un medio como Proceso” y, por tanto, definir cuál debe ser la actuación de las autoridades frente a este hecho, aseveró.

De su lado, el catedrático e investigador universitario Víctor Flores Olea afirmó que “es lamentable que existan pugnas entre medios de difusión importantes, pero también es importante que se denuncien los casos cuando pueda haber malos manejos.

“Sin embargo, de aclararse las cosas, creo que Televisa tendría también cola que le pisen. Asumir el papel virginal en una cuestión así, no sé si sea lo que le corresponde. Es lamentable que haya ese tipo de ataques que se refieren a la solvencia moral y a la integridad de los actores de este episodio. Lo de Televisa me parece una cuestión un poco turbia en la que nadie gana”.
Carlos Paul, Ariane Díaz y Fernando Camacho, La Jornada, 3 de diciembre.

“Es un asunto entre particulares”: SG

El caso Televisa-Proceso no es un asunto de gobernabilidad, sino de diferencias entre particulares, aseveró el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación (SG), Juan Marcos Gutiérrez.

El funcionario fue lacónico en su respuesta sobre el tema. Se limitó a comentar que las declaraciones hechas en instancias de procuración de justicia tendrán que seguir su curso en ese ámbito.

“Las acusaciones y señalamientos que se hagan en el marco de la ley son responsabilidad de quien las hace. No es un problema de gobernabilidad el que particulares se acusen entre sí, ni siquiera que acusen a autoridades mientras tengamos instituciones como las que tenemos capaces de dirimir esas diferencias”, afirmó en entrevista.

El senador panista Ulises Ramírez, mencionado en el fragmento de un libro difundido por la revista, en el que se le imputan presuntos arreglos con el narcotráfico, se reunió ayer en privado con el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, para definir –aseguró– los últimos pasos hacia la aprobación del mando único policial en los estados.

Al término del encuentro, calificó de “ridícula y absurda” la información contenida en el libro de Anabel Hernández (del cual Proceso publicó un adelanto en el número de esta semana), y advirtió que demandará a la periodista y al semanario por daño moral.

Consideró que el “ataque” proviene de sus contrincantes políticos, especialmente el PRI, opositor a la alianza PAN-PRD en el estado de México, de la cual este legislador busca ser el candidato.

Ramírez, quien fue coordinador de asesores del extinto secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño, aseveró que hay “muestras claras” de su participación en la lucha contra el crimen organizado, en su calidad de presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado y luego como impulsor del acuerdo por la seguridad.

Así, negó dicho señalamiento (supuestamente él y Mouriño “vendieron” a Beltrán Leyva la plaza del estado de México en 10 millones de dólares y él se habría quedado con un millón). “Ese señalamiento es hasta de risa”.

Del caso Televisa-Proceso, derivado de las declaraciones de un presunto narcotraficante en la que asegura –en su calidad de “testigo colaborador” de las autoridades federales– que un reportero de esa publicación lo intentó extorsionar, el senador Ramírez señaló:

“La verdad, se desvistió; se puso al descubierto las actividades ilícitas que está teniendo la misma revista; le señalaría a las autoridades que tomen cartas en el asunto porque eso puede llegar a ser hasta complicidad de esa revista”, advirtió.
Fabiola Martínez, La Jornada, 3 de diciembre.

“Es una agresión orquestada por el gobierno en contubernio con Televisa"

Nueve días después de que este semanario dio a conocer declaraciones del presunto narcotraficante Sergio Villarreal, El Grande, según las cuales éste sostuvo un encuentro con el presidente Felipe Calderón, Televisa, a través del noticiero que conduce Joaquín López Dóriga, acusó a Proceso y al reportero Ricardo Ravelo de haber recibido dinero del narcotráfico para acallar información.

Proceso rechaza estas afirmaciones y denuncia que se trata de una agresión en su contra orquestada por el gobierno de Felipe Calderón en contubernio con Televisa.

El montaje de la acusación salta a la vista a partir de un dato: de acuerdo con la versión de Televisa, el supuesto testimonio de El Grande en el que se acusa a Proceso fue rendido el pasado 4 de noviembre. Sin embargo, El Grande alude a una portada publicada 17 días después, el 21 de noviembre.

La revelación del reportaje de Ricardo Ravelo, titulado en la portada del semanario “El Grande. Hasta con Calderón convivió”, detalla que según Sergio Villarreal el senador panista Guillermo Anaya Llamas lo presentó con el presidente Calderón en el bautizo de su hija Elsa Anaya.

De acuerdo con ese testimonio, El Grande saludó a Calderón y le dijo: “Cualquier cosa que se le ofrezca, quedo a sus órdenes”, a lo que Calderón contestó: “Igualmente”.

Una semana después –en la edición 1778 del domingo 28 de noviembre–, Proceso difundió el adelanto del libro Los señores del narco, de la periodista Anabel Hernández, en el que revela la decisión del gobierno calderonista de establecer contacto directo con jefes de los narcos y en particular con Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

La embestida en contra de Proceso se da en este contexto de notas periodísticas que tocan directamente al Presidente de la República y al que fuera su principal colaborador, Juan Camilo Mouriño, jefe de la Oficina de la Presidencia y secretario de Gobernación.

No es la primera vez que Televisa orquesta campañas contra empresas, personajes políticos e inclusive otros medios de comunicación que afectan sus intereses. Tampoco es la primera vez que Televisa se presta como instrumento del gobierno federal para golpear a medios de información críticos.

Esta semana, en su edición número 1778, Proceso publica un reportaje sobre el uso de los testigos protegidos a conveniencia del gobierno federal. En el epígrafe de ese reportaje, se apunta: “Mientras algunos testigos protegidos estelares de la PGR que han hecho delaciones relevantes son ejecutados, otros ven cómo matan a sus parientes tras acusar a altos funcionarios que tienen nexos con el narcotráfico. El programa correspondiente, junto con la Operación Limpieza, se dirige al fracaso por tres razones: la mayoría de los declarantes mienten, cuando dicen la verdad no les brindan la debida protección y, por último, las mismas autoridades desestiman delaciones que afectan a ciertos personajes del gobierno que reciben trato de intocables”.

Y es justamente este uso “a conveniencia” del testimonio de El Grande el que ahora utiliza el gobierno federal, a través de Televisa, para agredir a Proceso.
La Jornada, 3 de diciembre.

“De Presidencia o PGR, orden de filtrar declaración de El Grande"

Televisa no acusa, quien lo hace es Sergio Villarreal, El Grande, quien está en manos de la Procuraduría General de la República (PGR)”, dice el conductor Joaquín López Dóriga en su programa de radio vespertino, ya desatada la desigual batalla entre el poderoso consorcio televisivo y el semanario Proceso.

Aunque el vocero del gobierno federal, Alejandro Poiré, afirma que el implicado es el reportero Ricardo Ravelo –quien, según El Grande, le pidió 50 mil dólares para que dejara de mencionarlo–, y no la revista para la que trabaja, Televisa mantiene en su portal la cabeza que dice así: “El Grande acusa a Proceso de recibir dinero del narco”.

–López Dóriga dice que ellos no acusan.

–La orden para filtrar esa declaración es de la Presidencia de la República o de la PGR, o de ambas. Pero el instrumento es Televisa –dice a este diario el reportero Ricardo Ravelo, quien desde muy temprano queda, tras el golpazo en la pantalla, del otro lado de la barrera, como declarante.

En un comunicado tempranero, Proceso sostiene que el “montaje” queda en evidencia cuando Televisa informa que la declaración de Villarreal fue videograbada el 4 de noviembre. Pero como el capo se refiere a una edición de la revista publicada 17 días después, en su noticiero de la mañana del jueves Televisa se corrige: fue el 24 de noviembre.

Ravelo aporta otro dato que mete dudas sobre el testimonio de Villarreal: “No hay ni siquiera coincidencia en las fechas. El Grande dice que lo hicimos famoso por notas publicadas entre 2003 y 2006, cuando el primer reportaje donde se le menciona fue publicado en 2007”.

La nota que provocó la filtración es, a decir de Ravelo, la que informa, también sobre la base de documentos ministeriales, que el senador panista Guillermo Anaya presentó a Villarreal con el presidente Felipe Calderón en la fiesta de bautismo de su hija. Dicha información ha sido tajantemente rechazada por el gobierno.

–Una línea argumental de los periodistas de Televisa es que Proceso está recibiendo una sopa de su propio chocolate, que “el método se le vuelve en contra”.

–En ese reportaje no sólo se alude al Presidente, sino también a los asesinatos cometidos por los Beltrán Leyva, a cómo planearon el crimen de Édgar Millán Gómez (comisionado de la Policía Federal Preventiva), a los asesinatos de altos funcionarios de aduanas del aeropuerto de la ciudad de México, a la corrupción en las corporaciones policiacas que el mismo gobierno ha reconocido, y sólo en un párrafo a ese encuentro entre Calderón y Villarreal. En cambio, lo presentado por Televisa se centra en un solo asunto. Es totalmente fabricado para atacar a Proceso. Son dos contextos totalmente distintos.

A fin de cuentas, dice Ravelo, el “golpe bajo” de Televisa no hace “sino confirmar lo que publicamos: que el gobierno tiene testigos dispuestos a colaborar en lo que les pidan, y que lo están utilizando”.

El pecado de no estar en Iniciativa México
A lo largo del día, la nota es la información principal de los noticieros de Televisa, tanto en la pantalla como en radio e Internet, donde se colocan el video presentado la noche del miércoles y una copia en PDF de la declaración ministerial de Villarreal, ya con la fecha del 24 de noviembre.

Es un despliegue quizá mayor que el usado en los anteriores enfrentamientos de Televisa con otros periodistas.

“En el caso de Carmen Aristegui y mío fue un desplegado, y ahora parece que no les pareció suficiente”, dice Jenaro Villamil, también reportero de Proceso y autor del libro El sexenio de Televisa, cuando alude a la inserción que la televisora pagó para acusarlos de mentirosos, tras la difusión de datos sobre sus contratos con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

“Televisa utiliza la pantalla para defender sus intereses empresariales y para linchar a quienes considera enemigos o estorbos. Y en todos los casos ha contado con la venia, si no es con la colaboración, del gobierno”, asevera el periodista.

Villamil cita los casos del Bar Bar, de una campaña contra el diario Reforma y el más reciente del presunto diálogo entre un alto funcionario del IMSS y el gerente de una empresa farmacéutica, que luego resultó ser la conversación entre dos ejecutivos privados. “Cometieron la pifia, pero cuando supuestamente corrigieron ya no cambiaron nada de lo que habían editorializado en todos sus espacios, no sólo en un noticiero, porque cuando deciden dictan línea a todos sus conductores.

“El común denominador”, sigue Villamil, “es que todos los medios que han enfrentado no participan en la Iniciativa México.”

Las amenazas de “gente de Villarreal”
A lo largo del día, el reportero Ravelo insiste, una y otra vez, en que nunca ha tenido contacto con Villarreal ni con otras personas que el testigo protegido menciona en su declaración. “Es un infundio, no hay nada, a él lo conocí por fotografías, cuando fue detenido en Puebla”.

Ravelo remite a su trabajo periodístico para asegurar que las afirmaciones del testigo de la PGR son insostenibles. Afirma, por ejemplo, que siguió publicando información sobre Villarreal cuando era “periodísticamente relevante”. “Fueron dos o tres reportajes, uno de ellos cuando lo mencionamos, hace un año, como posible sucesor de Arturo Beltrán Leyva, luego de que éste fuera abatido en Cuernavaca”.

Todo lo anterior no significa que el contacto entre la revista y el capo testigo haya sido inexistente. Ravelo cuenta que en 2008 decidió cancelar su asistencia a una mesa redonda en Monterrey luego de recibir amenazas de muerte, vía correo electrónico, “de gente de Villarreal”. Las amenazas, abunda, iban dirigidas contra él y contra el director de la revista, Rafael Rodríguez Castañeda.

El periodista Ravelo señala que al cubrir el tema del narcotráfico siempre ha temido por su seguridad personal. Ahora, tras la difusión de la declaración de Villarreal, apunta que quizá “algunas organizaciones criminales puedan sentirse alentadas para actuar en mi contra”. Eso es lo que le preocupa, dice en el remate, porque “lo demás (la acusación de haber recibido dólares del narco) me tiene sin cuidado, ya que en mi trabajo me he ceñido a un comportamiento profesional ético”.
Arturo Cano, El Universal, 3 de diciembre.

El Grande acusa de extorsión a periodista de la revista Proceso

La empresa Televisa difundió ayer en su portal de Internet una copia de la declaración ministerial del presunto narcotraficante y testigo protegido del gobierno federal, Sergio Villarreal Barragán, El Grande, en contra del periodista Ricardo Ravelo, de la revista Proceso, a quien acusa de extorsión.

El semanario Proceso, por su lado, rechazó ayer mismo en su página de Internet la información referida, y aseveró que se trata de una agresión en su contra orquestada por el gobierno del presidente Felipe Calderón, en contubernio con Televisa.

Y el periodista Ravelo, en entrevista con MVS Radio, desmintió que tenga vínculos con Villarreal Barragán, y dijo que esto “se lee como debe leerse: como un golpe bajo del gobierno en contubernio con la empresa que sirve a sus intereses, Televisa. No lo puedo ver de otra manera”.

El documento difundido por la televisora, fechado –según se dijo primero el 4 de noviembre, y después que el 24 del mismo mes—, contiene las acusaciones de El Grande, presunto operador de los hermanos Beltrán Leyva, en las que afirma que el reportero le exigió un pago de 50 mil dólares para no mencionarlo en sus reportajes sobre el narcotráfico.

La aseveración del testigo protegido del gobierno fue difundida inicialmente por Televisa el miércoles por la noche, en el Noticiario, que conduce el periodista Joaquín López Dóriga, al igual que en otros noticiarios de la empresa, y ayer fue colocada en el portal de Internet.

La empresa televisiva señala cómo Proceso “ha dado seguimiento a los temas relacionados con el narcotráfico y ha usado como base de muchos de sus artículos declaraciones de testigos protegidos. Hoy, uno de sus reporteros y la revista misma se ven acusados por un testigo colaborador (El Grande)”.

Las declaraciones de El Grande, difundió Televisa, fueron hechas ante la agente del Ministerio Público adscrito a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencuia Organizada, Angélica Herrera Rivero.
La Crónica, 3 de diciembre.

Difunde Televisa narcoacusaciones contra Proceso

La revista "Proceso" recibió dinero de Sergio Villarreal, "El Grande", un narcotraficante recientemente detenido que trabajaba para el Cártel de Sinaloa, según afirmó un reporte de El Noticiero de Joaquín López Dóriga.

Conforme el reporte, Villarreal declaró que el reportero Ricardo Ravelo, de "Proceso", recibió dinero a cambio dejar de mencionar a dicho capo.

La nota televisiva combina declaraciones videograbadas de Villarreal -hoy testigo protegido-con declaraciones ministeriales.

Las imputaciones contra "Proceso" tienen lugar luego de que el semanario ha publicado diversos materiales vinculado a integrantes de la clase política con el narcotráfico, así como de la publicación del libro del periodista Jenaro Villamil titulado "El sexenio de Televisa", donde documenta el poder de la televisora en los últimos años.

Además, el número más reciente de "Proceso" -en circulación esta semana-, difunde un adelanto del libro de la periodista Anabel Hernández, titulado "Los señores del narco" y exhibe en la portada, a propósito de ese volumen, una foto del fallecido ex Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, a quien se le atribuyen negociaciones con Joaquín Guzmán, "El Chapo".

En la información difundida en el noticiario de la noche, Joaquín López Dóriga, se refirió a la revista diciendo que "a lo largo de los últimos años, el tema del narcotráfico ha sido uno de los predominantes en el semanario 'Proceso' que fundó don Julio Scherer García. Su principal fuente de información han sido acusaciones e imputaciones de los llamados testigos protegidos con el riesgo claro que implica el dar como verdades consumadas dichos sin comprobar.

"Hoy las acusaciones se dirigen contra la revista 'Proceso' y provienen de un jefe del crimen organizado, quien asegura que el semanario 'Proceso' recibe dinero de jefes del narcotráfico", señaló el conductor.

En la nota, se señala que de acuerdo con las declaraciones de "El Grande", detenido el 12 de septiembre en Puebla y ligado al cártel de los Beltrán Leyva, se involucra a Ravelo, "asignado a la información relacionada con el narcotráfico y la PGR".

"La revista 'Proceso' ha dado seguimiento a los temas vinculados al narcotráfico y ha usado como base en muchos de sus artículos, declaraciones de testigos protegidos uno de sus reporteros, Ricardo Ravelo, y la revista misma, se ven acusados por ese testigo colaborador", añade la nota Según la información, el reportero habría recibido dinero del narcotráfico de manera regular para no difundir información sobre algunos grupos, y la misma revista habría recibido 50 mil dólares con el mismo propósito.

"El Grande", ahora "testigo colaborador" de las autoridades federales, señaló en su declaración ministerial que no conocía a las personas con las que lo involucró la revista.

El material publicado por "Proceso" hace unas semanas hacía referencia a diversos presuntos contactos de Villarreal con integrantes de la clase política y mandos policiales.
Reforma, 2 de diciembre.

La radio tiene que ser lúdica y subversiva: Rodrigo de Oyarzabal

¿Cómo hubiera sido o pudiera ser la radio comercial si transmitiera la música mexicana en toda su diversidad, desde Óscar Chávez hasta Las Ultrasónicas? “¿Qué hubiera pasado si se transmitiera con igualdad la producción de los compositores mexicanos, si cohabitaran las canciones de José Alfredo Jiménez con las de Real de Catorce?” Esto se lo planteó el programador musical Rodrigo de Oyarzabal y creó el maratón musical ¿Qué tantos son dos siglos? (una hipotética transmisión radiofónica), que se emitirá por Radio Educación este fin de semana.

A lo largo de 18 horas, ofrecerá un amplio abanico de géneros –corridos, sones, rock, blues y más–, que abarcan dos siglos, agrupados en bloques temáticos, como la Independencia, la tercera raíz, distintos tipos de amores (románticos, “no te azotes que hay chayotes”, violencia de género, cachondos, “amores perros”), los superhéroes, las carpas, los trenes, la migración campo-ciudad, la familia mexicana, la relación México-Estados Unidos, Tlatelolco, el narco y 2012, entre muchos otros.

Los bloques van acompañados de textos acerca del tema.

Por mencionar uno, en el bloque de 2012 dos de las canciones que se incluirán serán Marcelo, de Choluis, y Metrosexual, de Amandititita.

“La radio que no es lúdica y subversiva no es radio”, lanza Rodrigo de Oyarzabal en entrevista. “La música tiene que provocar.” Bajo esta premisa hace su trabajo de programador musical.

“El músico organiza silencios y sonidos. El programador, piezas musicales para proponer un discurso radiofónico”, dice.

El maratón culminará con Septiembre mentiroso, de On’tá, en la cual se escucha: “Voy a decir que independencia es una historia que ahora nos sigue faltando”. Desde hace 25 años, De Oyarzabal la ha programado cada día 19 de ese mes, en el aniversario del terremoto.

Muchas canciones “siguen respondiendo a una realidad que no ha variado”, como Bulldog Blues, de Jaime López. Sólo hace falta cambiar el año y dejar la letra igual: “Y en 88, sexenios después, saltando a la cancha, va el PRI otra vez”.

Para el programador, “Jaime es un visionario. Compositores como él debería haber muchos”.

También ofrecerá bloques de piezas cantadas por mujeres a hombres “gandallas”, y cómo el discurso ha ido cambiando, desde La mensa, con Lucha Reyes (“Y aunque me siento lacia, lacia, no te imagines que me voy a conformar, pues con otro daré el changazo, pero pa vestir santos no me he de quedar”), hasta Qué grosero, de Las Ultrasónicas (“Vales madre, sí sí, vales verga, una nena como yo no se toma a la ligera”).
Ofrecerá Canción mixteca, con Los Tigres del Norte, en la versión que grabaron para el disco San Patricio, de The Cheiftains, destacado grupo de música tradicional irlandesa que ha realizado numerosas obras conjuntas con músicos de varios países.

Cecilia Toussaint también estará presente. De Oyarzabal participó en la producción del ya clásico del rock mexicano, el álbum Arpía.

Gloria Trevi, “mucho más gruesa que muchos”, también será programada. Hace muchos años, De Oyarzabal la entrevistó. “Como diría Jaime López, sólo a los dogmáticos los castiga Dios”, lanza el programador. “Tienes que ponerlo y contextualizarlo, que el radioescucha tenga otra visión de esas canciones.”

En uno de los bloques se recorrerán los estados donde ha habido más muertes por la violencia relacionada con el narcotráfico.

También ofrecerá “corridos modernos”, como los inspirados en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y Digna Ochoa.

Varias canciones serán versiones de la original, como el caso de Vieja gorda y callada, de León Chávez Teixeiro, de la cual se programará la versión de Guillermo Briseño.

Especie de homenaje

El maratón será “una especie de homenaje a mi madre mixcoaqueña. Muchas de las canciones me las cantaba ella”, sigue De Oyarzabal.

Anuncia que las primeras tres personas que se comuniquen a la radio (vía telefónica y quizá Twitter y Facebook) con una propuesta de 25 canciones, debidamente documentada, podrán transmitirla y comentarla, durante los primeros tres sábados de enero.

El programador aclara que no todo lo incluido es de su gusto personal: “No puedes erigirte como el que dice qué es bueno y qué es malo”. Más bien, invita a que los radioescuchas “encuentren su propia historia dentro de ésta”.

¿Qué tantos son dos siglos? (Una hipotética transmisión radiofónica) se emitirá por Radio Educación (1060AM, www.radioeducacion.edu.mx) el sábado 27, de las 16 horas a las 24 horas, y el domingo 28, de la medianoche a las 7 horas, y ese mismo día de 18 a 21 horas.

Tania Molina, La Jornada, 26 de noviembre.

MVS acusa a Televisa de censurar campaña de publicidad para Dish

Televisa y MVS Comunicaciones son los protagonistas del nuevo enfrentamiento en el sector de las telecomunicaciones que, desde su arranque, ya se convirtió en una “papa caliente” para las autoridades: MVS acusa a Televisa de “censurar” una campaña publicitaria para impulsar la contratación de los servicios de televisión de paga ofrecidos por su filial Dish, e incurrir en prácticas monopólicas y anticompetitivas.

Es la nueva edición de una serie de conflictos en los que Televisa ha sido la principal protagonista. Recientemente la mayor televisora de habla hispana en el mundo se vio obligada a renunciar a su sociedad con Nextel para explotar las radiofrecuencias que, en medio del escándalo, habían obtenido en la llamada licitación 21.

A pesar de haber aceptado un anticipo de 10 millones de pesos para transmitir la pauta publicitaria en sus canales de televisión abierta, Televisa rechazó el contrato, realizado a través de la central de medios Media Planning, aun antes de iniciarse, explicó el vicepresidente de relaciones institucionales Felipe Chao Ebergenyi.

De acuerdo con sondeos realizados por la agencia verificadora Ibope, siete de cada 10 mexicanos no tienen recursos suficientes para contratar la actual oferta de televisión restringida y es un mercado en el que Dish pretende incursionar, dijo.

MVS Comunicaciones reaccionó y recurrió a Tv Azteca y a diversas estaciones de radio para desatar una campaña publicitaria contra Televisa, la cual fue consultada y rechazó ofrecer una postura sobre el particular.

La Comisión Federal de Competencia (CFC) dijo estar enterada de la controversia, pero se encuentra al margen del conflicto. Fuentes del organismo manifestaron que se observa el caso, se analiza y en su momento presentará su posición y punto de vista, de acuerdo con la ley de competencia y en coordinación con las autoridades de telecomunicaciones.

En tanto, la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) declaró que el asunto no es de su competencia, sino de la Subsecretaría de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación, que es la responsable en el tema de contenidos de los medios de comunicación electrónicos.

La pauta publicitaria “censurada” que MVS Comunicaciones pretendía lanzar en los canales abiertos de Televisa era una campaña comparativa de los servicios de Dish frente a la oferta de paquetes ofrecidos por Cablevisión, que es filial de Televisa.

Para impulsar la contratación de los servicios de televisión restringida de Dish, MVS Comunicaciones se basó en opiniones sobre los servicios y obligaciones dictadas a Televisa por la CFC, que en 2006 definió que “el desarrollo de competencia efectiva requiere condiciones que permitan a los nuevos participantes acceder a los insumos necesarios que, combinados con su infraestructura, les permitan producir los productos y servicios de comunicaciones y acceder a los consumidores para comercializarlos. El acceso en ambos sentidos constituye un elemento necesario para estar en posibilidades de competir, el resto dependerá del desempeño de cada uno de los proveedores”.

Para autorizar a Televisa la adquisición de Cablemás, la misma CFC impuso, en 2007, diversas condiciones, entre las que se encuentra la obligación “en cualquier momento” de ofrecer en términos no discriminatorios sus contenidos audiovisuales de televisión abierta a cualquier concesionario de televisión restringida que los solicite (must offer) y a garantizar el acceso, también de manera no discriminatoria, de otras señales de TV abierta a las redes de TV restringida en que participa esta empresa (must carry)”.

De acuerdo con la determinación de la CFC el concepto de must offer se refiere a que, en el caso de Televisa, “estará obligada a ofrecer sus contenidos de TV abierta en condiciones no discriminatorias a todas aquellas empresas de TV restringida que lo soliciten. Esta obligación será válida para todo el territorio nacional. Con ello se garantiza que los consumidores podrán acceder a la programación de Televisa aunque el operador de TV restringida que contraten sea competidor de esta empresa; en otras palabras, se evita que los contenidos de Televisa impliquen una barrera para la entrada y el crecimiento de otros jugadores en el mercado de TV restringida”.

El must carry está enfocado a que las redes de televisión restringida de grupo Televisa y TVI (televisora regiomontana que adquirió Televisa) “estarán obligadas a transmitir en condiciones no discriminatorias todos los contenidos de TV abierta cuyos transmisores así lo soliciten. Esta obligación se aplicará igualmente para el Grupo Televisa en toda la República”.

Al respecto, Chao Ebergenyi recordó que la transmisión de publicidad comparativa contra filiales de Televisa no es un asunto nuevo, y prueba de ello son los comerciales de los servicios de Internet ofrecidos por Infinitum, de Telmex, y los de Cablevisión.

En el caso de la “censura” a Dish, acusó, Televisa ha transmitido mensajes en contra de esa empresa por alrededor de 500 millones de pesos durante los últimos meses, según se pudo determinar con base en monitoreos de Ibope. “Quieren detener el crecimiento de Dish y que alrededor de un millón de telehogares puedan tener una alternativa a la televisión abierta; quieren detener a Dish porque representa un punto de quiebre en la competencia en el mercado de televisión restringida en el país”, afirmó.
Víctor Cardoso, La Jornada, 24 de noviembre.