La Iglesia católica está en crisis y enferma, pues sobrevalora la estructura a la vocación de los misioneros, afirma el sacerdote Alejandro Solalinde.
Vestido de blanco, con una pequeña cruz de madera colgada al cuello, misma que lleva desde hace 18 años y que representa su fe y misión, el director del albergue para migrantes "Hermanos en el Camino" de Ixtepec, Oaxaca, reconoce en entrevista que se siente un disidente porque, aunque la cultura de la Iglesia cambia, dice, lo hace muy lentamente y él ha evolucionado más rápido.
Recuerda con gusto que a los 19 años, cuando decidió ser sacerdote, pensaba que ese trabajo se trataba de salvar las almas.
"Ni sabía yo lo que era. Ahora sé que se trata de salvar a las personas del hambre, de la injusticia, de la corrupción, de la impunidad", sostiene.
Defensor de su conciencia y de su vocación de ayuda a los migrantes, a sus 67 años, el padre Solalinde toca madera cuando se le pregunta si le gustaría ser Obispo.
"Yo nunca voy a meter reversa porque no sé caminar más que pa´adelante. No puedo permitir que nadie esté por encima de mi conciencia, no puedo permitir que nadie esté por arriba de mi libertad y de mis decisiones. Nunca lo voy a permitir".
¿Se siente un disidente de la Iglesia?
Sí, definitivamente sí. Soy disidente de la Iglesia, pero de una parte, porque hay otra que piensa como yo. Está, por un lado, la administración, la liturgia, las leyes, la disciplina y, por otro lado, está el carisma, el que viene de abajo. Tiene que haber un equilibrio entre las dos cosas y si existe es nada más la pura estructura. Es una estructura sin alma, inhumana, que no da vida ni respeta la vida.
La Iglesia está en crisis, está enferma y el desequilibrio consiste en la desproporción que hay en la sobrevaloración y la importancia que tiene la estructura sobre el carisma. Entonces tiene que equilibrarse dando oportunidad para que la vida surja y que no todo sea disciplina, liturgia, leyes, dogmas y dominio.
¿A qué se refiere al decir que la Iglesia está en crisis?
Fruto de los años, la Iglesia se hizo más hacia el poder, hacia el dinero, se volvió exageradamente institucional, a tal grado, que llegó a una desproporción muy grande. Es vertical y debería ser más participativa; se ha vuelto una monarquía y funciona como tal: vive en palacios, es centralista, tiene títulos de nobleza, tiene todas las características de una monarquía.
Por eso se requiere más colegialidad, más participación, tomar más en cuenta a toda la población y ser incluyente. La Iglesia excluye a las mujeres y excluye a muchos sectores de la población, les pone etiquetas y dice, 'tú no porque eres mujer', 'tú no porque eres homosexual', 'tú no porque eres adúltero', un chorro de títulos que tiene y que excluyen.
¿Se pronunciaría por que las mujeres tuvieran puestos de liderazgo en la jerarquía católica?
Por supuesto, yo estoy totalmente de acuerdo. La mujer debe incluirse en la Iglesia. Si la mujer no se incluye, la Iglesia va a seguir enferma, es un sector importantísimo en nuestra vida. Si no se incluye, la Iglesia va a permanecer rígida, deshumanizada. No digo solamente que accedan al orden sagrado, sino que tengan acceso a todo.
El Cardenal Norberto Rivera ha aceptado una paulatina pérdida de fe, sobre todo en los jóvenes, ¿qué debe hacer la Iglesia para atraerlos?
También se queja de que la clientela se nos está yendo -suelta con risa contagiosa-. La Iglesia lo que debe hacer es ser auténtica. Los jóvenes no se creen de publicidades, no son tontos. No son como dicen que les falta espíritu, que está perdidos. Mentira. Los jóvenes son gente muy sensible, consciente, incluso son heroicos, pero no son tontos.
Cuando la jerarquía de la Iglesia y los sacerdotes nos bajemos, cuando nuestro acompañamiento y nuestra cercanía sea fruto del amor, y no de una estrategia clientelar, entonces no habrá que hacer publicidad con los jóvenes.
¿Los sacerdotes deberían propiciar que los fieles se solidaricen con algunas causas, como la ayuda a los migrantes?
El sacerdote que tiene buen corazón va a querer ayudar de forma existencial, pero el problema no es que los padres quieran ayudar o no, el asunto es que ellos viven condicionados. Nuestras estructuras se han vuelto anquilosadas, rígidas, y, además, condiciona para no convivir con la gente, para no estar abajo, para no salirse del riel. Los han formado así para ser ministros de riel; entonces estos pobres están fritos porque no tienen la libertad y el tiempo que quisieran.
En el contexto de violencia generada por el narcotráfico en el País ¿qué tipo de Iglesia se necesita?
Una Iglesia que no se haga pato, una Iglesia sensible. Ahí hay una ruptura fraterna y la Iglesia tiene que estar muy sensible a las relaciones entre sus miembros. La Iglesia no está primordialmente para atender culto y para atender administración, está primero que nada para atender las relaciones de sus miembros.
Para que haya justicia, primero tiene que poner el ejemplo, justicia de género, que haya justicia política, que no haya imposiciones, que la gente tenga oportunidad de participar, que tenga mecanismos de consulta y que tenga canales de decisión, que haya transparencia para que la gente pueda opinar sobre el tipo de Iglesia que quiere.
UNOS ROCESITOS
¿Cómo es su relación con la jerarquía católica?
Pues estoy un poco desconcertado porque, fuera de unos rocecitos con mi Obispo, el de Tehuantepec, Óscar Armando Campos Contreras, en realidad, estoy sorprendido porque donde quiera que voy la alta jerarquía me ha recibido bien.
Solalinde acepta que se negó a celebrar la misa diaria en esa capilla como lo deseaba el Obispo porque sabía que eso le quitaría tiempo para atender a los migrantes, y cuando se enteró de que sería adscrito a una parroquia, también se negó rotundamente.
"Me quería dar una tiendita para poder vender sacramentos; entonces, si quieres que te vaya bien con la tiendita tienes que estar al pendiente de tus clientes, y yo no puedo hacer eso", dice.
¿Qué sigue una vez que termine su cargo en la coordinación de la Pastoral de la Movilidad Humana?
Me quedan quince días de coordinador y después dejo el servicio a una gran persona que es una mujer, es laica y es mujer, lo que a mí me llena de alegría y de esperanza. Yo voy a seguir defendiendo los derechos humanos, voy a seguir defendiendo a los migrantes. Mi misión es ayudar y formar la conciencia, me interesa mucho ser agente de cambio pero de cambio interior en la conciencia de la gente para que después tome decisiones favorables para buscar lo más fraterno y lo más justo.
Salió del País hace unos meses porque lo amenazaron de muerte...
Tuve que salir porque uno debe de entender que a veces tiene que colaborar, y si me están diciendo que tengo que salir para que se enfríen las cosas, pues lo tengo que hacer y ya lo hice.
¿Quién lo amenazó?
¡Quién no me amenazó! Hay muchos intereses. Esas personas no están en contra mía porque les caiga mal sino porque soy el estorbo más grande para sus intereses. Ellos quieren a toda costa que me largue, que deje la casa libre para poder explotarla, para poder hacer su trata de personas a su antojo, las extorsiones, los secuestros.
¿Quién?
Políticos corruptos, narcotraficantes, cárteles también.
Si yo no tuviera que estar cuidando Ixtepec a lo mejor ya lo hubiera dejado, pero no me voy a ir hasta que el respeto hacia los migrantes en Ixtepec sea irreversible.
¿Tiene miedo?
Claro que no, y se lo digo de corazón, no tengo miedo, estoy tranquilo. No soy nada paranoico, más bien soy hasta distraído. El día que me maten ni siquiera me voy a dar cuenta de que me van a matar y no me preocupa tampoco. No pienso en eso.
Incómodo
En menos de 5 años repuntó el activismo del sacerdote Alejandro Solalinde Guerra en favor de los migrantes desde Ixtepec, Oaxaca:
2007
Enero 10. El presunto plagio de 12 indocumentados deriva en un enfrentamiento entre ilegales y policías municipales de Ixtepec así como en la detención y liberación del sacerdote al tratar de auxiliar a los indocumentados.
2008
Junio 24. Habitantes y autoridades municipales de Ixtepec lo acusan de proteger a un migrante hondureño acusado de violación y amenazan con quemar el albergue "Hermanos en el Camino".
2010
Abril 23. La CIDH otorga medidas cautelares a favor del padre y colaboradores ante actos de intimidación.
Agosto 2. El Instituto Nacional de Migración acusa ante la PGR a Solalinde Guerra y a la hondureña Jeimy Celenia Moncada Mejía de tráfico de infantes.
Diciembre 17. El director del albergue denuncia el secuestro masivo de indocumentados en Chahuites, Oaxaca.
2011
Mayo 26. Ante el relevo de siete titulares de delegaciones del INM, el sacerdote califica la medida como "un poco de maquillaje" ante los reclamos por corrupción.
Julio 29. Solalinde declara que se le debe pedir "perdón" a integrantes de Los Zetas por ser víctimas de un gobierno fallido y una sociedad que excluye.
2012
19 de abril. El secretario de la CEM, Víctor Rodríguez, señala que las amenazas contra el sacerdote no son un tema prioritario a tratar con la Segob..
15 de mayo. Solalinde anuncia un viaje a EU y Europa como parte de un "retiro táctico" ante las amenazas del narco que ha recibido.
Agosto. El sacerdote anuncia que el Obispo de Tehuantepec le pidió dejar la administración del albergue para administrar una parroquia.
Paloma Villanueva, Reforma, 5 de noviembre.
'Está enferma la Iglesia'
Derechos Humanos, Iglesia, Migración, Seguridad Medios México lunes, 5 de noviembre de 2012 0 comentarios
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