LA HABANA.- La construcción de nuevos hoteles de lujo y el desarrollo de costosas infraestructuras para la práctica deportiva de élite, donde destacan los campos de golf, ha levantado ampollas en algunos sectores de Cuba.
Cubanos de a pie y especialistas consultados consideran que algunas decisiones gubernamentales contradicen las prioridades y los sacrificios que las autoridades exigen al pueblo para salir de la grave recesión que atraviesa el país. Así ocurre con la aprobación de una nueva política inversionista para desarrollar en Cuba nuevas infraestructuras turísticas para el ocio de alto nivel, anunciada hace unos días por el Ministro de Turismo, Manuel Marrero.
El país necesita divisas y para captarlas busca visitantes con poder adquisitivo y aficiones caras. Sin dar detalles, Marrero dijo que el Gobierno adelanta ya negociaciones para construir campos de golf, marinas y otros proyectos inmobiliarios de lujo para fomentar la industria turística de la Isla.
De acuerdo con fuentes oficiales consultadas por REFORMA, los planes son construir 16 campos en los próximos 12 años. Preocupados por la última sequía -que comenzó a finales de 2008 y que repercute en la agricultura de varias regiones- campesinos, ganaderos, agrónomos y otros expertos se preguntan con qué se regarán tantas hectáreas de "green", sin ríos caudalosos y donde más de medio millón de personas soportan hoy la falta de agua en sus hogares.
Los planes isleños de los campos de golf incluyen mecanismos de desalinización de agua de mar para su riego, la recuperación de aguas residuales en ciclos cerrados y la extracción profunda de pozos subterráneos existentes.
Sin embargo, el optimismo de estos funcionarios choca con opiniones de expertos, quienes consideran que un buen campo de golf demanda cerca de mil 200 litros de agua de la mejor calidad, por metro cuadrado cada año.
Y no parece que la Isla vaya sobrada de ella. Según declaraciones recientes del director de cuencas hidrográficas del Instituto de Recursos Hidráulicos de Cuba, Jorge Mario García, de 100 fuentes subterráneas principales que suministran agua a la población, sólo 67 presentan niveles normales y hay 33 que están en estado desfavorable.
"Desarrollar la industria turística es importante, pero antes hay que desarrollar las condiciones para producir suficiente comida y para garantizar el agua a los cubanos", opinó un especialista sobre este controvertido proyecto, que el Gobierno ya intentó en el pasado, sin éxito, debido a la inseguridad que provoca la legislación vigente a los inversionistas.
La idea ahora es eliminar los límites legales para construir en los mejores polos turísticos del país centenares de viviendas cerca y dentro de canchas de golf de 18 hoyos y de la mejor calidad.
De acuerdo con otra fuente, el capital interesado procede de Canadá y de Europa y se negocia la propiedad mixta con firmas cubanas como Palmares (Cubanacan), por un plazo de 99 años.
Hombres de negocios aficionados al golf y habituales de los dos campos que hay en la Isla -uno en La Habana y otro en Varadero- calificaron de "deficiente" su mantenimiento y estimaron que pasará mucho tiempo para que se pongan realmente en marcha los proyectos, igual que ocurre con otros planes firmados y nunca ejecutados.
A contracorriente
Cuba planea construir más campos de golf pese a que éstos requieren grandes cantidades de agua, recurso del que se pierde hasta 50 por ciento por fallas en el sistema de distribución.
1,200 litros de agua por metro cuadrado, cada año, necesita un campo bien equipado, según expertos.
33% de las fuentes subterráneas que suministran el vital líquido a los cubanos están en estado desfavorable.
12 o hasta 15 años tardaría la construcción de los 16 complejos para los golfistas.
· Actualmente, hay un campo de golf en La Habana y otro en Varadero.
Yolanda Martínez corresponsal, Reforma, 17 de mayo.
Le apuesta Cuba al golf
Cuba Medios México lunes, 17 de mayo de 2010 0 comentarios
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